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Archivo de la etiqueta: Baja California

Luego del ataque a dos policías federales y dos civiles ayer sobre la carretera Tecate-Ensenada, elementos de la Policía Federal Preventiva (PFP) aprehendieron a 21 presuntos sicarios en posesión de más de 5 mil cartuchos.

De acuerdo con la corporación, los detenidos pertenecen a las células de Teodoro García Simental “El Teo” y de Fernando Sánchez Arellano “El Ingeniero” del Cártel Arellano Félix y están relacionados con homicidios, entre ellos decapitaciones cometidas el año pasado, además de levantones y secuestros.

La PFP señaló que en dos semanas se cometería el plagio de un menor, según el testimonio de los detenidos.

Los 21 hombres fueron aprehendidos en distintos lugares del Municipio de Tecate, pues se iban delatando unos a otros.

Entre los sujetos, presentados a medianoche a los medios de comunicación, hay tres líderes de células, dos de ellas de “El Teo” y otra más de “El Ingeniero”, quienes presumiblemente atacaron a balazos a dos agentes federales.

Los dirigentes son Javier Antonio Guerrero Cota, alias “El Moco”, de 19 años de edad, originario de Mexicali; Mario Antonio Hernández Romero, alias “El Chinola”, de 23, originario de Sinaloa; y Benjamín Guzmán Quintanilla, alias “El Benji”, también de 23, originario de Tecate.

Al ser presentado ante los medios, “El Benji” refirió con voz tranquila que es culpable de al menos cuatro homicidios en la zona y que trabaja bajo las órdenes de Francisco Javier Copetillo Angulo, “El Pancho”, aunque desconoce dónde se encuentra éste.

Copetillo es un ex agente de la Policía Estatal Preventiva que responde a las órdenes de “El Teo” o “Tres Letras”, puntualizaron mandos de la PFP.

El ex agente estatal pagaría 300 dólares, alrededor de 4 mil pesos, por cada agente federal que matara “El Benji” u otro líder de las células bajo su mando.

“El Pancho” buscaba venganza contra la Policía Federal por la detención de otra célula y el rescate de personas secuestradas hace dos semanas.

A través de un comunicado, autoridades de la PFP en Tecate explicaron que derivado del ataque a dos oficiales federales, División Caminos, la tarde de ayer se activó la señal de alerta.

“Asegurando de manera inmediata a 12 sujetos, quienes participaron directamente en ese ataque cobarde”, menciona el boletín.

En total se aseguraron 8 armas largas, 2 armas cortas, 5 mil 285 cartuchos útiles de diferentes calibres, 60 cargadores, así como uniformes apócrifos de la AFI y del Ejército.

En la agresión de ayer los dos elementos resultaron con heridas graves.

Ordenó colgar en la sala de espera de la Comandancia de la Segunda Región Militar, en Mexicali, la siguiente leyenda enmarcada: “Cuida tu vida; tu libertad; tu dinero; tu salud. Cuida el prestigio del Ejército y Fuerza Aérea Mexicana; cuida lo que la nación te ministra para el servicio. Las metas son: cero casos médico-legales, cero faltistas, cero casos de corrupción, cero accidentes”. Son los postulados que le granjearon prestigio entre la tropa al general de División Sergio Aponte Polito. Y no era palabrería, sino “las reglas básicas de este cuartel”, según dijo cuando despachaba en Mexicali.

Aponte Polito tiene unos ojillos inquietos que analizan en segundos a sus interlocutores. De complexión atlética aunque robusta, su trato parco lo exhibe como uno de esos generales hechos en la faena. En aquel encuentro con el reportero, al hablar de su imagen en los cuarteles explicó que el trabajo de un comandante es velar por la moral de sus subordinados y el mejor desempeño de las encomiendas del alto mando. Es decir, era previsiblemente institucional, cuando menos de palabra.

Nacido en Chilpancingo hace 65 años, se graduó del Colegio Militar en 1963, como subteniente de infantería, y hasta 1970 fue oficial de servicio en el 50 Batallón, con sede en Guerrero. Fueron años complicados, por el auge de movimientos guerrilleros en aquel estado. A finales de los setenta estuvo comisionado en la 35 Zona Militar y casi una década después, en 1987, fue enviado a la Agregaduria Militar de la Embajada de México en Estados Unidos, de donde regresó para comandar el 18 Batallón de Infantería. Dos de los superiores que aprobaron su ascenso al generalato son Ricardo Maldonado Baca, ex comandante militar en Chiapas, en la época posterior al alzamiento zapatista, y Jaime Jiménez Muñoz, ex comandante en Oaxaca, entidades donde Aponte Polito prestó servicios también.

