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Archivo de la etiqueta: El Chapo

En Culiacán, Sinaloa, el Ejército capturó a Roberto Beltrán Burgos, alias “El Doctor”, lugarteniente de Joaquín “El Chapo” Guzmán, uno de los jefes del cártel del Pacífico.

Este sujeto, de acuerdo con investigaciones de la Procuraduría General de la República (PGR), recibía órdenes directas del “Chapo” Guzmán y se encargaba de transmitirlas al resto de la organización el diversos estados del país.

De acuerdo con Luis Arturo Oliver Zen , subjefe operativo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), “El Doctor” se encargaba también de la red de seguridad y protección del cártel, además de contar con una red de informantes que lo alertaban de las operaciones realizadas por el gobierno federal en diversas entidades.

El militar dijo que este hombre de confianza de “El Chapo” cumplía con las mismas funciones que en su momento tuvieron Alfredo Beltrán Leyva, alias “El Mochomo” y Vicente Zambada Niebla, “El Vicentillo”.

La titular de la Subprocuraduría Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), Marisela Morales, indicó que “El Doctor” incluso coordinaba a un grupo de abogados que se encargaban de apoyar legalmente a los integrantes del cártel que eran detenidos.

Ante la importancia de Beltrán Burgos en la estructura del cártel, la funcionaria aseguró que se afecta significativamente la capacidad operativa y de seguridad de la organización de “El Chapo” Guzmán.

La recaptura del líder del cártel de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera, alias el Chapo, y quien hace ocho años se fugó del penal de Puente Grande, Jalisco, es prioritaria para las autoridades de México y Estados Unidos.

Informes de las autoridades federales señalan que este capo, que actualmente tiene 51 años, se hace acompañar por personas con dos perfiles: expertos en el manejo de armas de alto poder y especialistas en logística de huidas para colocar “muros” de protección en vehículos y equipos de comunicación.

Reportes de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) indican que antes y después de evadirse, Guzmán Loera fue apoyado por Juan José Esparragoza, alias el Azul, y por Ismael el Mayo Zambada.

Desde su fuga se ha dedicado a recomponer sus alianzas y a recuperar lo que considera sus territorios, con lo cual comenzó una nueva y más violenta etapa de ejecuciones entre los cárteles de la droga en México.

Ante ese reacomodo, el Chapo Guzmán ha fortalecido a sus grupos de sicarios conocidos como Los Chachos, Los Negros, Los Texas y Los Lobos, a quienes se les atribuye un gran número de ejecuciones en diferentes entidades del país.

Actualmente el área de influencia del cártel encabezado por ese capo abarca Sinaloa, Sonora, Durango, Tamaulipas, Zacatecas, Nayarit, Jalisco, Colima, Guanajuato, Nuevo León, México, Baja California, Quintana Roo, Guerrero, Chiapas, Morelos y el Distrito Federal.

A Guzmán se les atribuye su participación en la balacera de la discoteca Christine, ocurrida en Puerto Vallarta, Jalisco, en 1992; en el homicidio del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, en mayo de 1993 en Guadalajara, y en la ejecución de Rodolfo Carrillo Fuentes, en septiembre de 2004 en Culiacán.

Además, una corte en Estados Unidos lleva un proceso en su contra por cargos de conspiración para importar cocaína y las autoridades de ese país ofrecen cinco millones de dólares por información que permita su detención.

Las labores de inteligencia para recapturar al líder del cártel de Sinaloa se han intensificado y son apoyadas por declaraciones ministeriales de integrantes de ese grupo ya detenidos y por datos que obtiene la PGR de testigos protegidos en Estados Unidos y México.

Debido al intercambio de información entre ambos países y la estrategia del gobierno del presidente Felipe Calderón contra el crimen organizado, está latente la recaptura del Chapo Guzmán, considerado uno de los narcotraficantes más violentos y peligrosos de los últimos años.

El Procurador General de la República, Eduardo Medina Mora, informó este miércoles que se investiga la relación de Jesús Reynaldo Zambada García, alias “El Rey”, en los hechos de violencia registrados en el Distrito Federal en los últimos meses.

Entre estos hechos, indicó en conferencia de prensa, está la explosión ocurrida el 15 de febrero en la Colonia Roma y que presuntamente tenía como objetivo atentar contra la vida del subsecretario de Seguridad Pública del DF, Luis Rosales Gamboa.

Medina Mora señaló que también se indaga si participó en las decapitaciones de varios empleados de empresas aduanales asentadas en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

El funcionario dijo que uno de los integrantes de la célula de “El Rey” tuvo relación con Martín Montes Garfias, el ex policía federal vinculado con el asesinato del ex coordinador de Seguridad Regional, Edgar Millán.

“El Rey” Zambada, dijo, también está relacionado con el ganadero Rogaciano Alba Álvarez y la violencia que recientemente se ha registrado en el Municipio de Petatlán, Guerrero, derivada de la disputa que tiene el Cártel de Sinaloa con los “Zetas” por el control de la Costa Grande.

También es el principal responsable del Cártel del Pacífico para las operaciones de trasiego de droga en la Ciudad de México y en los distintos Estados que confluyen en la capital del País, comentó Medina Mora.

Su nombre, resaltó el Procurador, ha sido mencionado y ha aparecido en mensajes en distintos cadáveres hallados en el Distrito Federal, Estado de México y Morelos.

“Jesús Reynaldo Zambada García es uno de los detenidos más destacados dentro de la Administración del Presidente Felipe Calderón”, afirmó.

