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Tag Archives: Arcelia

Las primeras indagatorias sobre la ejecución de los 24 hombres que aparecieron maniatados y con el tiro de gracia en un paraje de Ocoyoacac, apuntan a que las víctimas eran originarios de Guerrero, en particular del municipio de Arcelia, donde en menos de 10 días se han registrado enfrentamientos y levantones con un saldo de al menos 40 muertos.

Alfredo Gómez Sánchez, director general de Gobierno de la región Lerma, calculó que los ejecutados fueron asesinados unas ocho horas antes de ser descubiertos.

La Procuraduría General de la República atrajo la investigación de la multiejecución. La dependencia indicó que los fallecidos son todos hombres, de entre 25 y 35 años de edad, aproximadamente, llevaban vestimenta ligera, propia de tierras calientes, y tenían el pelo muy corto.

Policías federales y elementos del Ejército establecieron retenes en los dos sentidos de la autopista México-Toluca, para revisar a los vehículos que transitaban por la zona, en busca de cualquier indicio relacionado con el crimen.

Relacionan ‘levantón’ con la masacre

La Agencia de Seguridad Estatal confirmó anoche que los 24 hombres podrían ser los mismos que fueron levantados en Guerrero, donde continuaban en calidad de desaparecidos.

Esta versión coincide con la ola de violencia que se desató en el sur del territorio desde el sábado pasado entre la banda de sicarios conocida como Los Pelones, con sede en Arcelia, Guerrero, y la célula de Los Zetas que opera en Tejupilco, estado de México.

Versiones tomadas directamente con habitantes de Arcelia y periodistas mexiquenses de Tejupilco, indicaron que el sábado pasado “el municipio de Arcelia fue tomado a sangre y fuego” por zetas, para vengar la ejecución, solo unas horas antes del capo Rodolfo Siles Gutiérrez, quien controlaba la zona de San Antonio Rosario.

Un día antes 60 líderes de los grupos de mafias de narcotraficantes que controlan la distribución de la mariguana que se produce en el sur del territorio, se reunieron en territorio mexiquense para planear el asalto a Arcelia que finalmente se consumó hace ocho días.

Aunque el reporte oficial de esta matanza fue de solo seis muertos, familiares de uno de los fallecidos informaron que cuando acudieron a recoger el cuerpo de su familiar pudo contar hasta 32 cadáveres.

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Esto es del 14 de mayo…

Deja dos muertos y seis levantados ataque a policía en Guerrero

Un comando armado atacó la noche de este martes a un grupo de la policía municipal de Zirándaro, región de la Tierra Caliente de Guerrero, dejando como saldo preliminar a dos uniformados abatidos y a otros seis “levantados” por los sicarios que utilizaron armas de alto poder para perpetrar la agresión.

Personal de guardia de la comandancia de la Policía Investigadora Ministerial (PIM) con residencia en aquel municipio, dio a conocer que el ataque fue alrededor de las 22:30 horas en el entronque que comunica a Zirándaro con Ciudad Altamirano, muy cerca de la carretera federal por parte de hombres fuertemente armados que se transportaban en tres camionetas de lujo.

En ese sitio cuando realizaba un rondín de rutina fue atacada a balazos por el grupo de 20 sicarios una patrulla tipo pick-up de la Policía Preventiva Municipal que llevaba a bordo a por lo menos a una decena de agentes.

Los uniformados repelieron la agresión pero fueron rebasados en grupo y durante la balacera dos policías murieron, el resto se rindió y fueron secuestrados por sus atacantes sin que hasta el momento se tenga establecido el rumbo que tomaron para huir.

Tras la refriega todas las corporaciones policiacas de los tres niveles de gobierno en la región de la Tierra Caliente se movilizaron, incluso el ejército mexicano que resguardó le camioneta en cuyo interior estaban los cuerpos de los policías abatidos con fusiles AK-47 y R-15.

La movilización provocó la instalación de retenes y filtros de seguridad en varias carreteras que confluyen a la región de la Tierra Caliente para poder dar con el paradero de los policías secuestrados.

Hasta el momento se desconoce la identidad de los policías asesinados y los demás que fueron “levantados”.

En otro hecho, también en la Tierra Caliente, dos personas fueron ejecutadas y sus cadáveres fueron quemados dentro de un vehículo en el municipio de Arcelia.

Elementos de la policía Federal Preventiva reportaron la tarde del martes el hallazgo de dos personas que aparentemente fueron primero ejecutadas a balazos y posteriormente calcinadas en el interior de una camioneta marca Nissan, color rojo, sobre la carretera federal Arcelia-Teloloapan, a la altura del kilómetro 101 más 800.

