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Tag Archives: La Linea

Son tres rifles de asalto semiautomáticos y una pistola, que llegaron a manos de sicarios del cártel de Juárez o La Línea, como se autodenomina ahora. Con esas armas, aseguradas por el Ejército durante el cateo a una casa de seguridad del grupo criminal en la ciudad de Chihuahua, pudieron haberse cometido más de 100 asesinatos o ejecuciones ordenadas por el grupo criminal que heredó y comanda en la actualidad Vicente Carrillo Fuentes, El Viceroy.

El armamento, entre el que se hallaba un rifle entregado como arma de cargo a un comandante policiaco —que ahora está detenido por servir a los intereses del cártel de Juárez—, fue vinculado a una lista de 96 casos de narcoejecuciones y en las que hubo dobles y hasta triples homicidios. La sospecha es que los tres fusiles y la pistola tuvieran participación en esa lista de narcoejecuciones cometidas en diferentes puntos de Chihuahua.

A la Dirección General de Servicios Periciales de la Procuraduría General de Justicia de Chihuahua (PGJC) se le encargó cotejar el tipo de armas y cartuchos utilizados para cometer los más de 10 asesinatos. Sin embargo, el responsable de esa tarea, el director Pedro Aragonez, fue acribillado durante el transcurso de la investigación.

El crimen contra el funcionario, lo mismo que otros 100 más que se investigan, fue atribuido al cártel de Juárez, cuyos principales operadores en Chihuahua son José Luis Ledesma, El JL, El Mónico, y El Tapicero. Ellos, apoyados por el grupo de ex militares metidos a sicarios conocido como Los Linces y la red de policías corruptos que los protegen, han desatado una guerra en la entidad contra el cártel de Sinaloa, o los también llamados Gente Nueva, que ha cobrado miles de víctimas en los últimos tres años.

El actual jefe del cártel de Juárez o La Línea, Vicente Carrillo Fuentes, asumió el mando de la organización tras la muerte de su hermano, Amado Carrillo Fuentes, El señor de los cielos. Desde ese momento hasta ahora ha mantenido un férreo control de la organización, con el uso de la violencia sin límites. Ejemplo del nivel de terror que han impuesto sus acciones en Chihuahua, son precisamente los más de asesinatos presuntamente cometidos con las armas investigadas en este caso.

El aseguramiento La mañana del 17 de febrero de 2008, en el cuartel de la quinta Zona Militar, el general Felipe Espitia Hernández fue notificado de una llamada anónima que ubicaba a un grupo de gente armada en la granja situada en el número 601 de la Calle 87, esquina con la Calle 25, en la colonia Aeropuerto, en la capital de Chihuahua. La voz de un hombre —según el reporte oficial— informó que varios sujetos entraban y salían de ese inmueble con armas.

Fue todo lo que dijo el denunciante anónimo. Con esos datos, de inmediato se dispuso una operación militar para acudir al lugar. Sin embargo, como en casi todas las acciones de este tipo, al llegar los soldados no estaba ya ni uno de los sujetos que fueron vistos con las armas. Pero en su huída, los delincuentes no pudieron llevarse varios paquetes de mariguana, dos vehículos y cuatro armas y cartuchos que fueron asegurados de inmediato.

Lo que llamó la atención del general Espitia Hernández fue la presencia en aquel sitio de un arma larga con registro oficial ante la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), además de una serie de documentos oficiales.

Eran recibos de nómina de elementos de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua, recetas médicas, solicitudes de vacaciones y hasta roles y zonas de trabajo de agentes de esa corporación. El jefe de la zona militar pidió de inmediato la intervención de las autoridades.

El grupo de fiscales y peritos de la PGJC que fue comisionado para recabar todas y cada una de las evidencias elaboraron un informe pormenorizado de lo hallado en el lugar.

Reportaron que además de los documentos oficiales, se decomisaron tres rifles de asalto semiautomáticos y una pistola Smith & Wesson, alrededor de 150 cartuchos útiles de diferentes calibres, una camioneta Suburban color azul, placas DZP 57-37, y una camioneta Toyota blindada, sin placas, de color plateado.

