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Tag Archives: zetas



Un enfrentamiento entre militares y presuntos narcotraficantes dejó como saldo un sicario muerto, daños en nueve vehículos en los que viajaba el comando y destrozos en un restaurante en la Autopista Monterrey-Reynosa, en el Municipio de General Bravo.

La balacera, en la que participaron unos 40 presuntos sicarios de “Los Zetas”, se registró entre las 21:00 y las 23:00 horas.

El hecho fue confirmado en las primeras horas de hoy por fuentes del Ejército.

En el lugar del enfrentamiento quedaron nueve camionetas con daños, seis de ellas blindadas. Una quedó completamente calcinada.

La balacera fue reportada en el estacionamiento del restaurante “Los Ahijados”, ubicado en el kilómetro 98 de la autopista a Reynosa. En el lugar también se ubica una gasolinera y una tienda de conveniencia.

Las primeras versiones indican que un contingente de soldados patrullaba la autopista y les llamó la atención ver varias camionetas de reciente modelo estacionadas en el lugar, en donde al parecer el grupo armado se abastecía de combustible y alimentos.

Al acercarse, los militares fueron recibidos a balazos y repelieron la agresión.

Trascendió que el Ejército logró la detención de varias personas, pero no ha sido confirmado.

Se espera que en el transcurso del día se informe el saldo oficial del enfrentamiento.

Los hechos se registran un día después de que militares se enfrentaron en Apodaca a un comando formado por funcionarios municipales.

En dicho enfrentamiento perdió la vida un asistente del Ayuntamiento, mientras que un ex regidor y dos hombres más fueron detenidos por presuntos nexos con el líder de “Los Zetas” en la zona.

Tiene debilidad por las mujeres rubias, afición por las carreras de caballos y en el último lustro se ha apasionado por otro deporte: la cacería de gacelas, cebras y animales exóticos en reservas de Coahuila y San Luis Potosí.

Nació en 1974 en Apan, Hidalgo, lugar célebre por sus pulques, y a los 17 años se inscribió en el Ejército, donde pensaba hacer una carrera en el arma de Infantería, pero siete años más tarde un ex militar lo convenció para convertirse en guardaespaldas y promover su baja voluntaria de las Fuerzas Armadas. Fue la decisión más importante de su vida, era 1998.

Hoy, Heriberto Lazcano Lazcano tiene 36 años, le dicen “El Verdugo” y maneja los hilos de más de 400 delincuentes que en 18 estados de la República han convertido en una industria al secuestro, la extorsión, el homicidio y la venta de droga.

Por eso es el número uno de “Los Zetas”.

Diversas investigaciones ministeriales y fichas de corporaciones de México y Estados Unidos que siguen de cerca a “El Lazca”, lo refieren como el hombre que logró mantener un liderazgo en la organización, gracias a sus métodos brutales para contrarrestar a los enemigos y al régimen de disciplina interna: a los “Zetas” infractores los ejecuta o los “apanda” o los deja sin comer.

Aunque se trate de un amigo, Lazcano siempre ha separado a los negocios de sus relaciones personales y eso lo sabe Alfredo Rangel Buendía “El Chicles”, uno de sus hombres de mayor confianza, quien un día le pidió dinero prestado para comprar fayuca y no le pagó en el tiempo convenido.

“Lazcano nos ordenó a todos los del Cártel del Golfo que matáramos a “El Chicles”, por lo que Iván Velásquez Caballero “El Talibán”, con clave “L 50″, le dijo que se acercara a un punto de la Colonia Madero en Nuevo Laredo, por lo que cuando llega “El Chicles” en un Sentra, lo enganchamos, es decir lo agarramos y lo íbamos a matar.

“Pero ‘El Talibán’ habló con Lazcano y le dijo que él le iba a recuperar el dinero y que nada más lo castigara, a lo que Lazcano nos ordenó que lo tuviéramos amarrado un mes, ahí teníamos la orden de darle agua una vez al día y de comer una vez al día, para que no estuviera yendo seguido al baño”, declaró el testigo protegido “Karen”.