Las autoridades ministeriales resguardadas por policías investigadores llevaron a cabo la revisión de la camioneta incendiada y en el asiento trasero de la unidad había dos cadáveres con los brazos amarrados hacia atrás que presentaban varios impactos de bala en la cabeza.

El médico legista dijo que estas personas pudieron haber sido ejecutadas por la madrugada de este martes y casi de inmediato les prendieron fuego quedando los cuerpos reducidos a unos 90 centímetros.

El fuego borró toda posibilidad de identificar a las dos personas, lo único que se estableció es que uno es del sexo masculino y otro del femenino pero no se pudo determinar la edad ni la cantidad de balazos que recibieron cada uno.

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Ejecuciones recurrentes lo mismo contra ganaderos que contra ex alcaldes, pasando por hijos de presidentes municipales, jefes policiacos, comerciantes, empresarios y taxistas; levantones (modalidad de secuestros pero sin rescate de por medio), y agresiones armadas igual a hospitales que a casetas de vigilancia policiaca, bancos y viviendas particulares con granadas de fragmentación y armas de grueso calibre, son los hechos de violencia ligados al narcotráfico ocurridos de manera cotidiana en la Tierra Caliente en 2006 y hasta enero de 2007.

Por su colindancia con Michoacán esta región –aunque también Acapulco, la Costa Grade y Chilpancingo– ha sido de las que ha resentido con mayor fuerza el recrudecimiento de la narcoviolencia intensificada a partir de la lucha abierta por la plaza de Guerrero entre los cárteles de la droga más poderosos del país: el Cártel del Golfo y el Cártel de Sinaloa.

Fue a partir de abril del 2006 cuando se inauguró la narcoviolencia en Tierra Caliente o, al menos, cuando empezaron a darse los hechos más cruentos y consecutivos. Ya no se trataba de casos aislados como lo quisieron hacer ver las autoridades encargadas de la procuración de justicia, sino toda una escalada de violencia cuyo saldo en 2006 y hasta enero de este año es de 55 ejecutados, 29 levantados –varios de los cuales fueron hallados muertos días después–, dos decapitados, 14 heridos en balaceras con armas de grueso calibre o productos de ellas; tres hombres que milagrosamente escaparon de levantones y tres agresiones contra una casetas de vigilancia, un banco y un hospital.

Los políticos

El 6 de agosto los hechos ligados al narco alcanzaron a las estructuras del poder político de los ayuntamientos calentanos, cuando hombres armados a bordo de un vehículo compacto se le cerraron al alcalde de Arcelia, Nicanor Adame Serrano, en la carretera a Iguala y le gritaron que se parara, según denunció el propio edil.

El alcalde acusó que se trató de un intento de secuestro o levantón, como reacción a las declaraciones que hizo respecto a que policías y funcionarios de la PGR estaban coludidos con el narcotráfico, y esto motivó que fueran removidos agentes adscritos a la delegación de Coyuca de Catalán.

El 11 de agosto hombres armados levantaron al ex alcalde de Zirándaro Benito Pineda León cuando viajaba en su camioneta y fue interceptado en el camino a San José del Pilón, alrededor de las 1 de la tarde.

Pineda fue presidente de Zirándaro hace dos administraciones, de 1999 al 2002. Su cuerpo fue hallado el jueves 17 en los márgenes del río de El Oro, en la población de Pandacuareo, amarrado de pies y manos; ejecutado de tres balazos en la cabeza.

El 14 de agosto fue levantado en el poblado de El Coco municipio de Zirándaro, el sobrino del ex alcalde Marcial Cárdenas, Gilberto Bermúdez Cárdenas conocido como El hijo del Zurdo, hijo de Gilberto Bermúdez Peñaloza, alias El Zurdo, levantado en dos ocasiones en febrero y ejecutado en la última ocasión que lo agarraron.

Según la policía, alrededor de las 11 de la mañana una camioneta X-Trail negra con vidrios oscuros, llegó a la comunidad de El Coco, a la entrada de la cabecera municipal, y se llevó a Bermúdez Cárdenas. El hijo de Zurdo apareció muerto el martes 15 en la comunidad de La Florida, del mismo municipio; su cadáver tenía varios impactos de bala en el cuerpo.

El joven Gilberto Bermúdez fue hallado con otros dos cuerpos, los cuales, según la policía ministerial fueron levantados al mismo tiempo. Se supo que uno de los ejecutados era Humberto Damián Quintana de 40 años, en tanto de segundo no se conoció su identidad.

Y el 5 de septiembre la Tierra Caliente fue escenario de una serie de ejecuciones que comenzaron cuando encontraron dos hombres degollados en el puente Adolfo López Mateos, que une a Guerrero y Michoacán.