La participación de policías corruptos como parte de la red de protección al cártel de Juárez se veía venir casi de forma natural. Ahí estaban sus nombres, sus pertenencias y hasta un arma oficial. A final de cuentas, en el caso, la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) detendría a seis elementos de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua.

La investigación de las armas

Sólo hasta 67 días después del cateo en la granja donde se incautaron las armas, el fiscal encargado de la investigación pidió al entonces director de Servicios Periciales, Pedro Aragonez, aplicar los peritajes a las evidencias.

El 25 de julio de 2008 envió al extinto funcionario el oficio 207/2008 para elaborar los análisis de fotografía, planimetría, química, genética y balística, además del cotejo del tipo de armas usadas en 96 narcoejecuciones cometidas entre el 30 de enero de 2002 y el 7 de febrero de 2008.

Casi en forma inmediata, Aragonez informó al fiscal sobre el origen de las armas.

La pistola Browning calibre 40, número de serie 2W5NW50348 y un cargador para 15 cartuchos, fue fabricada en Bélgica por la empresa Smith and Wesson; el rifle de asalto GP WASR-10, con número de serie borrado, provenía de Rumania y podía abastecerse con cargadores de 35 a 45 cartuchos; el rifle Bushmaster XM15, con número de serie borrado y con porta cargadores de 30 cartuchos, fabricado en Estados Unidos; el rifle G36V, fabricado en Alemania por la empresa Heckler y Koch, número de serie 83-0005489, estaba registrado por la Defensa Nacional.

Tres días más tarde —70 días después de hallar del armamento—, el mismo fiscal pidió a la subprocuradora María del Pilar Pérez de la Fuente buscar en los registros oficiales si uno de los tres rifles detectados en el operativo del 17 de febrero era propiedad de la Procuraduría estatal. Ello no obstante que desde un principio el personal Ejército mexicano reportó que existía la probabilidad de que elementos de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua pudieran estar asociados con el grupo delictivo que habitaba el sitio donde se efectuó el operativo militar.

Una semana más tarde, se agregó a la carpeta de investigación CAI-285/2008 la respuesta de la subprocuradora Pérez de la Fuente. El informe señalaba que el arma larga con matrícula 83-0005489 estaba registrada en la licencia colectiva de armas 192, expedida en favor de la Procuraduría del estado, y lo más inquietante era que ese rifle estaba asignado al agente A de la Policía Ministerial, Luis Humberto Peralta Hernández.

La muerte de Aragonez

La tarde del 11 de agosto, tres meses después de iniciar las investigaciones sobre las armas y la posible vinculación de éstas en las más de 10 narcoejecuciones, el director de Servicios Periciales de Chihuahua, Pedro Aragonez, fue asesinado por un comando armado.

El crimen se cometió cuando el funcionario viajaba a bordo de una camioneta Durango por la calle de Itzalco, en la colonia El Saucito, en compañía de su chofer que sobrevivió al ataque de los sicarios, que huyeron por la avenida Francisco Villa, en la capital chihuahuense.

El homicidio del director de Servicios Periciales de Chihuahua fue ordenado por El Mónico, de acuerdo con la declaración de Martín Hugo Valenzuela Rivera, El H-8, hombre originario de Durango que fue reclutado por el cártel de Juárez, primero como vigilante de calles y al que posteriormente se le entrenó para asesinar.

Él confesó que estando con El Mónico en Ciudad Cuauhtémoc escuchó cuando fue informado de la ejecución del funcionario. “Vámonos, ya cayó otro”, le dijo su jefe a El H-8 antes de emprender el regreso a Chihuahua. De vuelta a esa ciudad, El Chuma o H-9 le comentó a Valenzuela Rivera que “ya había caído el de servicios periciales. Que le había tocado ejecutarlo cuando se les había perdido a Los Linces, y que en esa ejecución también participaron de campanas policías ministeriales”

“Era uno de periciales que andaba en una camioneta Durango, que esta persona lo acompañaba su chofer, pero que solamente le había dado al objetivo. El H-9 ha participado en otras ejecuciones, es muy buen tirador. Hemos ido a entrenar tiro a la sierra y disparamos contra pinos o piedras con R-15 o Cuerno de chivo, siempre es muy preciso en sus disparos. He visto sus jales en el periódico”, dijo a los fiscales.