Desde la captura de Osiel Cárdenas en 2003, este hidalguense hizo emigrar a “Los Zetas” de las drogas a otros delitos, estableció nuevas jerarquías en imitación al Ejército, incluyó en sus huestes a “kaibiles” de Guatemala y decidió desplegar operaciones de asalto espectaculares para rescatar a sus cómplices.

Sus pistoleros hoy dicen ser parte de “La Compañía” y Lazcano se ha encargado de hacerles sentir que es así, pues cada fin de año hasta organiza posadas en Matamoros con sus jefes de plaza y en ellas les informa de los relevos y cambios en la estructura criminal.

Ingreso

El 27 de marzo de 1998, Lazcano obtuvo su baja del Ejército y con ello renunció a la carrera que había iniciado el 5 de junio de 1991 en la milicia. En 7 años, según registros públicos de la Sedena, sólo logró un ascenso y sucedió el 5 de julio de 1993, a Cabo de Infantería.

El personaje que le persuadió a dejar las Fuerzas Armadas era otro militar que había desertado el 27 de septiembre de 1997, medio año antes que Lazcano. Se llamaba Arturo Guzmán Decena y a su vez había sido contratado por Osiel Cárdenas Guillén para que le organizara una especie de guardia pretoriana, pues estaría conformada sólo por ex militares. Guzmán se autodenominaba “Z-1″.

Este es el origen de “Los Zetas”, que deben su nombre al color azul zeta de los uniformes de los oficiales del Ejército.

El Subteniente Alejandro Lucio Morales Betancourt “Z-2″ fue subjefe de la agrupación delictiva hasta su captura, el 17 de noviembre de 2001. Al convertirse en el testigo protegido “Yeraldine”, relató que la primera tarea encomendada a “Los Zetas” fue la eliminación de los enemigos de Osiel.

Y desde ese momento, Lazcano se hizo distinguir frente a los demás.

Morales recuerda en un testimonio rendido en la averiguación PGR/SIEDO/UEIDCS/111/2003, que precisamente en febrero de 1999 Osiel citó a Arturo Guzmán Decena “Z-1″ en una casa de Reynosa y le encomendó juntar 20 pistoleros para asesinar a Rolando López Salinas “El Rolys”.

“Llegaron a una casa en Miguel Alemán ubicada sobre la Calle Décima, no logrando dicho objetivo en virtud de que solamente ingresaron Arturo Guzmán y Lazcano, realizando disparos, pero fueron recibidos a balazos por la gente que se encontraba en ese lugar.

“Lazcano disparó a un tanque de gas provocando su explosión y ante esto salimos corriendo de dicho lugar… en esa ocasión hubo muertos en esa casa, pero la Policía Ministerial se encargó de ocultarlos y de que no se supiera nada”, dijo el 15 de febrero de 2002.

Por esas fechas, en marzo de 2002, Decena y Lazcano “cazaron” a 4 agentes de la Policía Municipal de Nuevo Laredo, que notaron que les seguían. Lo peor no fue que los torturaran y les hicieran confesar que trabajaban para la banda rival, la de Dionisio Román García “El Chacho”, operador de “El Chapo” Guzmán en esa frontera.

“Los mataron Guzmán Decena ‘Z-1′, Lazcano, ‘El Caris’ y Leopoldo Flores Soto y después los incineramos adentro de un tambo de metal de 200 litros, hasta que se consumieron completamente”, relató.

Luego tocó el turno al propio “Chacho”, a quien “Los Zetas” ejecutaron el 13 de mayo de 2002.

‘Invierten’ sicarios en cártel

Entre 1997 y el 2002, Osiel Cárdenas implementó un método de inversión interna sui géneris para expandir su organización.

Le llamaban “la polla” y consistía en regalarle a cada nuevo militar y civil que ingresaba a sus filas, una suma de 3 mil dólares.

Con el dinero, debían comprar cocaína, cruzarla a Estados Unidos, colocarla en el mercado y hacerse de contactos para su distribución, contó el testigo protegido “Rafael” el 10 de abril de 2003, en la indagatoria PGR/SIEDO/UEIDCS/111/2003.