En ese lugar fue descubierta una camioneta Chevrolet en cuyo interior estaban los dos cuerpos, uno de ellos José Hilde Suárez Berrum, de 40 años, originario de Cutzamala del Pinzón, y hermano del ex alcalde de ese municipio, Ranferi Suárez Berrum.

Sobre el cadáver la policía encontró un narcomensaje: “Esto es un saludo de parte de los güeritos José Luis Rodríguez Olivera y Esteban Rodríguez Olivera y la calabaza para Eduardo Costillo y Heriberto Lazcano y para Efraín Teodoro, AZ 14”, esto es, los líderes del grupo de sicarios conocidos como Los Zetas, el brazo armado del Cártel del Golfo.

El 5 de noviembre nuevamente la narcoviolencia alcanzó las esferas del poder municipal cuando fue ejecutado con armas AK-47, AR-15 y 9 milímetros el hijo del alcalde perredista de Ajuchitlán del Progreso, Andrés Palacios Hernández, Iván Palacios Rodríguez de 20 años.

El atentado ocurrió cuando el joven venía de un baile con un amigo y fue encontrado calcinado en su camioneta en la curva de Jaripo, Coyuca de Catalán. El otro muchacho que lo acompañaba de nombre Ulises Tiburcio Vanegas de 22 años, resultó herido.

Los policías

El 19 abril dos vecinos de la comunidad de Las Cruces municipio de Coyuca de Catalán fueron ejecutados con armas 38 súper en una balacera que se suscitó en el centro del poblado de Tarétaro. Una de las víctimas es Carlos Alberto Sandoval Salinas hijo del sargento José Sandoval Vallejo, asesinado antes en Riva Palacio Michoacán. Allí mismo murió Ramiro Sandoval Rentería, primo del primero.

Pero la narcoviolencia no tardó en alcanzar a los jefes policiacos de la Tierra Caliente, cuando el 22 de abril, fue ejecutado el director de Seguridad Pública de Pungarabato, Fidel Arellano Arellano, de 10 balazos en un atentado con rifles de asalto AK-47 y en el cual fue herido el policía preventivo Everardo Pérez Serrano, en tanto que el hermano de Arellano, que también iba con ellos, resultó ileso.

Los hechos ocurrieron en una emboscada en el poblado de Las Querendas del mismo municipio, cuando el comandante iba rumbo a su casa ubicada en la comunidad de Los Limones, dijeron después fuentes de la Policía Investigadora Ministerial (PIM).

El 31 de julio fue hallado ejecutado el cuerpo del ex policía de Zirándaro, Indalecio Morales Morales, vecino de Huetamo, Michoacán y desaparecido desde sábado 29.

Su cuerpo fue localizado en la orilla del río Balsas, del lado guerrerense, atado de pies y manos y con un gato hidráulico tipo patín amarrado a la espalda para que el cuerpo se hundiera en el agua, indicó la Policía Investigadora Ministerial (PIM).

El 16 de octubre el oficial de la PFP sector Caminos, Abel Alejandro Cruz Medina de 36 años, fue herido a balazos al ser atacado con rifles AR-15 en una estética ubicada en la avenida principal de Coyuca de Catalán. El agente originario de Ciudad Victoria, Tamaulipas, recibió un disparo en el glúteo derecho, de los 20 que hombres abordo de un automóvil Jetta dispararon contra el establecimiento a unos 10 metros de distancia.

El 17 de octubre el hermano de un escolta del gobernador Zeferino Torreblanca Galindo fue ejecutado de varios impactos de bala de alto calibre en el bulevar a Coyuca de Catalán. De acudo con el informe policiaco, Andrés Alberto Arellano Moreno de 35 años, originario de Chilapa, recibió cinco impactos de bala de calibres AK-47 y 9 milímetros en el pecho y rostro. Su cuerpo quedó tirado sobre la cinta asfáltica.

Un día después, el 18 de octubre, dos vecinos de la Tierra Caliente fueron reportados como levantados; mientras que policías ministeriales buscaban a otros dos hombres desaparecidos desde el 14 en los municipios de Pungarabato y Huetamo, en Michoacán. El primer caso es el policía preventivo de Coyuca de Catalán Alfredo Manríquez Gallegos, desaparecido el 9.

El 14 de noviembre el subprocurador de procedimientos penales de la Procuraduría de Justicia estatal, Jesús Alemán del Carmen reveló que dos soldados del 40 Batallón de Infantería con sede en Ciudad Altamirano fueron levantados por hombres desconocidos que se desplazaban en una camioneta X-Trail color blanco. La desaparición de los militares movilizó al Ejército el día 10, donde se cateó una casa en esa cabecera municipal y decomisó un arsenal, drogas y vehículos.