Las “narcoejecuciones”

La primera de las más de 100 ejecuciones ligadas con el narcotráfico en las que pudieron estar involucradas las armas halladas por personal del Ejército mexicano, y que investigaba la Dirección de Servicios Periciales, fue la contenida en el expediente 277/02. Para ello se cotejaban 17 casquillos recogidos en la escena del crimen en la que asesinaron el 30 de enero de 2002 al ex agente judicial de esa entidad Federico Ceniceros Torres, a quien cesaron en aquel entonces por la desaparición de parte de un cargamento de droga confiscado a narcotraficantes en Ciudad Juárez.

El crimen contra Ceniceros Torres, de 39 años de edad, fue cometido con un arma de asalto AK-47, de las llamadas Cuerno de chivo —similar a la que investigaba la Dirección de Servicios Periciales—, cuando se dirigía de Ciudad Juárez a El Paso, Texas, abordo de una camioneta tipo van, Chevrolet, modelo 1989. Una camioneta Dodge Durango se le emparejó y desde ahí le dispararon. La unidad de la víctima chocó contra una malla metálica, a un lado de la avenida Heroico Colegio Militar, casi a su cruce con la calle de Costa Rica, en la zona norte de Ciudad Juárez.

La última de las narcoejecuciones en las que se suponía fueron utilizadas algunas de las armas aseguradas el 17 de febrero de 2008, se trato de un doble homicidio cometido en el estacionamiento del centro comercial Wal Mart de Chihuahua, apenas 10 días antes de que los militares las descubrieran en la granja de la colonia Aeropuerto.

En esa ocasión un comando armado asesinó con rifles de asalto a Osvaldo Loya Carmona y a Nicanor Loya Sánchez, cuando apenas salían del centro comercial y subían a una camioneta pick up Ford línea Lobo, de color rojo.

El doble crimen en Chihuahua aquella mañana del jueves 7 de febrero de 2008 sacudió al municipio de Camargo, ya que la familia Loya es ampliamente conocida e influyente en esa población.

Para aclarar este doble asesinato, los peritos de la procuraduría del estado de Chihuahua, al mando en ese momento de Pedro Aragonez, se encargaban de cotejar los más de 80 casquillos del armamento tipo AK-47 que fueron recogidos por las autoridades en el estacionamiento del centro comercial, ubicado en la avenida Periférico de la Juventud, del fraccionamiento Haciendas del Valle de la entidad, pero hasta hoy se ignora cuál fue el resultado de las investigaciones de balística forense en todas las narcoejecuciones.

Tras una llamada anónima, 25 presuntos sicarios de una célula del Cártel de Sinaloa fueron detenidos por el Ejército y trasladados a la delegación de la Procuraduría General de la República (PGR), y se les vincula con la ejecución de varias personas y el incendio de comercios en el occidente del Estado.

La detención de los hombres, entre ellos un hombre al que apodan “El General”, líder de los sicarios, ocurrió la tarde de ayer, en el poblado de Nicolás Bravo, del Municipio de Madera, y tenían en su poder armamento de grueso calibre, así como uniformes tipo militar.

Enrique Torres Valadez, vocero del Operativo Conjunto Chihuahua, informó que la detención la llevó a cabo por personal del 35 Batallón de Infantería, que tiene su base en el Municipio de Casas Grandes.

“Una denuncia anónima alertó sobre la presencia de unos sujetos que el pasado 10 de junio participaron en la ejecución de seis personas y el incendio de una ferretería y una licorería, así que se desplegó un operativo de búsqueda”, dijo.

El operativo de búsqueda culminó con la detención de los sicarios, a los que les fueron aseguradas armas de alto poder, una cantidad no especificada de droga y uniformes tipo militar.

El funcionario añadió que el Cártel de Sinaloa opera en los estados de Sinaloa, Guerrero y Sonora, mientras en el estado el grupo detenido, realizaba sus ilícitos en municipios de la región noreste, en municipios como Casas Grandes, Ascención, Palomas, Zaragoza y Madera.

Torres Valadez subrayó que el grupo de sicarios fue trasladado a la delegación estatal de la PGR en esta Ciudad, y se mantienen en espera de que un Ministerio Publico Federal los consigne ante un juez de distrito.