Como general estuvo destacado en Sonora, Chiapas, Quintana Roo y Sinaloa. Siendo comandante de la Novena Zona Militar, con sede en Culiacán, pronunció un discurso de enorme impacto mediático a nivel nacional en diciembre de 2005, donde denunciaba la supuesta corrupción en las policías locales. Lo hizo ante el gobernador priísta Jesús Aguilar Padilla, a quien “reprendió” por haber dicho que los elevados índices delictivos eran “normales”. “Un día normal –reprochó– debe ser aquél en que no se presentaran muertos en hechos violentos. Eso sería lo normal, eso nos llenaría de orgullo y satisfacción. Pero para poder evitar esos males debemos, primero, autoanalizarnos y darnos cuenta si lo que estamos realizando está bien. Que no se tome como normal la comisión de los delitos, sobre todo los violentos: asesinatos, secuestros, robo de vehículos, porque sabemos que las autoridades tienen conocimiento de cuáles son las bandas delictivas”.

No pasó mucho tiempo antes de ser relevado por el entonces secretario de la Defensa Nacional, general Clemente Vega García (durante el sexenio foxista), para enviarlo a Querétaro, a cargo de la Zona Militar, aunque cuando Guillermo Galván asumió la titularidad de la Defensa, el 1 de diciembre de 2006, lo “rehabilitó”, poniéndolo al frente de las “tropas del desierto”, como se denomina en el Ejército a los efectivos de las cinco zonas militares de Sonora y Baja California Norte y Sur, que a su vez conforman la Segunda Región Militar, con sede en Mexicali.

En tal posición, Aponte Polito ordenó implementar la denuncia ciudadana vía telefónica como medio de recopilación de información por cuenta del Ejército. Esto habría permitido a los elementos de inteligencia militar confirmar que los soportes del narcotráfico eran los propios policías municipales. Enseguida, en operativos militares fueron desarmados los miembros de los cuerpos de seguridad locales, para analizar si sus armas habían sido accionadas en actividades criminales.

Sobrevino la reacción de autoridades locales, irritadas por estos operativos y el protagonismo del general, quien aparecía con frecuencia ante los medios informativos para denunciar a los agentes supuestamente coludidos con las bandas de secuestradores, narcotraficantes y asaltantes.

A principios del abril pasado, el procurador de Justicia de Baja California, Rommel Moreno, le exigió pruebas de aquellas denuncias públicas. En respuesta, Aponte Polito emitió la primera carta pública precisando nombres y circunstancias, y formulando diversas interrogantes sobre las acciones de las autoridades contra la delincuencia. La confrontación entre las autoridades civiles y el militar quedó servida.

Meses más tarde, un nuevo incidente puso su nombre en los titulares de diarios y noticieros locales, esta vez a causa de un disparo de arma de fuego en un restaurante de comida argentina en Mexicali, mientras departía con un grupo de allegados, un domingo. El hecho fue atribuido al mayor Justo Buenaventura, el ex director de la Policía Estatal Preventiva, destituido por irregularidades administrativas. Pero se abrió la interrogante sobre si en realidad había sido el divisionario quien disparó, después de que la prensa local difundió declaraciones ministeriales de testigos que aseguraron lo anterior.

El general reaccionó con otra carta pública, fechada el 3 de agosto pasado, donde hacia acusaciones directas contra funcionarios del gobierno estatal que habrían impulsado esa “campaña de desprestigio”. Además, aseguraba que en el caso de cometer un error lo reconocería y, con inusitado desparpajo tratándose de un miembro de la plana mayor del Ejército, que solicitó al secretario de la Defensa Nacional que le permitiera permanecer un año y tres meses más en activo, como lo exigía el reglamento para tener derecho a la medalla de perseverancia “por la Patria”, destinada a aquellos con 50 años de servicios ininterrumpidos.

Aponte Polito fue relevado a los pocos días y designado presidente del Supremo Tribunal Militar, donde en noviembre pasado le llegó la edad reglamentaria de retiro, al cumplir 65 años. Ayer recibió la condecoración por méritos en la campaña contra el narco de manos del general Armando Meza Castro.


Luego de violar la ley en Estados Unidos, fue “premiado” en México.

Se trata de Carlos Alberto Flores, un mando policiaco de Baja California que fue destituido de su cargo por la compra ilegal de armas en Arizona y ahora es jefe de inteligencia y espionaje de la Secretaría de la Función Pública (SFP).

En septiembre de 2007, cuando Flores era director de la Policía Estatal Preventiva, fue detenido al salir de una feria de armas en Phoenix con tres pistolas de 9, 40 y 45 milímetros y unos 500 proyectiles.