Todos compraban la droga a los colombianos Vicente y Camilo, quienes eran contactados en Coatzacoalcos. Conforme obtenían ganancias, cada Zeta las reinvertían y adquirían mayores cantidades de droga.

“Heriberto Lazcano Lazcano clave ‘Z 3′, mandaba comprar 18 kilos de cocaína”, recuerda el testigo colaborador.

La reproducción de la empresa criminal iba sobre ruedas y hasta entonces, no había registros en las investigaciones de la PGR, de que Los Zetas se dedicaran a giros delictivos ajenos al narcotráfico. Todo cambiaría en un breve periodo de tiempo.

El 14 de enero de 2002 el Ejército detuvo a Rubén Sauceda Rivera “El Cacahuate”, el tesorero de la organización, y el 21 de noviembre del mismo año, el líder histórico de Los Zetas, Arturo Guzmán Decena “El Z1″, murió en un enfrentamiento con militares en Matamoros.

El remate vino el 14 de marzo de 2003, cuando Osiel Cárdenas fue capturado en un operativo militar.

En 14 meses, el Ejército dejó a la banda sin su líder, sin el jefe de finanzas y sin la cabeza de su brazo armado. Pero coincidentemente, en ese momento se abrió un nuevo frente externo, pues Joaquín “El Chapo” Guzmán y su primo Arturo Beltrán Leyva “El Barbas”, entonces socios, decidieron invadir y arrebatarles Nuevo Laredo a Los Zetas, con una avanzada de 200 pistoleros sinaloenses.

Inició una guerra encarnizada que debían enfrentar con finanzas flacas y sin liderazgo.

Mateo Díaz López “El Comandante Mateo” o “Z 10″, recordó el 17 de julio de 2006, en el expediente PGR/SIEDO/UEIDCS/122/2006, que fue en esa coyuntura cuando Lazcano emergió como líder.

Sus primeras decisiones fueron importar “kaibiles” de Guatemala y capitalizarse con los secuestros, las extorsiones y homicidios dentro y fuera de Tamaulipas, para tener recursos que demandaba esta guerra.

“A la detención de Osiel, hubo muchos problemas dentro de la organización, ya que sus principales líderes como Eduardo Costilla y Gregorio Sauceda se desorientaron y querían esconderse, por lo que Lazcano con clave ‘Z-30′ retomó la organización y los calmó.

Para poder sostener una organización con diversos giros, Lazcano generó una nueva estructura dividida en células regionales especializadas por delito; “estacas” o grupos de 7 personas que operan a nivel municipal; “halcones” o vigías, y auditores que revisaban de en vez en vez a todos ellos.

Para “El Verdugo”, hay reglas básicas en cuanto a las comunicaciones entre miembros del Cártel.

“El número de Nextel de Lazcano lo grabé con las letras “Md”, pero cada vez que detienen a algún miembro de la organización, todos tiramos los teléfonos a la basura y compramos nuevos teléfonos y radios”, declaró Mateo Díaz.

Junto con la coerción, también había incentivos. “Las reuniones (de fin de año) las realizó para que todos los que trabajaban para la organización de Los Zetas se conocieran entre ellos, en esas reuniones se pagaban sus aguinaldos, participaban en rifas de casas y automóviles, que también en ese tipo de reuniones era cuando Heriberto Lazcano Lazcano designaba al personal que se iba a ir con ellos a las diferentes plazas que tenían a su mando, entre ellas México DF, a cargo de ‘El Rex'”, declaró “Karen” el 24 de junio de 2007.

Así, los Zetas resistieron.

Another Bloody Milestone

The organized crime-related death toll for Mexico during 2009 surpassed 6,000 on Oct. 21, marking another unwanted milestone in the cartel war. More than a third of the total deaths in 2009 have occurred in a single city: Juarez, Chihuahua state. Indeed, the year has been the most violent since the Calderon administration took office in December 2006, surpassing the 2008 death toll of 5,700 earlier in the month.

While 6,000-plus deaths in Mexico in less than 10 months is unprecedented, it is neither shocking nor unexpected. The overall level of violence has increased since the end of 2008, due mainly to the ongoing conflict between cartels and between cartels and federal forces in Juarez and elsewhere in Chihuahua state, Guerrero, Michoacan, Baja California and Sinaloa states.

