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Las corporaciones policíacas, o por lo menos áreas de inteligencia municipal, estatal y federal, están elaborando una estrategia para detener a los principales lugartenientes y sicarios del cártel Arellano Félix. Información que han obtenido luego de las recientes detenciones y los acercan a los escondites de los narcotraficantes, acumulan más nombres de personas relacionadas con el crimen.

Investigaciones ZETA

A pesar de las cuatro semanas de tregua que llevan los jefes de las células del cártel hermanos Arellano Félix, en Tijuana continúan los asesinatos y los secuestros.
Efectivamente, la violencia generalizada no ha sido detenida. Pero ni con las balaceras y las ejecuciones masivas en pausa, las autoridades policíacas e investigadoras han obtenido resultados óptimos en materia de detenciones.
En estos momentos de “relativa calma” se está fraguando una estrategia de combate contra las cabezas “visibles” del cártel Arellano Félix (CAF), a través de la denuncia ciudadana, tal como lo hizo, de manera exitosa, el Comandante de la II Región Militar, Sergio Aponte Polito, con el “Nosotros sí vamos”.
A la par la Procuraduría General de la República inicia una campaña con “Los más buscados” en relación a los integrantes de los cárteles de las drogas en el Golfo de México, Sinaloa, Michoacán y Baja California y el centro del País.
En estos momentos las autoridades policíacas cuentan con fotografías y nombres de estos personajes del crimen organizado, aunque de manera frecuente van logrando nuevos adeptos y los organigramas del crimen se van transformando.
Extraoficialmente se dice, incluso, que el líder del CAF en estos momentos, habría hecho llegar mensajes a las autoridades, refiriendo que “los secuestros se detendrían”. A su vez, explicaron agentes policíacos a ZETA, otro miembro del cártel, Teodoro García Simental “El Tres Letras”, “El Teo” o “El Apa”, habría sido “neutralizado”.
El mensaje, dijeron, llegó hace tres semanas, mientras la comisión de delitos no ha disminuido. Acaso ha variado el grado de impunidad con que operan, porque ya no andan delinquiendo a plena luz del día.
De la persistencia de los homicidios, las áreas de inteligencia locales señalaron se trata de “gente que no ha obedecido la orden de bajarle, y que aprovechando la ausencia de ‘El Teo’ y la indefinición de los autorizados a cobrar piso, han tratado de mover droga”.
Sobre los secuestros comentaron que son ejecutados por jóvenes y adultos con relaciones y formas de vida dudosa. Representantes del sector médico, enfermeras y universitarios hablan de compañeros privados de la libertad a pesar de la mencionada tregua. “Es el Pit (Pedro Ignacio Zazueta) queriéndose pasar de vivo”, aseguró un agente. Sin embargo reconocieron que este sicario obedece órdenes de Sánchez Arellano.
Esta sub célula de Pedro Ignacio, está identificada como grupo “Clave Pedro” y se identifican con la letra “A”, a la que agregan números, la lista indica que por lo menos cuenta con 15 cómplices.
Este río revuelto, entre la tregua, el proyecto de estrategia de ataque por parte de las autoridades, la ausencia de líderes de células del crimen, y la presunción de la muerte de algunos de ellos, trae como consecuencia una serie de amenazas y acciones por parte de delincuentes menores que aprovechan el momento; informan que son los “nuevos encargados del negocio” y pretenden continuar con los ilícitos.
Pero es una realidad que las autoridades locales o federales no han confirmado la muerte de los cabecillas de célula como Teodoro García Simental “El Teo”, Raydel López Uriarte “El Muletas o José Filiberto Parra Ramos “La Perra”.