El 10 de diciembre, la narcoviolencia alcanzó nuevamente el ámbito policiaco, cuando en un ataque a la comandancia de la Policía Preventiva Municipal de Ciudad Altamirano, dos policías murieron y un hombre más resultó herido, y quedó detenido para investigación.

Los oficiales muertos son Javier Mondragón, vecino de Riva Palacio Michoacán, y el radio operador Antonio Aguirre Cuevas, originario de la comunidad de El Coco, En Coyuca de Catalán.

Los ganaderos

El 5 de septiembre, el ganadero Mario Cruz Ramírez de Coyuca de Catalán fue sacado de su vivienda por hombres armados, en la comunidad de Puerto de Oro del mismo municipio. El hecho no fue reportado sino hasta el otro día, pero su cadáver fue localizado el 7 con un balazo en el pecho, en un camino por el rumbo de ese poblado.

El 13 de noviembre el ganadero de Coyuca de Catalán Adán Reinoso Albarrán de 35 años fue hallado muerto en la carretera federal que va a Zihuatanejo, con un disparo en la cabeza pero sin huellas de tortura. El ganadero era originario de la comunidad de La Estancia de Coyuca de Catalán, y radicaba en el pueblo de Manchón Parotas.

Los taxistas

El 31 de agosto el taxista Julio Gaona Arias de 43 años apareció ejecutado en la cajuela de su taxi en el centro de Ciudad Altamirano. Media hora antes dos grupos armados se balacearon en la misma zona y se supo que uno de éstos lo dejó en el automóvil con cinco impactos de bala de armas de grueso calibre en la cabeza.

El 5 de septiembre hombres armados que viajaban en cinco camionetas levantaron al taxista Marcos Alonso Cárdenas de la tenencia de Riva Palacio, Michoacán, cuando ingresó a Ciudad Altamirano, indicó un informe policiaco. Ocho días después, el martes 12, Alonso fue hallado muerto en la ribera del río Balsas, en la comunidad de El Tule, municipio de San Lucas, Michoacán.

El 8 de noviembre el taxista de Ciudad Altamirano Aurelio Rebollar Díaz fue ejecutado de 10 impactos de AR-15; su cuerpo fue localizado en la orilla del río Balsas, en el embarcadero del lado de Huetamo, Michoacán, en el cruce hacia Zirándaro en la región de la Tierra Caliente.

Los campesinos

Pero la cuenta de la violencia ligada al narcotráfico –por sus métodos y por las armas usadas en los crímenes– seguía en ascenso. Y ahora le tacaba a los campesinos. La madrugada del 4 de julio son ejecutados con rifles AK-47 los campesinos José Alberto Juárez y José Luis Juárez Jiménez en la comunidad de Las Cuevitas, municipio de Ajuchitlán. Los agresores les dispararon al vehículo en que viajaban y allí quedaron los cuerpos.

El 7 de agosto fue asesinado un joven campesino de dos balazos en la espalda, y muerto fue arrojado por los asesinos –que no han sido identificados– a un barranco en el municipio de Zirándaro. El nombre de la víctima es Rosemberg Olmos Duarte de 23 años, originario de la comunidad de Las Parotas Mochas del mismo municipio y su cuerpo fue abandonado en la comunidad de Los Cimientos.

El 15 de noviembre fue ejecutado de seis impactos de bala de AK-47 el campesino Anacleto Bueno Barona de 47 años, originario de Plan de la Gallina, en Ajuchitlán; los hechos ocurrieron en una población de nombre La Comunidad, en el municipio de Ajuchitlán del Progreso.

El 10 de enero de 2007 fue ejecutado el campesino Noé Salgado Rentería de 62 años y vecino de Tlalchapa, con ocho disparos de AK-47 y 45 en la cabeza lo que le desfiguró totalmente el rostro, informaron fuentes del Ministerio Público.

Su cadáver fue hallado en un camino del mismo municipio, a medio kilómetro de la comunidad del Tamarindo, 10 metros adentro de la carretera estatal que conduce a Arcelia. Los vecinos que lo hallaron dijeron que al escuchar los disparos acudieron al lugar y fue cuando lo vieron tirado sobre un terreno de siembra. En 2005 su hijo Noé Salgado Rentaría fue ejecutado en circunstancias similares.

Los empresarios

El 4 de mayo fue ejecutado en Cutzamala de un balazo calibre 9 milímetros en la cabeza Manuel Urquiza Martínez, hijo del empresario gasolinero Hilario Urquiza, dueño de la gasolinera de esa cabecera municipal y otras en Huetamo, Michoacán.

El cuerpo del joven de 30 años y que vivía en Ciudad Altamirano fue encontrado con el tiro de gracia arriba de su camioneta que abandonaron cerca del río Cutzamala, por la colonia El Calvario.