And there is no indication that the violence will taper off anytime soon. In fact, an even greater increase in violence is far more likely given the recent resurgence of Arturo “El Jefe de Jefes” Beltran Leyva and the Beltran Leyva Organization in southwestern Mexico, along with rumors of an impending conflict in Tamaulipas and Nuevo Leon states between the Sinaloa cartel and Los Zetas.

LFM and Project Coronado

On Oct. 22, the U.S. Drug Enforcement Administration (DEA) announced the results of Project Coronado, a 44-month multi-agency effort to disrupt the U.S. methamphetamine distribution networks of the La Familia Michoacana (LFM) organization. Project Coronado involved operations in 19 states, from Massachusetts to California, and resulted in the arrests of more than 1,200 individuals, including 303 LFM operatives and associates in the last two days of the operation.

While Project Coronado has no doubt impacted LFM’s cash flow and ability to distribute its product in the United States, the effects of the operation should not be overstated. Conducted over almost four years, Project Coronado allowed LFM to gradually adapt to the pressure and adjust its operations in and around the United States. Indeed, the operation could account for the resurgence of LFM activity that we have seen inside Mexico since the beginning of the year, as the organization has likely been regrouping. It is also difficult to determine at this point how many of those arrested were core LFM members and how many were merely associated dealers.

Firefights in Tamaulipas

Several firefights have erupted over the past few weeks between suspected drug traffickers and members of the Mexican military in the border state of Tamaulipas, particularly in the border cities of Nuevo Laredo and Reynosa. The gun battles have closed down entire areas of the cities and paralyzed cross-border traffic. The most recent firefight in Nuevo Laredo occurred on Oct. 21 only four blocks away from the U.S. Consulate, prompting security officials to close the building.

These incidents are fairly common in parts of Mexico where there are higher concentrations of Mexican military personnel and members of drug trafficking organizations (DTOs). What has been most noteworthy is the coordinated response by fellow drug traffickers to the opening salvos. In many of the more recent incidents, drug traffickers exchanging fire with soldiers or police have been reinforced by other members of their groups, who arrive on the scene ready to fight after the shooting has begun. There have also been reports of non-military vehicles blocking access to parts of town where the fighting is taking place, which appear to be attempts to prevent the responding law enforcement and military personnel from accessing the areas. This tactic is not new, but it is typically used when high-value members of DTOs are targeted (such as Los Zetas’ response to the capture of Jaime “El Hummer” Gonzalez Duran in November 2008.

While details of these coordinated actions have been difficult to come by (including the identities of those involved), the tactics employed by the DTOs suggest either that the organizations are on edge or there is a greater concentration of high-ranking members in the region. STRATFOR sources have reported that the Oct. 21 firefight in Nuevo Laredo involved a high-ranking and unnamed DTO member. Considering the rumors of an impending conflict between the Sinaloa cartel and Los Zetas, this could be indicator of events to come.

Indeed, should this be the case, the security situation along the South Texas-Mexico border could degrade very quickly, and the situation certainly bears watching.

Oct. 19

A bus driver was found shot to death on the side of a highway outside of Acapulco, Guerrero state.
At least a dozen people were injured as separate groups of miners clashed over a labor dispute in Zimapan, Hildalgo state.
Some 600 members of the Federal Police returned to Mexico City permanently from Joint Operation Sinaloa in Sinaloa state.
Members of the Mexican military seized more than a ton of marijuana from a truck in Apatzingan, Michoacan state.
Oct. 20

A firefight in Reynosa, Tamaulipas state, between members of the Mexican military and suspected drug traffickers left three people wounded.
Two gunmen were killed and two investigators of the Guanajuato State Attorney General’s office were wounded in a firefight in Guanajuato, Guanajuato state.
An unknown number of municipal police officers in Playa Rosarito, Baja California state, were arrested for facilitating the escape of a man arrested for arms possession.
Four people were executed in two separate incidents in Tlaltizapan, Morelos state, by suspected drug traffickers.
Oct. 21