Lo acompañaban un oficial de la Policía estatal, Guillermo Valle Medina, y el ex capitán del Ejército José Santos Cortés González, quien se desempeñaba en ese momento como agente de la Policía Federal Preventiva (PFP).

Flores fue acusado de conspiración y conducta dolosa por la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos (ATF, por sus siglas en inglés) por violar una norma que prohíbe a extranjeros adquirir armas de fuego.

Tuvo que garantizar una fianza de 2 mil dólares para ser liberado.

En aquella ocasión, Tom Mangan, vocero de la ATF, dijo que los tres agentes mexicanos cruzaron la frontera de Calexico, California, en un vehículo policiaco y manejaron hasta Phoenix.

Los funcionarios afirmaron que estaban comprando armas para su uso personal y que acordaron con el vendedor mantener contacto para comprarle en el futuro.

Según un reporte oficial, elementos de Inmigración y Aduanas monitoreaban la exhibición y observaron cuando Cortés negociaba el precio de las armas con el vendedor.

Después, Flores y el agente Valle se encontraron con Cortés y continuaron comprando municiones y aditamentos para las armas.

“Es irónico que estamos recibiendo una gran cantidad de críticas en relación con nuestros esfuerzos para detener la marea de las armas ilegales, pero aquí tenemos a tres oficiales tratando de comprar armas de manera ilegal”, denunció en aquella ocasión el funcionario de la ATF.

Una semana después del incidente en Phoenix, el jefe policiaco fue cesado por la Secretaría de Seguridad Pública bajacaliforniana.

Luego, a principios de 2008, estuvo unas semanas en la SSP federal como director “A” de Investigación en el Órgano Interno de Control.

Y ahora Flores rastrea a funcionarios del Gobierno federal.

El 15 de enero de 2009 fue nombrado director de análisis e integración de la Dirección General de Información e Integración de la SFP, con sueldo de 153 mil pesos al mes.

Elementos del Ejército decomisaron en el interior de un domicilio ubicado en la calle Leos Montoya, en el sector de La Mesa de esta ciudad fronteriza, más de un millón de dólares y estupefacientes, informaron fuentes militares.

Se confiscaron 1 millón 7 mil 250 dólares, 33 kilos de metanfetaminas, 12 de heroína, 6 de cristal y 3 de cocaína.

Se reportó además que dos menores que resguardaban la mercancía y el dinero fueron detenidos.

También fueron asegurados tres vehículos con placas fronterizas.

Más de medio millón de cartuchos de diferentes calibres fueron asegurados por personal de la Policía Ministerial en la zona Poniente de la ciudad.
Fue alrededor de las 13:30 horas que se notificó del hallazgo en un domicilio que se localiza en la colonia Huertas de la Progreso, a 500 metros de la Casa de Paco.
Florencio Cuevas, director de la Policía Ministerial, informó que fue a través de una investigación que se logró el hallazgo de los cartuchos.
Fue en el interior de la casa marcada con el número 3488, de la avenida Camino Nacional, que se encontraron las municiones.
En el lugar se aseguraron 195 mil cartuchos para rifle AR-15, 160 mil 500 para rifle AK-47, conocido como “cuerno de chivo”.
También se incautaron miles más calibre 45, 357, 380 y 38 super, además de otros para escopetas.
Algunos de los paquetes de cartuchos contaban con un papel que decía “Amor”. Todos fueron trasladados a la Procuraduría General de Justicia del Estado.

Un comando, al parecer con vestimenta tipo militar, irrumpió en el área de Homicidios de las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) e hirió a tres agentes ministeriales, informó un vocero de la dependencia.

Alrededor de la 01:00 de la madrugada, tiempo local, el grupo de hombres ingresó al área de Homicidios y comenzó a disparar.

A uno de los policías ministeriales lo hirieron en las piernas; los tres se encuentran hospitalizados.

“Al parecer el comando armado tenía la intención de rescatar a unos detenidos de la Policía Estatal Preventiva (PEP), en la Colonia Mariano Matamoros (al este de la ciudad), pero los policías repelieron la agresión y y finalmente el comando optó por huir”, relató el funcionario estatal.

De acuerdo con el vocero, el comando estaba conformado por 10 hombres que iban en diferentes vehículos.

Esta es la primera vez que un grupo armado ingresa a las instalaciones oficiales, ubicadas sobre Avenida Sánchez Taboada, en zona Río.

lementos del Ejército, Marina y Policía Federal tomaron el control de la seguridad pública en las delegaciones La Mesa, Cerro Colorado, La Presa y Centenario, en el este de este municipio, como una estrategia para enfrentar el alto índice de criminalidad, dijo el edil panista Jorge Ramos Hernández.