Y el 23 de junio en la noche, el empresario transportista Sotero Gómez Guzmán, de 30 años fue encontrado ejecutado con un balazo de 9 milímetros en la cabeza a tres cuadras de Zócalo de Ciudad Altamirano, abandonado con los pies y las manos atadas por la espalda en el asiento trasero de una camioneta.

Sotero Gómez era dueño de la empresa Autotransportes Cima Real SA de CV con dos terminales, una en Huetamo y otra en Riva Palacio, en Michoacán, población vecina de Ciudad Altamirano.

El 16 de julio fueron levantados el hijo del dueño de una empresa purificadora de agua en Ciudad Altamirano Ranferi Rodríguez Ávila, de 20 años y su novia Esmeralda Rentería Luviano, de la misma edad, por hombres armados en la ciudad michoacana de Riva Palacio.

Los jóvenes fueron sorprendidos por hombres armados cuando viajaban en un vehículo en la carretera, a 100 metros de la glorieta Vicente Riva Palacio. Más tarde fueron abandonados en la carretera que va a San Lucas, adelante de la comunidad de El Cuajilote y llegaron por sus propios medios a Ciudad Altamirano.

El 8 de agosto grupos policiacos destacamentados en la región buscaban al transportista de Arcelia, Camilo Pineda Velázquez levantado dos días antes en una colonia Ciudad Altamirano. Según la Policía Investigadora Ministerial hombres armados con rifles AK-47 de los conocidos como Cuerno de Chivo llegaron en una Liberty negra a la colonia Morelos y se lo llevaron. No hubo noticias de él.

El 1 de octubre los vecinos de Apatzingán, Michoacán Victoriano y Geminiano Ortuño Hernández, de 36 y 42 años, que tenían un bar en Zirándaro fueron ejecutados con varios impactos de bala después de ser levantados por un grupo armado, en medio de una balacera.

El 10 de octubre tres hombres fueron ejecutados en Zirándaro, entre ellos el empresario Martín Duque Ríos dueño de Divisas del Balsas, la casa de cambio de mayor importancia en la región de Tierra Caliente.

El empresario fue hallado con uno de sus trabajadores de nombre René Pineda Bermúdez, junto al río Balsas, en la zona conocida como el Embarcadero, del lado de Michoacán. En tanto que el otro cadáver fue localizado en uno de los caminos de terrecería de Zirándaro, amarrado de las manos y con disparos calibre .45 en distintas partes del cuerpo. Se supo que se trataba del señor Carmen Pineda Ortega, de aproximadamente 50 años, originario del pueblo Quetzería, del municipio de Zirándaro.

El 20 de noviembre fue asesinado en Las Querendas, municipio de Pungarabato, Longino Noria Valencia, de 55 años, dueño de un motel en esta comunidad, de tres balazos 38 súper en la garganta cuando se encontraba en una habitación con su familia de la misma hospedería.

Bienvenidos a Guerrero

Otros de los casos que han sido recurrentes en Tierra Caliente, son las ejecuciones y levantones de gente recién llegada de norte del país o de Estados Unidos. El jueves 27 de mayo, el vecino de la comunidad de Pinzán Morado, en Coyuca de Catalán, Nicolás Ochoa Almonte –recién llegado de la ciudad de Reynosa, Tamaulipas– fue hallado muerto con cuatro balazos de pistola 9 milímetros en la cabeza, afuera de un auto compacto sobre la carretera federal Iguala-Chilpancingo, informó la Procuraduría General de Justicia del Estado.

La dependencia precisó que el cadáver fue identificado por su esposa, Mónica González Jiménez, y dijo que vivían en Ciudad Altamirano y que su esposo se dedicaba al cultivo de tilapias en estanques artificiales en los municipios de Pungarabato y Arcelia.

El 9 de junio ocurrió una de las jornadas violentas del 2006 que más muertos dejó en Tierra Caliente, cuando con métodos parecidos fueron ejecutados cuatro hombres: dos en Tlalchapa, uno en Zirándaro y otro en Ciudad Altamirano.

En la mañana de ese viernes hubo un reporte de que en la comunidad de La Calera, municipio de Zirándaro, fue asesinado de varios disparos en la cabeza Juan Baltazar, hermano del comisario de ese pueblo.

Horas después, alrededor de las 5 de la tarde, fueron hallados en Tlalchapa los cadáveres de dos jóvenes de entre 18 y 22 años, a 30 metros de una camioneta abandonada y que tenías muestras de que había sido incendiada.

Hora y media después, cerca de las 6:30, reportaron otro ejecutado en la colonia Tierra Blanca de Ciudad Altamirano, el cual fue hallado con las manos amarradas en la espalda y con el tiro de gracia en la cabeza.