More than 300 members and associates of LFM were arrested in the United States in the final operation of the U.S. DEA’s Project Coronado, a multi-agency operation targeting LFM’s methamphetamine distribution network.
Eduardo Ravelo, a high-ranking leader of the prison gang Barrio Azteca, was listed as one of the FBI’s top 10 most-wanted fugitives.
Eztel Maldonado, a leader of the Institutional Revolutionary Party (PRI) and a member of the Chihuahua State Electoral Commission, was shot to death outside his home in Chihuahua, Chihuahua state.
A firefight between a group of armed men and members of the Mexican military took place in Nuevo Laredo, Tamaulipas state, reportedly leaving two civilians and a soldier wounded.
An armed group of men dressed in Mexican military uniforms reportedly kidnapped four individuals in Tijuana, Baja California state.
Oct. 22

A shipment of 10 tons of cocaine was seized off the Pacific coast of Guatemala by members of the Guatemalan military with the aid of U.S. counternarcotics agents.
Carlos Adrian Martinez Muniz, second in command of Los Zetas in Apodaca, Nuevo Leon state, was arrested by members of the Mexican military after the vehicle he was traveling in was stopped by a military patrol.
The U.S. Treasury Department froze the U.S. assets of Edgardo Leyva, a high-ranking money launderer for the Arellano Felix Organization.
Members of the Mexican military discovered and dismantled a large synthetic drug laboratory in Chinicuila, Michoacan state.
Oct. 23

Three suspected Cuban nationals stabbed a Cuban-American to death in what is thought to have been a drug-related murder in Cancun, Quintana Roo state.
Four suspected members of Los Zetas were taken into custody by members of the Mexican military after the car they were traveling in was stopped by a military patrol in Aguascalientes, Aguascalientes state.
Eight bodies were discovered in at least four shallow graves in Chilapa, Guerrero state.
Oct. 24

Jose Alfredo Silly Pena, an inspector in the intelligence branch of the Federal Police, was gunned down in Galena, Chihuahua state. Pena was head of an investigation into several murders in the Le Baron community in Chihuahua state.
A group of armed men executed Rodolfo Molina Quijada, the presumed leader of a group of gunmen, in Onavas, Sonora state.
Jose Clemente Felix Diaz, PRI leader in Topia, Durango state, was attacked by a group of gunmen and later died of his injuries after he was transported to a local hospital.
Two people were found dead after being shot multiple times in Coahuayana, Michoacan state.

Elementos del Ejército detuvieron en Cancún, Quintana Roo, al nuevo jefe de Los Zetas en esa plaza, Juan Manuel Jurado Zarzoza, El Puma, identificado como otro de los autores materiales del homicidio del general Mauro Enrique Tello Quiñones, ocurrido en febrero pasado.

Con este golpe suman cinco los líderes de Los Zetas en Quintana Roo detenidos por las fuerzas armadas de diciembre de 2008 a la fecha. Personal militar adscrito a la guarnición militar de Cancún efectuó la captura de Jurado Zarzoza el pasado sábado 13 de junio.

Junto con el presunto sicario fueron aprehendidos también Luis Rafael Muñoz Aguirre Martín; Cristina Alcalá Márquez, La Flaca, y Alejandro Estanislao Sánchez, El Gordo, integrantes de la citada banda criminal.

De acuerdo con informes de inteligencia de la Secretaría de la Defensa Nacional, El Puma era líder de Los Zetas en Cancún, luego de que el anterior jefe de esa agrupación criminal, Félix Camacho Pérez, El Boti, fue detenido por militares el pasado 26 de mayo.

También era responsable de planear y encabezar todas las actividades de narcotráfico, extorsión, cobro de protección a empresarios turísticos y secuestros para el cártel del Golfo en esa zona.

El 30 de diciembre de 2003 Jurado Zarzoza fue detenido por participar en diversos asaltos a joyerías de Cancún y al obtener su libertad se unió a la mencionada organización criminal.

Entonces el encargado de esa plaza para Los Zetas era Javier Díaz Ramón, El Java Díaz, quien lo designó encargado de las actividades de narcomenudeo.