En una primera etapa sustituirán a 500 agentes municipales, quienes serán sometidos a exámenes de control y confianza, así como a cursos de capacitación, como parte del Programa de Capacitación y Confianza. Los que no lo aprueben serán dados de baja. El edil confió en que este ejercicio permita continuar con la depuración de la policía municipal, la cual estaba infiltrada por el crimen organizado, “ya que no se le atendió en su dimensión en su momento”.

Los policías entregaron sus armas y equipo de comunicación, y están concentrados en el Centro de Control y Mando de la corporación. Personal de las Fuerzas Federales los capacitará.

Los federales se harán cargo de la seguridad; oficiales municipales apoyarán en las tareas de Tránsito y peritaje de accidentes.

Agentes municipales citados para incluirlos en el Programa de Capacitación y Confianza manifestaron temor de que se les someta a investigación y sean acusados de pertenecer al crimen organizado.

Matamoros: a puro valor

En la ciudad fronteriza de Matamoros, Tamaulipas, este martes se cumplieron ocho días de que los policías municipales vigilan la ciudad desarmados, ya que el Ejército aún no concluye con la revisión del armamento que incautó el pasado martes a todo el personal de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal.

Lauro Peña García, presidente del Comité de Participación Ciudadana en Seguridad Pública, demandó a las fuerzas castrenses agilizar la revisión, ya que en dos casos los agentes han tenido que enfrentar a delincuentes empistolados.

En menos de 24 horas han sido localizados 9 personas ejecutadas en hechos distintos en Tijuana y Ensenada, entre ellas, una mujer y un comerciante de artículos para patrullas en la ciudad fronteriza.

Los primeros hechos ocurrieron ayer a las 18:00 horas, tiempo local, en Plaza Patria, sobre el Bulevar Agua Caliente en Tijuana, donde un comerciante de accesorios para vehículos patrulla fue asesinado a balazos.

En la parte exterior del centro comercial se localizó una patrulla con diversos impactos de bala.

A las 00:15 horas, tiempo local, de hoy se encontró a María de Jesús Velarde, de 50 años, y a Alejandro Cervantes Mejía, de 20, sin vida, en la taquería La Herencia, sobre el Bulevar Rosas Magallón y Calle Agua Prieta.

De esos hechos, dos personas resultaron heridas y las autoridades localizaron 34 casquillos calibre 7.62 x 39.

En el tercer hecho violento, a la 1:00 horas, tiempo local, se reportó la muerte de Rodelizar Melendrez Olguín en el Hospital General, quien había sido lesionado por arma de fuego en unos billares denominados “Shooter”, sobre el Bulevar Fundadores, en la Colonia El Rubí.

A las 11:00 horas, tiempo local, se localizaron dos personas ejecutadas, padre e hijo, en la Colonia Sánchez Taboada, sobre la Calle Boyedos 132.

Los hombres fueron identificados como Ramón Humberto Betancurt García, de 48 años, y Jesús Ramón Betancurt Aranda, de 22.

El padre estaba en un vehículo pick up Toyota Tacoma blanca y el hijo estaba en el suelo, y en el lugar se encontraron cuatro casquillos calibre .9 milímetros.

En tanto que en Ensenada, tres hombres fueron acribillados en el poblado de El Rosario, al sur del Municipio.

A las 9:00 horas, tiempo local, se reportó que en la negociación “La Mijita” había tres personas muertas.

Dos hombres fueron identificados como Luis Torres Cruz, “El Mariguas”, de 33 años y Armando Villalobos Miranda, de 30, y el tercer cuerpo no ha sido identificado pero se le calcula una edad aproximada de 55 a 60 años.

En el lugar del crimen se localizaron 33 casquillos percutidos, calibres .223 y 9 milímetros, y una mujer fue lesionada en este último ataque.

Baja California solicitó el apoyo de Estados Unidos para ubicar a 10 policías ministeriales que se encuentran “desaparecidos” desde que el Ejército “retuvo” a otros 21 oficiales para investigar si tienen nexos con el crimen organizado, pues no se descarta que hayan cruzado la frontera o intentaran hacerlo.

El número de presentados se incrementó este jueves ante la detención del jefe de Distrito Mesa de Otay, Sergio Tejeda Martínez, quien apenas la mañana de este jueves fue requerido por elementos de la Secretaría de la Defensa (SDN) y se encuentra en condiciones similares a las de sus compañeros.

El gobernador de la entidad, el panista José Guadalupe Osuna Millán, confirmó que además de los dos elementos estatales y los municipales de Tijuana que están a disposición de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), hay otros 10 en la lista de sospechosos que no han sido localizados.