Sobre este caso, días después, el director de la PIM Erit Montúfar Mendoza dijo que aunque los cadáveres aparecieron en lugares distintos los hechos tenían nexos entre sí. Tres de ellos, los hallados en Tlalchapa y Ciudad Altamirano, eran amigos y originarios de la comunidad de Rincón Chámacua, Coyuca de Catalán, y uno de ellos tenía seis días de haber regresado de Estados Unidos.

Ese mismo día pero en la comunidad de Los Terrones, municipio de Coyuca de Catalán, una mujer fue herida en un ataque a una vivienda con armas AK-47, .9 milímetros y .38 especial; mientras que efectivos del Ejército localizaron en el lugar una granada que no hizo explosión, así como 364 casquillos de bala de diferentes calibres.

La señora Manuela Valdez Beltrán de 42 años cuyo esposo trabaja en Estados Unidos, resultó con cinco impactos de bala, dos de ellos le dieron en el estómago que puso en peligro su vida.

También el domingo 9 de julio dos vecino de la comunidad de la Ciénega de Arriba, municipio de Coyuca de Catalán, son levantados en la cancha del pueblo por un grupo de 10 hombres armados.

Al siguiente día Leopoldo García Palacios de 32 años aparece ejecutado en Banco de Quirirícuaro, a 20 kilómetros de la cabecera municipal, con cuatro balazos en el cuerpo. En tanto que el otro desaparecido es Rigoberto González Rentería, de 24 años y su cadáver fue hallado 20 después (el 29 de ese mes) a 5 kilómetros de la Ciénega, casi en el mismo punto donde fue localizado su amigo. Ambos tenían 15 días de haber llegado de Estados Unidos, en donde llevaban más de un año radicando.

El 4 de diciembre hombres armados y encapuchados a bordo de 10 camionetas levantaron a Raúl Torres Pineda, de 30 años en la comunidad de Santa Teresa, en el municipio de Coyuca de Catalán; tenía cuatro meses de haber llegado de Estados Unidos. Según un reporte policiaco en cada de los vehículos viajaban tres hombres armados con rifles de asalto y de ellas descendieron para subir a su víctima.

El 2007 se inauguró con la muerte de la niña de dos años Alejandra Michelle Yánez cuando el 7 enero hombres armados ejecutaron de dos balazos calibre 9 milímetros en la cabeza a su padre, el joven Román Yánez Pineda, de 29 años y vecino de la Ciénega de Abajo, municipio de Coyuca de Catalán al momento que conducía su camioneta en la carretera estatal a Zirándaro.

En el ataque también resultaron lesionados su esposa, María Pineda, y su sobrino Alicio Yánez, cuando el vehículo en que viajaban se fue a un barranco, donde también quedó el Tsuru donde iban los agresores que perdieron el control al ser impactados por Yánez. La característica singular de este nuevo ataque fue que la víctima tenía 15 días de haber llegado de Estados Unidos, de donde vino para asistir a una fiesta familiar.

Los decapitados y otros hechos

La madrugada del 4 de junio, fue asesinado de varios disparos de grueso calibre el doctor José Pineda Flores, cuando regresaba a Ciudad Altamirano desde la comunidad de El Naranjo, municipio de Coyuca de Catalán. En la agresión también fue herida una mujer que lo acompañaba. El médico ginecólogo venía de una pelea de gallos y alrededor de las 3 de la madrugada fue emboscado cerca de un vado, en donde le dispararon en varias ocasiones en la cabeza y el pecho.

El 25 de junio otro hombre fue encontrado ejecutado, sólo que éste en la carretera federal de Coyuca de Catalán que conduce a Zihuatanejo. El cuerpo tenía cinco disparos de pistola calibre 45, uno de ellos en la cabeza, a modo de tiro de gracia y estaba tirado en la cuneta de la vía federal.

El 27 de junio el trabajador del Ayuntamiento de Arcelia, Francisco Nava Valdez fue asesinado, en tanto que su yerno Vicente Díaz Vargas fue herido de un balazo en el abdomen. El Ministerio Público informó que Nava murió de cuatro impactos de bala al parecer calibre 22, dos en la espalda, una en el antebrazo izquierdo y una en el cuello.

El 31 de agosto una balacera entre grupos armados en el centro de Ciudad Altamirano, causó un saldo de dos niños heridos. Horas más tarde, un taxista fue ejecutado, y su cuerpo fue dejado en la cajuela de su vehículo, en la misma zona de la balacera.

Los menores Daniel Yair Vega Félix de 11 años y su hermano Félix de 6, fueron heridos, uno en el pie y otro con un pedazo de concreto en la cabeza, al pasar por el lugar a la 1:30 del día, luego de salieron de la escuela primaria. En el área de la balacera se recogieron más de 200 cascajos de AK-47 y 9 milímetros.