Tras su gestión como alcalde de Ciudad Juárez, Chihuahua (2004-2007), Héctor Agustín Murguía Lardizábal,
heredó una deuda pública superior a los 200 millones de pesos que la actual administración aún no termina de saldar.

Candidato a diputado federal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) por el distrito 2, conformado por colonias populosas de esa ciudad, es señalado por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) de tener vínculos con el cártel de Juárez.

Es acusado de beneficiar a constructoras “amigas” del gobierno local y de escaso historial con obras innecesarias. El actual alcalde José Reyes Ferriz debió cubrir pagos por 22 millones de pesos a la constructora YVASA y otros 12 millones de pesos a PASA.

Además, Murguía Lardizábal contrajo cuantiosos pasivos con médicos, farmacias, papelerías y otros negocios que sirvieron a su administración municipal.

De acuerdo con la Tesorería local, se recibieron 127 solicitudes de pago a proveedores, por un monto de 113 millones de pesos, de los cuales ya se extendieron cheques por 50 millones de pesos a 13 firmas, entre constructoras, distribuidoras de materiales y prestadores de servicios.

Su jefe operativo de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, Saulo Reyes Gamboa, fue detenido en enero de 2008 en Texas, por entregar medio millón de dólares a un supuesto agente aduanal corrupto, que resultó ser un agente encubierto de la corporación.

El empresario Reyes Gamboa, dueño de cadenas de restaurantes, como Kinn Sui, de comida japonesa; socio de la franquicia Subway y de un negocio de hamburguesas, enfrenta cargos por narcotráfico.

Su ingreso a cargos públicos en Juárez fue desde la administración del entonces alcalde panista Ramón Galindo Noriega (1995-1998), cuando fue director de Ingresos.

Murguía Lardizábal es considerado, según Andrés de Anda, líder de la oposición durante su gestión en la administración municipal, “un hombre extremadamente ambicioso y corrupto, populista y peligroso para la sociedad”, ya que su gobierno se caracterizó por “tener las bolsas llenas de dinero y las manos llenas de sangre”.

Tras ser electo candidato el pasado 22 de marzo, el ex alcalde de Juárez enfatizó que no tiene ningún vínculo con el cártel de los Carrillo Fuentes, como lo acusó el Partido Acción Nacional (PAN) y lo informó la DEA.

Una investigación de El Diario de Ciudad Juárez en 2006 reveló que siete empresas creadas unas semanas antes de que iniciara la administración Murguía habían ganado una tercera parte de la licitaciones públicas municipales.

En dicho reportaje se mencionó que en tres de esas compañías, uno de los socios era el contador Saulo Reyes, quien años más tarde fue arrestado por la DEA en una operación encubierta, cuando presuntamente trataba de introducir una tonelada de mariguana a Estados Unidos. Su detención es considerada el punto de partida de la ola de violencia en Chihuahua.

Las cabezas de cuatro hombres decapitados, guardadas en una hielera sellada, fueron enviadas por mensajería a la jefatura policial del municipio de Ascensión, estado mexicano de Chihuahua (norte), informaron autoridades policiales locales.
Según fuentes de la Suprocuraduría de Justicia de Chihuahua, el paquete con las cuatro cabezas fue entregado por el servicio de una empresa de autobuses foráneos en una hielera sellada, por lo que el personal policial de Ascensión creyó al principio que era una entrega para un hospital.
“La recepción de las cuatro cabezas, todas de personas del sexo masculino, generó pánico entre los que se encontraban en el lugar, por lo que autoridades investigadoras trasladaron el paquete completo al Servicio Médico Forense para iniciar la indagatoria y tratar de identificarlos”, indicó el lunes la Suprocuraduría.
El paquete tenía una leyenda que decía que se trataba de material peligroso, y no se ha informado desde dónde fue enviado.
Las cabezas corresponden a personas de entre 25 y 35 años. La autoridad investigadora está verificando si se trata de alguna de las 10 personas secuestradas la semana pasada en aquella región por hombres armados que viajaban en varias camionetas.
Chihuahua es el distrito más violento de México. Allí la pugna entre cárteles rivales de las drogas ha dejado más de 1.000 ejecutados tan sólo en la fronteriza Ciudad Juárez.