La Sedena informó también que por órdenes de Octavio Almanza Morales, El Gori 4, Jurado Zarzoza y Napoleón de Jesús Mendoza Aguirre, El Napo, se encargaron de asesinar al general Mauro Enrique Tello Quiñones.

Al momento de esta captura fueron decomisados nueve armas largas, 10 cortas, cartuchos y cargadores de diferentes calibres, 16 kilogramos de cocaína, 45 de mariguana y 2 mil 500 dosis de crack, además de cuatro vehículos.

Juan Manuel Jurado Zarzoza y demás sospechosos fueron trasladados a la Ciudad de México, donde quedaron a disposición del agente del Ministerio Público federal adscrito a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada, que en las próximas horas determinará su situación jurídica.

La Sedena confirmó que El Puma encabezó “decenas” de secuestros en Cancún y la Riviera Maya, además de extorsionar a empresarios de estos destinos turísticos y de Playa del Carmen. El objetivo era allegar recursos a la organización de “Cárdenas Guillen” (Los Zetas), según un comunicado.

El Puma se hacía pasar por empresario y frecuentaba exclusivas discotecas y restaurantes de la zona hotelera de Cancún. También cambiaba con frecuencia de nombre para tratar de pasar inadvertido. Recientemente utilizaba el código R para transmitir órdenes.

Junto con el general Mauro Enrique Tello Quiñones fueron asesinados el teniente Getulio César Román Zúñiga y el policía Juan Ramírez Sánchez.


Gregorio Saucedas Gamboa, “El Caramuela”, uno de los líderes históricos del Cártel del Golfo y “Los Zetas”, fue detenido hoy por elementos de la Policía Federal en Matamoros, Tamaulipas.

El subsecretario de estrategia e inteligencia policial, Javier del Real Magallanes, informó que “El Caramuela” fue ubicado en una vivienda de Avenida Ejido, esquina calle sexta, en la Colonia Tlaxcala, junto a su presunto escolta, Miguel Ángel Reyes Grajales, y su esposa, Gabriela del Toro Copto.

Indicó que el ex policía ministerial de Tamaulipas cuenta con cuatro órdenes de aprehensión vigentes, tres de ellas giradas en 2007 por diversos delitos relacionados con tráfico de drogas y que era uno de los delincuentes más buscados por la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA por sus siglas en inglés).

Recordó que Sauceda Gamboa está catalogado como una de las piezas fundamentales tras la conformación del Cártel del Golfo entre 1994 y 2004 y por su violencia fue designado por Osiel Cárdenas Guillén como operador en Reynosa y Matamoros para evitar que ambas plazas fueran controladas por el Cártel del Pacífico.

“El poder económico del Cártel del Golfo hizo posible la cooptación de mandos de la Policía Ministerial, lo que a su vez se tradujo en el eventual control de la plaza de Nuevo Laredo y con ello de la denominada frontera chica, Reynosa, Matamoros y Nuevo Laredo”, indicó en conferencia de prensa.

Agregó que “El Caramuela” incluso ocupó por algún tiempo la dirección del Cártel tras la captura de Cárdenas Guillén.

A últimas fechas, “El Caramuela” había perdido capacidad de operación por su adicción a las drogas y un aparente cáncer, no obstante, su detención provocará problemas al interior del Cártel, previó el subsecretario.

Uno de los fundadores del grupo criminal de Los Zetas, Germán Torres Jiménez, El Tatanka, fue detenido junto con cuatro más de sus cómplices en Poza Rica, Veracruz, luego de un enfrentamiento con agentes federales.

Al detenido se le responsabiliza del secuestro del investigador privado estadounidense, Félix Batista, ocurrido en un restaurante de Coahuila.

La captura de Torres Jiménez se produjo luego de una serie de labores de investigación de campo y de inteligencia que permitieron ubicarlo en un inmueble del fraccionamiento Las Gaviotas, situado en la colonia Laureles, en esa población veracruzana.

De acuerdo con los informes oficiales, El Tatanka se encontraba escondido, huyendo inclusive, de sus compañeros delincuentes, ya que el secuestro de Félix Batista provocó un enfrentamiento con otros miembros de Los Zetas que le recriminaron esa acción y ordenaron que fuera eliminado, lo cual lo obligó a huir y esconderse.