Al final de la conferencia de prensa fueron presentados a los medios de comunicación los 16 detenidos tras una balacera el pasado lunes en la Colonia Lindavista, entre los que además de encuentra Juan José Parra Zambada y Jesús Zambada Reyes, quienes son sobrinos de Ismael “El Mayo” Zambada, capo del Cártel del Pacífico.

La noche del martes 7 de octubre, Jorge Abel Cázares Salazar fue alcanzado por la venganza mientras se disponía a disfrutar de una careada de volibol. Era el sexto de los nueve hijos de doña María de los Ángeles Salazar y don Benito Cázares Uriarte (finado) y no fue incluido en la red de narcotráfico y lavado de dinero que hicieron pública primero el gobierno de los Estados Unidos y luego la PGR.

Jorge Abel fue sorprendido durante un juego de volibol que se llevaba a cabo en una improvisada cancha ubicada en la colonia Díaz Ordaz. Eran acreedor de las 19:30 horas cuando llegaron al lugar dos sicarios y dispararon con fusiles sobre la humanidad de Jorge Abel. Cayó boca abajo y murió en unos segundos ante la sorpresa y el pánico de jugadores y espectadores, que buscaban donde protegerse.

Los que lo conocían supieron luego de dónde podía venirle la muerte, y los que no, luego sabrían que no era cualquier aficionado, a pesar de su aspecto común y corriente. Esa noche vestía un pantalón de mezclilla, camisa desfajada y guaraches de cruz.

Después de que el Ministerio Público realizó las diligencias acostumbradas, los servicios funerarios hicieron lo suyo. El cuerpo fue llevado al poblado el Hormiguero, Mocorito, lugar de origen de su esposa, donde sus restos fueron velados durante 72 horas, acompañados siempre con música de banda.

Asoma la muerte

Aunque los principales cabecillas del clan de los Cázares, Margarita, la Chiquis y Víctor Emilio, siguen operando actividades de narcotráfico y lavado de dinero, según las autoridades, han sufrido golpes severos, sobre todo en el seno familiar.

La noche del 9 de mayo pasado fue asesinado Arturo Meza Cázares, hijo de la Chiquis, cuando se encontraba platicando en el estacionamiento de un centro comercial con Édgar Guzmán López, hijo de Joaquín el Chapo Guzmán, quien también murió en el atentado.

Una semana antes había explotado la guerra en el seno de la familia conformada por los Guzmán Loera y los hermanos Beltrán Leyva, que modificó, no la estructura de los cárteles en México, pero sí el mapa criminal que hasta ese momento existía en el país y el control de los territorios para la producción y el trasiego de drogas ilícitas.

Este atentado, atribuido a las fuerzas de Arturo Beltrán Leyva, originó una desbandada en las familias de los principales narcotraficantes que operan en Sinaloa, que se refugiaron en otras ciudades y, en muchos casos, en otros países.

Otros eslabones

Hay varios momentos eslabonados en la crisis por la que atraviesa la familia Cázares. Todo empezó cuando la Administración de Drogas y Narcóticos (DEA, por sus siglas en inglés) dio a conocer que existía una organización que, partiendo de Sinaloa, estaba operando en 40 ciudades de la Unión Americana.

El primero de marzo de 2007, la DEA dio a conocer la detención de 400 narcotraficantes que operaban en su país y que eran comandados por Víctor Emilio Cázares Salazar, quien, en solo dos años, se había apoderado de buena parte del mercado de la droga en ese país.

Hasta entonces, las actividades de la familia Cázares no habían trascendido mucho a la opinión pública, salvo por la actividad de Blanca Margarita en la calle Juárez, donde controlaba el flujo cambiario de dólares.

El golpe de la DEA fue espectacular porque así se pretendió, pero no pasó mucho tiempo para que todos los detenidos volvieran a las calles, algo que no han investigado los periodistas norteamericanos que tanto gustan venir a Sinaloa a asombrarse con la corrupción que impera en el Gobierno.

Meses después vendría la segunda parte de show, pues en otro informe, ahora del Tesoro estadunidense, se dijo que Blanca Margarita Cázares Salazar operaba una red de lavado de dinero al servicio de Ismael Zambada.

Eso fue en diciembre de 2007. El 5 de marzo de 2008, dos meses antes de la muerte de Arturo Meza Cázares en el City Club, había sido aprehendido su padre, Arturo Meza Gaspar, en la Ciudad de México, esposo de Blanca Margarita Salazar y considerado por el gobierno de los Estados Unidos como uno de los principales operadores para el lavado de dinero de la organización del Mayo.

Arturo Meza Gaspar, esposo de La Emperatriz, y sus tres hijos mayores: Arturo, Gipsy y Lizbeth Meza Cázares, fueron identificados por el Departamento del Tesoro Norteamericano como propietarios de decenas de “empresas pantalla” y sus activos en México.

Días después, el 26 de marzo, en seguimiento de la detención de Arturo Meza, fueron detenidos cuatro cómplices más de la banda de la Chiquis, también en la Ciudad de México.

Esa vez, la Policía Federal informó que los trabajos de inteligencia de gabinete y campo permitieron la aprehensión de María Tiburcia Cázares Pérez, Irma María Cázares Pérez, Efraín Cázares Pérez y Nayeli Zazueta Cázares.

Todos ellos habían sido incluidos en la lista de operadores financieros a las órdenes de Blanca Margarita Salazar, bautizada por los gringos como La Emperatriz.

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