Septiembre inició en esta frontera con otras cinco personas ejecutadas, entre ellas una mujer de aproximadamente 35 años y un Policía Ministerial.

Entre los casos registrados en las últimas horas, de acuerdo al reporte de la Subprocuraduría de Justicia Estatal, este lunes en la mañana, aproximadamente a las 7:00 horas, un elemento de la Policía Ministerial adscrito al Grupo que Investiga los Delitos contra la Vida fue rafagueado en la colonia Jardines de Satélite, en la parte sur de la ciudad.

La víctima fue Carlos Iván Marrufo Míreles, de 23 años de edad, quien era estudiante de criminología y apenas tenía 3 meses de haber ingresado a la corporación policíaca; el atentado perpetrado con rifles de asalto y pistola calibre 9 milímetros se registró cuando salía de la cochera de su domicilio manejando una camioneta Ford Explorer.

Vecinos del sector informaron que apenas llevaba 15 días viviendo en esa casa junto con una hermana que se comportaba de manera honesta y sin problemas.

Un caso más reportado por la subprocuraduría es el de una mujer, aún no identificada, de unos 35 años de edad, a quien asesinaron en la céntrica colonia Popular.

El cadáver fue trasladado al Servicio Médico Forense, donde especialistas practicarán la necropsia de ley, misma que establecerá la causa de la muerte, ya que vecinos de la casa donde fue localizado el cuerpo informaron que ahí funciona un picadero (lugar en el que venden y consumen drogas) y que escucharon varios balazos y luego vieron a un grupo armado salir corriendo y huir en un vehículo.

Mientras que a las 3:50 horas murió en el Hospital General Julio César López, de 16 años de edad, quien fue trasladado a recibir atención médica al presentar lesiones en todo el cuerpo.
Otra víctima de un homicidio es Pedro Batista, de 24 años de edad, al que mataron a balazos en la colonia Arroyo Colorado, en la zona norponiente de la ciudad.

Un ejecutado mas fue Gerardo Rubén Gutiérrez Gutiérrez, de 25 años de edad, a quien encontraron en la colonia Bellavista, a menos de 200 metros de donde apareció la mujer sin vida.

El cuerpo estaba en un vehículo Oldsmobile con matriculas del estado Norteamericano de Texas.
Por otro lado, se dio a conocer que durante el mes de agosto también se reportaron en las instalaciones de la Subprocuraduría de Justicia Estatal 16 levantados por comandos de hombres armados, todos del sexo masculino los cuales no han aparecido hasta hoy.

Aunque se ha reducido la cifra de ejecuciones en la entidad, este tipo de casos atribuidos al crimen organizado se siguen registrando y en las últimas horas otras cinco personas fueron asesinadas en distintas poblaciones.

Entre los ejecutados, dos casos se registraron en Parral, en la zona sur del estado, dos más en carreteras cerca de la capital del estado y uno más en Ciudad Juárez.

Uno de los eventos con dos ejecutados fue en el municipio de Parral, en donde también se reportó desde el levantón de una maestra de preparatoria que trabaja como funcionaria en la coordinadora de educación estatal.

La doble ejecución ocurrió en la colonia La Muela, en donde asesinaron de 32 balazos en distintas partes del cuerpo a Emeterio Corral Durán, de 38 años de edad, en tanto que Israel Trueba Chaparro, de 32 años recibió por lo menos 24 impactos de bala de arma AK-47.

En Juárez fue ejecutado con varios impactos de arma de fuego José Martínez De la Torre, de 55 años de edad, hechos que se registraron este miércoles a la 01:30 horas.
Al hombre lo ejecutaron dentro de su vehículo cuando llegaba a su casa, de acuerdo al reporte de la Subprocuraduría de Justicia del Estado, zona norte.

Mientras que en las salidas de las carreteras de Chihuahua a Delicias y Cuauhtémoc fueron localizados dos hombres ejecutados al estilo de la mafia, ya que aparte del tiro de gracia, presentaban tortura en diversas partes del cuerpo.