Junto con él fueron detenidos Ángel Manuel de la Rosa, El Camello, José de Jesús Pérez Méndez, El Flaco, además de dos mujeres: Rosario Rosado Camacho y María Victoria Hernández Jiménez.

Torres Jiménez fue e encargado del control y trafico de drogas en Comales, Tamaulipas y posteriormente se le designó como el encargado del grupo criminal en Saltillo, Coahuila.

Al Tatanka se le señala como uno de los que adiestraba a los nuevos zetas en tácticas de combate, secuestro y trasiego de drogas.

En tan sólo dos años, Sigifredo Nájera Talamantes, alias “El Canicón”, erigió una célula criminal en Nuevo León, a base de amenazas, secuestros, extorsión, ejecuciones y su infiltración en las corporaciones policiacas.

Luego de que en abril del 2007 el Ejército detuvo a Eleazar Medina Rojas, alias “El Chelelo”, principal operador del Cártel del Golfo en la entidad, Nájera Talamantes ocupó su lugar.

“El Chelelo” controlaba la célula de “Los Zetas”, quienes disputan el control de la entidad con sicarios del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, según informes de la PGR.

Sin embargo fue hasta el 4 y 5 junio del 2007, en dos diferentes ejecuciones en las colonias Altavista y Burócratas Municipales cuando grupos rivales evidenciaron la presencia de “El Canicón” como encargado de la plaza.

En los cuerpos los sicarios dejaron recados con amenazas al Cártel del Golfo.

“Hay 1,000,000 de dólares por El Canicón, Miguel Treviño, Omar Treviño, Sigi, Coy, Gory y Lazcano, de perdido mándalos con dinero”, rezaba parte del recado.

El 25 de septiembre del 2007, en una balacera, militares detuvieron a 9 sicarios en Apodaca y rescataron a nueve secuestrados que se presume eran gente de “El Canicón”.

Un lugarteniente de Nájera Talamantes que estuvo operando en Nuevo León, Octavio Almanza Morales, alias “El Gori 4″, ex militar, fue capturado el 9 de febrero en Cancún, Quintana Roo.

Las autoridades implicaron a ambos en las ejecuciones de nueve militares, registradas entre el 17 y el 22 de octubre de 2008 en Monterrey.

El 22 de enero la banda de “El Canicón” sufrió más bajas con la detención del elemento de Seguridad Pública del Estado, Rolando Alfonso Villalobos Cruz, y otros 11 hombres.

Un comunicado de la Sedena confirmó las detenciones en una quinta ubicada en Juárez 191 en el poblado El Yerbaniz, donde aseguraron armamento, drogas, equipos de comunicación y tres camionetas.

Todos estaban dedicados al secuestro y venta de droga, bajo las órdenes de “El Canicón”.

Otro golpe de los militares a la banda del presunto narco se registró apenas el 7 de marzo con el arresto del principal distribuidor de drogas en el Barrio Antiguo, Daniel Ulises Galicia Osorno, alias “El Dany”.

Las autoridades militares comunicaron que “El Dany” aceptó ser el autor del crimen de Martín Alejandro Paredes Cataldi, capitán de meseros de el antro UMA Bar, cometido el 27 de diciembre del año pasado.

“El Dany” reveló a los militares que actuó por ordenes de su jefe: Sigifredo Nájera Talamantes.

Paredes Cataldi era cuñado de Walter Gaitán, ex jugador de los Tigres y del Necaxa


El Ejército mexicano detuvo en Saltillo, Coahuila, a Sigifredo Nájera Talamantes, “El Canicón”, considerado jefe de operaciones del Cártel del Golfo en Nuevo León y Coahuila.

“El Canicón” es el presunto responsable de la ejecución de nueve militares en Monterrey en octubre pasado, del asesinato de siete agentes de la Policía Federal acaecido entre agosto de 2007 y julio de 2008, del ataque con granadas al Consulado de Estados Unidos el 12 de octubre pasado y del ataque a las instalaciones de Televisa en Monterrey el 7 de enero.