“Esperamos que sean detenidos. Avisamos a las autoridades de Estados Unidos para que si cruzaron o pretenden cruzar les cancelen sus pasaportes para dar con su paradero”, dijo el gobernador respecto a los “desaparecidos”.

Reconoció que las corporaciones policíacas han sido permeadas por el crimen organizado desde hace mucho tiempo, y por ello el gobierno estatal colaboró con la federación en la detención de los agentes.

Por ello, Osuna Millán advirtió que la limpia en los cuerpos policiales de todos los niveles continuará en la entidad hasta restituir el orden y recuperar la confianza de la población.

El lunes pasado, autoridades citaron a policías ministeriales y municipales de Tijuana en el cuartel militar donde supuestamente se les aplicarían exámenes de confianza y se les darían cursos de capacitación, sin embargo la intención era retenerlos para someterlos a investigación por sus presuntos nexos con el crimen organizado.

La madrugada del miércoles fueron enviados a la ciudad de México donde serán arraigados mientras se investiga su situación.

Al respecto, el alcalde de Tijuana, el también panista Jorge Ramos Hernández, advirtió que ninguno de los agentes tijuanenses que se encuentran a disposición de la SIEDO volverán a sus cargos incluso si no se les comprueban nexos con el crimen organizado porque ya se les perdió la confianza.

No regresarán porque no hay canonjías para nadie en el gobierno municipal, dijo Ramos al asegurar que ante la duda respecto a los oficiales, prefiere que no estén dentro de la corporación.

“Aquí no hay amigos, no hay cercanos, no hay apadrinados que puedan escaparse a la ley ni al gobierno”, insistió.

Destacó que desde el inicio de su administración en diciembre del 2007, el crimen organizado ha intentado establecer vínculos sin resultados positivos y recordó que recibió una corporación policíaca permeada, por ello se han dado de baja a un centenar de elementos.

La lista

Por su parte, la Secretaría de Seguridad Pública Municipal dio a conocer la lista de agentes que se encuentran a disposición de la SIEDO en la ciudad de México y que se encuentran en calidad de “presentados”.

Son los subdirectores de la policía municipal de Tijuana Juan Manuel Nieves Reta y Rigoberto Rodríguez; Rosalba González Molina; el jefe de la Unidad de Enlace con Estados Unidos, Javier Enrique Cárdenas Salgado; Juan Arturo Domínguez Salmerón; Pedro Arce Gracia; Sergio Campos Rivera, y Galo Hernán Carrillo Vázquez.

Asimismo, Juan Carlos García Serrano; Javier Márquez León; José Luis Ramírez Pineda; Luis Alonso Cedano Morales; Mario Alberto Apodaca; Pablo García González; Moisés Díaz Neri; Mario Andrés Estrella Flores; Gilberto Fimbres Fimbres; Jesús Jacobo Aguirre, y Sergio Tejeda Martínez.

Elementos del Ejército mexicano detuvieron en Ensenada a siete sujetos, entre quienes hay un menor de edad, a quienes decomisaron 1.7 toneladas de mariguana, más de 400 mil dólares, varias armas de fuego y 28 vehículos.

En ese mismo municipio, personal de la Armada de México y la II Zona Naval desplegó un fuerte operativo para trasladar de un reclusorio a un centro para adolescentes a un individuo a quien se identificó como sobrino del narcotraficante Ismael Higuera Guerrero “El Mayel”.

Los hechos se registraron el viernes, pero fue hasta este sábado cuando se dieron a conocer al revelar el resultado de una serie de acciones contra el crimen organizado realizadas por personal basificado en las instalaciones de El Ciprés, en Ensenada.

De acuerdo con información proporcionada a la prensa de Ensenada, la detención de los siete sujetos y decomiso de droga y dinero se llevó a cabo en el poblado de Maneadero, ubicado en el sur de Ensenada.

Los detenidos fueron identificados como Giovani Daniel Martínez Reyes; Christopher Flaustro Valencia, de 17 años; Gustavo Gutiérrez Pérez, de 19; Isaac Esmir López; Javier Lara Cortés; Daniel López Orozco, y Hassen López Galindo.

A ellos se les decomisaron 294 paquetes con un total de 1.7 toneladas de mariguana; 466 mil dólares, así como cuatro armas cortas, 4 mil 600 cartuchos de diferentes calibres, y se les aseguraron una empacadora y una casa particular donde se refugiaban.

En la propiedad había 28 automóviles de diferentes marcas y modelos que quedaron a disposición de las fuerzas castrenses.

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