Luego, en el municipio de Ziracuaretiro, una pareja originaria de Tijuana, Baja California, fue baleada a la orilla de la carretera de esa localidad. El hombre fue identificado como Marcelino Corza Contreras, mientras que se desconoce la identidad de la mujer que lo acompañaba.

Más tarde, en un basurero de Uruapan fue localizado el cuerpo desnudo de un hombre desconocido de entre 30 y 35 años, esposado y con muestras de tortura, con al menos 20 impactos de bala. Allí se encontró otro narcomensaje con la leyenda: “el tiempo no borra el odio y la familia no olvida, saludos al Roto y a los Dimas”.

El 15 de octubre fue localizado el cuerpo de un hombre con tres disparos en la cabeza, en el kilómetro 65 de la carretera a Zihuatanejo, en el municipio de Coyuca de Catalán. En tanto, cuatro integrantes de una familia fueron levantados en la comunidad de Guayameo, en el camino hacia la sierra de Zirándaro, y hasta la noche del domingo se desconocía su paradero.

El 18 de octubre la narcoviolencia en Tierra Caliente alcanzó niveles extremos, cuando dos cabezas mutiladas fueron encontradas adentro de una maleta en el centro de Ciudad Altamirano y los cuerpos aparecieron más tarde en Riva Palacio, Michoacán, en la misma región, en la cajuela de un auto compacto con un mensaje sin firma ni destinatario escrito en una cartulina donde se leía: “que sigas mandando de estos pendejos para que te duela”. Después se supo que eran originarios de Matamoros, Tamaulipas y que andaban en la Tierra Caliente, de vacaciones, según dijo su familia.

Ese mismo día, 18 de octubre, pero en la tarde, hombres armados intentaron levantar a un transeúnte de Nuevo León en Ciudad Altamirano; sin embargo, éste corrió hacia un banco y se suscitó una balacera entre los sicarios y los trabajadores de seguridad del establecimiento.

El 20 de octubre fue encontrado el cadáver de un hombre que estaba amordazado, maniatado y con un disparo en la cabeza a un lado del río Balsas, a la altura de la comunidad de El Tule municipio de San Lucas, Michoacán, y en cuyo lado contrario está Coyuca de Catalán.

Y el 22 de octubre dos hombres fueron ejecutados en Huetamo, Michoacán, uno de los cuales fue identificado como originario de Arcelia, Guerrero, de la misma región de la Tierra Caliente. El primero, Jesús Martínez Antón de 42 años, con domicilio en la calle Flores Magón de la colonia Barrio Alto de Huetamo, tenía 17 impactos de alto calibre. El segundo fue identificado con el nombre de Emiliano Vallejo Carachure de 28 años, vivía en la calle La Cruz de la colonia Progreso de Arcelia. Tenía seis disparos de calibre 2.23 de fusil AR-15, en el cuerpo y la cabeza.

El 29 de octubre, un cadáver fue localizado en la orilla del río Balsas, en la comunidad de Río Florido, en el municipio de Coyuca de Catalán, amarrado y con señas de tortura. De acuerdo con el reporte pericial, el cuerpo presentaba lesiones en la cabeza, brazos y pecho, probablemente con fractura de cráneo.

El 13 de noviembre el cuerpo ejecutado de un hombre apareció en el camino a San Miguel Tecomatlán, en el municipio de Tlalchapa, con un impacto de bala en la cabeza. El cadáver estaba entre el monte en una curva conocida como El Zapatito, a 50 metros del camino. Nadie pudo identificarlo y negaron que se tratara de alguien del pueblo.

La madrugada del 15 de noviembre fueron baleadas las instalaciones del hospital del IMSS en Ciudad Altamirano por hombres no identificados que luego escaparon; el ataque no dejó heridos. Trabajadores de seguridad del hospital, pidieron apoyo de la policía preventiva de Pungarabato, pues los balazos dieron contra la pared del módulo policial, por la puerta trasera que da al estacionamiento.

El 17 de noviembre el albañil Gregorio Jiménez García, de 48 años, fue sacado de su vivienda por un grupo armado y vestidos de negro que se identificaron como policías, en el poblado de El Coyol, en la parte serrana del municipio de Coyuca de Catalán; más tarde apareció muerto de cinco impactos de bala de AK-47 y 9 milímetros en el crucero con la comunidad de San José de la Quesería.

El 27 de noviembre un hombre fue levantado en el centro de Ciudad Altamirano –según un reporte policiaco–, cuando a las 10:30 de la mañana caminaba por la calle Fray Juan Bautista Moya, esquina con Antonio del Castillo. Los hechos ocurrieron cerca del mercado municipal, y fueron los comerciantes quienes avisaron a la policía.