Junto con Nájera Talamantes fueron detenidos seis integrantes de su grupo criminal, entre ellos, Yaneth Deyanira García Cruz, presunta administradora y contadora del grupo.

Ella tenía en su poder, al momento de su captura, 10 millones 110 mil 700 pesos y 930 dólares, informó la Secretaría de la Defensa Nacional.

La operación de aprehensión se realizó sin ningún disparo de por medio, dijo el General Luis Arturo Oliver, jefe operativo del Estado Mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional, en cuyas instalaciones se realizó la presentación de los detenidos. Acompañó al General Oliver la titular de la SIEDO, Marisela Morales.

Horas antes de la presentación oficial, el Presidente Felipe Calderón había anunciado la captura del capo.

El Mandatario explicó que la responsabilidad de “El Canicón” en diversos atentados quedó al descubierto merced a las propias investigaciones de inteligencia seguidas por la PGR y el Ejército mexicano.

Exigen a EU eficacia, no montón

WASHINGTON.- Estados Unidos “debe afinar sus tiros” en la lucha contra el narcotráfico con mayor colaboración en inteligencia y tecnología con México, dijo ayer Fernando Gómez Mont, titular de Gobernación.

Al final de una gira que incluyó una visita a la Secretaria de Seguridad Interna, Janet Napolitano, quien alista un plan para reforzar la frontera, el funcionario afirmó que, más que nuevos policías o militares, los estadounidenses deben mejorar sus operaciones.

Gómez Mont también se reunió el jueves con el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, James Jones, y ayer con el director nacional de Inteligencia, Dennis Blair.

Sergio Peña Mendoza, “El Concord”, considerado uno de los principales operadores de la organización delictiva “Los Zetas”, fue detenido por elementos de la Policía Federal (PF) en Reynosa, Tamaulipas, informó el Comisario General de la SSP, Rodolfo Cruz López.

El sicario, de 39 años de edad, ocupaba presuntamente un nivel jerárquico y el puesto similar, en la organización criminal, al de Jaime González Durán, “El Hummer”, quien fue capturado a finales de 2008.

En su presentación en el Hangar de la PF, Cruz López informó que “El Concord” fue detenido a bordo de una camioneta tipo Pick-up en el Fraccionamiento Las Fuentes, de Reynosa, tras ser perseguido por agentes federales.

En el operativo, se le decomisó un fusil tipo AK-47, una camioneta Ford tipo King Ranch, con placas de Texas, y una credencial del IFE a nombre de Arturo Sánchez Fuentes.

Peña Mendoza se fugó en junio de 2006 del Cereso número 2, ubicado en Nuevo Laredo, donde cumplía una condena por delitos de delincuencia organizada, contra la salud y portación de arma de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas.

El Comisionado de la PF, Rodrigo Esparza, señaló que la fuga del penal fue planeada por “El Hummer” y otros líderes de “Los Zetas”.

Al detenido se le acusa de haber ejecutado a dos policías ministeriales de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas y haber ultimado también al empresario Marcos D’Arcia, en San Cristóbal de las Casas, durante 2008.

Dos ex militares y un centroamericano, presuntos integrantes del grupo armado “Los Zetas”, fueron detenidos durante un operativo del área de inteligencia de la Agencia de Seguridad Estatal (ASE) la madrugada de este martes en un domicilio del Municipio de Coyotepec.

La captura se logró tras la incursión de 60 agentes dentro de una casa de seguridad, en la que encontraron 3 mil 376 cartuchos útiles, cuatro fusiles de asalto, tres pistolas y dos vehículos con reporte de robo.

La ASE reveló que a los detenidos se les encontraron identificaciones de la Secretaría de la Defensa Nacional, y que dos de ellos aceptaron haber sido militares.

Además, en sus primeras declaraciones, los tres asegurados admitieron que trabajan para el brazo armado del Cártel del Golfo.

Los detenidos, las armas y los cartuchos útiles fueron trasladados bajo un fuerte operativo de seguridad a las instalaciones centrales de la ASE en la Ciudad de Toluca, para ser consignados ante las autoridades competentes.

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