Una de las víctimas, de aproximadamente 30 años de edad, se encontraba tirado cerca de un monumento conocido como “La Puerta”, en la salida a la ciudad de Delicias.

Otra víctima estaba en la carretera que comunica Chihuahua con Cuauhtémoc, cerca de la Presa Chihuahua y es un hombre con ropa tipo vaquera que presentaba varios balazos en la cabeza.

Por otro lado, en Parral se reportó ante la Subprocuraduría de Justicia del Estado, zona sur el levantón (secuestro sin fines de rescate) de la maestra Elba Luz Mora, funcionaria de la Coordinadora de Educación del Sistema Gubernamental Estatal en esta ciudad.

El reporte de desaparición fue presentado ante la dirección de Seguridad Pública Municipal por su esposo, quien manifestó ante las autoridades que desde temprana hora la maestra Elba salió a realizar sus actividades cotidianas, pero a las doce del medio día ya fue imposible su localización. El marido dio a conocer que existe la versión de que fue levantada por causas desconocidas.

Una quíntuple ejecución se registro la tarde de este lunes en el Rancho “Tres Hermanos” ubicado en el kilómetro 34.5 de la carretera Aldama Ojinaga al este de la capital del estado.

De acuerdo con versiones de vecinos del lugar, indicaron que llegaron varios hombres armados a bordo de una camioneta Suburban o Tahoe y comenzaron a disparar contra los hermanos que solo han sido identificados como Manuel, Ángel, Beto Nacho de apellidos Arzate, mientras que una quinta victima se encuentra como desconocido.

No obstante de primero haberles disparado con armas de grueso calibre, después les dieron el tiro de gracia para asegurarse que murieran.

Este sangriento hecho causo conmoción y tristeza entre los habitantes del poblado de Aldama, donde frecuentemente acudían de día de campo gentes de diversos puntos del estado, sin embargo, el turismo ha disminuido ya que ha ultimas fechas se han incrementado los índices de violencia

Cabe recordar que hace poco mas de una semana en el poblado serrano de Creel 14 personas fueron acribilladas en circunstancias similares.

Pese a la vigilancia permanente del ejercito y la policía federal, los sicarios actúan impunemente a lo largo de la entidad dejando una estela de terror entre la población.

Ocho hombres fueron ejecutados a balazos en territorio chihuahuense este lunes, tres de ellos en esta frontera y cinco en otras poblaciones, a pesar de que se mantienen los operativos militares contra el crimen organizado.

En Ciudad Juárez, aún con la llegada de 2 mil 100 soldados que participan en el Operativo Conjunto Juárez, que inició el jueves pasado en sustitución del Operativo Conjunto Chihuahua que se aplica en el resto de la entidad, tres hombres fueron ejecutados, en tanto que en la ciudad de Chihuahua asesinaron otros tres, uno en Delicias y otro en Aldama.

Con los casos recientes, en esta frontera ya son 900 los ejecutados este año, además de las 45 personas localizadas sin vida en dos narcofosas en febrero pasado, casos de los que en agosto se han registrado 202, equivalente a 8 casos diarios.

Entre las víctimas está un hombre al que ejecutaron a balazos a bordo de su automóvil, cuando circulaba por la intersección de las avenidas Adolfo López Mateos y De la Raza, uno de los cruceros más transitados de la ciudad en una zona comercial.

De acuerdo a informes de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, a esta hombre le dispararon en cuerpo y cabeza en más de 20 ocasiones con rifle AK-47, cuerno de chivo; extraoficialmente se dijo que se trata de un integrante del Grupo Técnico Preventivo de la misma dependencia, pero aún no se ha proporcionado la identidad.

Un ejecutado mas fue localizado en la colonia Salvarcar, en la zona sureste de la ciudad, un hombre de aproximadamente 30 años de edad, aún no identificado, que presentaba el tiro de gracia en la cabeza.

Otro hombre, de aproximadamente 30 años de edad, fue asesinado a balazos en un camino de terracería, junto a un rancho llamado “La Purísima”, a la altura del kilómetro 33 de la carretera de Ciudad Juárez a Nuevo Casas Grandes, al suroeste de esta frontera.

En otro caso, Juan Carlos Méndez Hernández, de 39 años de edad fue asesinado en la colonia Margaritas, en la zona norte de Juárez.