El 27 de noviembre hombres armados abordo de tres camionetas levantaron en el centro de Ciudad Altamirano a Pedro Pérez Pablo vecino de Riva Palacio, Michoacán (localidad contigua a Ciudad Altamirano), de 27 años y a Antonio de Jesús Benítez Arce, de Huetamo. Tras una operación de revisión después de los hechos, el Ejército detuvo a cuatro hombres armados, dos de ellos en un coche blindado.

A Pérez Pablo lo encontraron ejecutado el 29 de noviembre en terrenos ejidales de Sinahua, cerca de la curva de Changata, en el municipio de Pungarabato, de donde, después se supo, era originario. Del segundo no se tuvo noticias.

El 2 de diciembre fueron levantados el señor José Serrano Amador y su esposa Elvira Palacios Ríos en el centro de Amuco de la Reforma, municipio de Coyuca de Catalán, en medio de disparos de sus captores; según un reporte policiaco los hechos fueron alrededor de las 12:30 del día, en la calle principal del poblado y cuando la policía preventiva se encontraba de recorrido en otro pueblo.

La madrugada del domingo 3 de diciembre fue encontrado en Ciudad Altamirano el cuerpo de Reymundo Cárdenas Gómez, vecino de Jaripo, municipio de Coyuca de Catalán y empleado de un hotel, ejecutado por asfixia en un vehículo abandonado cerca del puente que une a Guerrero y Michoacán. Junto al cadáver dejaron un narcomensaje que decía: “Soy el seta Z famoso Toño Samora yjos de su pinche madre, y me faltan mas pendejos y a Riva Cutzamala”. Este hecho, según la Procuraduría de Justicia, fue perpetrado por el grupo de sicarios denominado La Familia, que opera en Michoacán.

El 8 de diciembre Cristina Islas Orozco, originaria y vecina de la comunidad de Terrero Blanco, municipio de Coyuca de Catalán quedó herida en la espalda cuando la camioneta en que viajaba con su hijo fue baleada con más de 50 disparos de grueso calibre en una gasolinera a las afueras de la cabecera municipal.

Según fuentes policiacas el chofer de la camioneta, de nombre Eleuterio Méndez Rodríguez, también resultó herido y logró escapar a pie. No obstante, tres días después, el 11 de diciembre, su cadáver fue hallado en un lote baldío en la colonia El Calvario de esta ciudad, a 100 metros de donde se dio la balacera.

El 11 de diciembre, militares adscritos al 40 Batallón de Infantería con sede en Ciudad Altamirano decomisaron armas, vehículos y uniformes oficiales en una amplia residencia de Coyuca de Catalán, tras perseguir a hombres armados la tarde de ayer, operación en la cual detuvo a cinco personas.

Los detenidos, de los cuales se desconocen sus nombres, fueron puestos a disposición del Ministerio Público de la federación, luego de que casi ocurre un enfrentamiento en la casa de seguridad de dos pisos y pintada de verde y amarillo ubicada en la calle López Portillo, número 78, en la colonia Vista Hermosa o barrio de Tierra Colorada, a 100 metros de la carretera estatal a Ajuchitlán.

El 8 de enero de 2007 el cuerpo del joven Alfredo Ocampo Campos de 23 años, vecino de la comunidad Villa Nicolás Bravo, en Ajuchitlán y que –según sus familiares– padecía de sus facultades mentales, apareció muerto de cuatro balazos calibre 38 súper en la espalda, en el arroyo del poblado de Santa Teresa municipio de Coyuca de Catalán.

A pesar de que la familia dijo que eran frecuentes las ausencias de Ocampo y no interpusieron ninguna demanda penal por su muerte, la PIM tomó las investigaciones a su cargo por el tipo de arma que usaron los asesinos y la forma en que fue ejecutado.

El 14 de enero el vecino del poblado de Pineda en el municipio de Coyuca de Catalán, René López Sandoval, de 47 años fue herido de un balazo en el estómago y otro en el brazo en una atentado que sufrió en el patio de su casa, cuando unos hombres que no pudo identificar le tiraron desde la oscuridad en el momento que el salió de su vivienda.

Y el 23 de enero fue ejecutado el vecino de la sierra de Ajuchitlán Jimeno Araujo Domínguez de varios impactos de bala de diferentes calibres, en un camino a la comunidad de Puerto Grande en el municipio de Ajuchitlán. Dado a que la policía ministerial no tuvo conocimiento oficial del caso no se pudo precisar las condiciones en que ocurrió el homicidio; sin embargo, las autoridades comunitarias lo confirmaron.

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