Por otro lado, en la carretera Conchos-La Cruz, del municipio de Delicias, en el centro del estado, fue ejecutado a balazos en distintas partes del cuerpo y cabeza un hombre al que identificaron por una credencial de electoral como Roque Gilberto Soto Ríos, de 25 años de edad, de acuerdo a informes de la Procuraduría de Justicia del Estado.

En Aldama, poblado situado a 30 kilómetros al noreste de la ciudad de Chihuahua, encontraron a un hombre sin vida, de aproximadamente 22 años de edad, a quien mataron de una decena de balazos en distintas partes del cuerpo; extraoficialmente lo identificaron sólo como Carlos.

Este día apareció una “narcomanta” firmada por el grupo de narcotraficantes autodenominado como “La Línea”, donde lanzan amenazas contra quienes llaman “montaperros o matainocentes”, refiriéndose al grupo contrario, a quienes les atribuyen mediante la manta la responsabilidad de la masacre en aquel poblado de la sierra de Chihuahua.

Este nuevo mensaje fue localizado colgando en el puente peatonal de la avenida Tecnológico en la ciudad de Chihuahua, alrededor de las 04:00 horas de hoy, y luego de ser reportada a las autoridades fue retirada por elementos de la Policía Municipal.

El texto se puede leer claramente:

“Pinches Montaperros matainocentes… por la pendejada k hicieron en Creel no se la van a acabar… salganle para trozarlos aunque el gobierno los apoye perros: La Línea”.

Habitantes de Creel, municipio de Bocoyna, manifestaron su repudio en contra de las policías municipal y estatal (CIPOL) destacamentados en dicha región, a quienes acusaron de estar coludidos con los narcotraficantes que el sábado pasado acribillaron a 13 jóvenes, entre ellos un niño de 1 año de edad.

Algunos de los testigos de los hechos señalaron que incluso los agentes de la CIPOL (Centro de Inteligencia Policial de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal –SSPM–), desviaron la circulación de los vehículos antes de los hechos, para dar libre paso a los sicarios.

Al respecto, el vocero de la SSPE, Carlos González, negó que los policías de la CIPOL estén involucrados de esa manera en los hechos, pero anunció que para coadyuvar con las indagatorias que realiza la Procuraduría de Justicia del Estado, someterán a los agentes de dicha región a exámenes de polígrafo, psicológicos y psicométricos.

Reveló que incluso los policías de la CIPOL estuvieron a punto de ser linchados por los pobladores de Creel, ya que fueron los primeros en llegar al lugar de los hechos, pero una hora después que ocurrió la masacre, lo que enardeció a los familiares y amigos de las víctimas, quienes culparon a los agentes de los hechos.

Al respecto este lunes el Gobernador de Chihuahua, José Reyes Baeza, envió un mensaje a los habitantes del estado, dentro de su programa oficial de radio y televisión, donde reconoció que el múltiple homicidio en Creel, se debió al combate que se realiza al crimen organizado.

Por ello planteó la posibilidad de replantear en el estado el operativo federal para combatirlo, al señalar que, “el artero asesinato de un numeroso grupo de personas el sábado pasado en Creel, no ha hecho sino confirmar mi convicción de que la estrategia y acciones para garantizar la seguridad de las personas en el territorio estatal deben ser radicalmente modificadas” y añadió, “la operación Conjunta Chihuahua, fue creada para un contexto diferente y éste no había alcanzado niveles como los de hoy”.

El mandatario estatal añadió que el combate contra el narcotráfico y crimen organizado supera las fronteras de Chihuahua, pero aseguró no estar “dispuesto a contribuir solo con mártires”. Adelantó que ya sostuvo una charla con el Presidente Felipe Calderón para hacer el replanteamiento del operativo federal ante el incremento de la ola de violencia en la entidad, que tan solo este mes superó ya la cifra de 130 ejecutados.

Prometió que este crimen será esclarecido y en la medida de lo posible capturar a los responsables, por lo que ya se realiza un operativo especial en la sierra del municipio de Bocoyna y otros colindantes, incluyendo a los estados de Sonora y Durango, con la participación del ejército y la policía federal, por aire y por tierra.

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