Nombres
Informantes de ZETA aseguraron que las autoridades federales y estatales tienen datos suficientes para aprovechar el actual proceso de reorganización del cártel y hacer algunas capturas. “Hay muchos malandros inconformes y soplones sueltos”, comentaron.
Actualmente, lo más buscados por las autoridades policíacas locales y federales, son:
1.- Armando Villarreal “El Gordo”, a quien le asignaron una célula delictiva entre noviembre y diciembre de 2007.
2.- Octavio Sánchez Camacho “El Toro”.
3.- Octavio Salazar González “El Güero Jícamas”.
Este último ubicado desde abril de 2006 como uno de los participantes en el atentado cometido en contra del ex Secretario de Seguridad Pública del Estado Manuel Díaz Lerma. Ambos delinquen como parte de la célula de Jorge Briseño “El Cholo.
Después están los conocidos por su actividad.
4.-José Filiberto Parra Ramos “La Perra”.
5.- Raydel López Uriarte “El Muletas”.
6.- Rafael Méndez Gutiérrez “El Güero Tacos”.
7.- Luis Gilberto Sánchez Guerrero.
8.- Ezequiel Valle Rangel, ex policía.
9.- Alfonso Escobedo Villalvazo “El Rambo”
10.- Y Daniel Guzmán Olguín.
Quienes formaron parte de las múltiples sub-células de Teodoro García Simental “El Teo” hasta la balacera del 26 de abril, cuando fueron obligados a trabajar bajo las órdenes de los lugartenientes de Francisco Sánchez Arellano “El Ingeniero” a cambio de conservar su vida y establecer una tregua interna en el cártel.
Incluso, agentes informaron que la misma instrucción llegó al Centro de Detención en la Ciudad de México para los aprehendidos Luis Romero Fierro o Mauricio Eduardo Nieto Navarro “El Sombrero”, encargado de una de las células que administra el crimen en Tecate, y a Juan Rafael Rodríguez Stringel, quien manejaba la mayoría de los movimientos de droga en la zona de El Matamoros y El Florido, detenidos en febrero de 2008.
A la par del mensaje recibieron la visita de un abogado que prometió liberarlos.
La Procuraduría General de la República, como parte de investigaciones que datan de los años 2004 hasta el 2008, tiene una lista en la que señalan también, como presuntos líderes de sub células, una especie de sicarios de tercer nivel, a Diego Castillo, Félix Rodríguez Meza “El Gordo”, Jesús Antonio Rodríguez Villa “El Chulupa” y Juan Carlos Bucio.

Lugartenientes
Los números dos de la estructura en Tijuana del cártel Arellano Félix no han variado:
Teodoro García Simental.- De quien aseguran, en comparación con la fotografía difundida por el Buró Federal de Investigación (FBI) de Estados Unidos en el año 2004, luce hoy muy delgado, además que se dejó barba de candado y porta una costosa y grande medalla de oro con la figura de una granada.
Jorge Briseño “El Cholo”.- Cuya apariencia también cambió en los últimos cuatro años, ahora, explicaron los informantes, luce hinchado u obeso, de apariencia descuidada, con cabello, bigote y barba largos estilo “hippie” comentó un policía.

Las fuentes
“En la federación tienen mucha información que recibieron de los detenidos en el asunto de Mariscos Godoy en octubre de 2007, donde detuvieron al ex agente federal, Iván Reyes Ríos “El Acapulco” y Luis Alberto López Uriarte, presunto hermano de “El Muletas”, explicó a ZETA un elemento de la policía de Tijuana.
“Esos datos se sumaron a los que aportaron algunos de los diez detenidos el 23 de febrero en el Mariano Matamoros, en donde se identificó como cabezas de sub células y células a Luis Romero Fierro o Mauricio Eduardo Nieto Navarro “El Sombrero” y a Juan Rafael Rodríguez Stringel.
“Incluso se sabe que los tres agentes federales asesinados el 17 de abril en el camino vecinal del Rancho La Paloma, cerca de la carretera libre Tecate-Tijuana (Guillermo Cuautle Hernández, Manuel Alejandro Arellano Figueroa y José Hernández Badillo) venían a corroborar esos datos”. Los agentes ejecutados pertenecían a la SIEDO (Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada), a un grupo elite.
Los mismos detenidos que hoy proporcionan información a la autoridad federal, informaron que las privaciones ilegales de la libertad del 19 de abril en el bar “La Taberna” de Tecate, fueron presuntamente cometidas por agentes federales, dado que uno de los cinco jóvenes secuestrados, Roberto Méndez “El Vaquero”, era colaborador y pariente de Luis Romero Fierro o Mauricio Eduardo Nieto Navarro “El Sombrero”.
Además aseguran que hubo otra importante fuente de información: “Entre los detenidos que remitió el Ejército a la Procuraduría General de la República (PGR) el 13 de marzo, estaba Adolfo Pérez Zambrano (alias César Augusto Vélez López, alias Sergio, alias Sammy, alias Spirit) capturado en Tijuana con tres cómplices, él era también líder de sub-célula y tenía muchas direcciones y nombres”.
Esta captura fue poco conocida, pues se realizó el mismo día que fue detenido Gustavo Rivera “El P1” en Baja California Sur.
En torno a estas cuatro investigaciones, hay acciones pendientes. Detenciones que pretenden sean planeadas en la SIEDO y ejecutadas por miembros del Ejército.

La lista de la PGR
Además de los presuntos sublíderes de célula, la lista de la Procuraduría General de la República, contiene nombres de diversos miembros operativos de las diversas células.
Señalan a un hombre conocido como José “El Carpintero”, quien trabajaba en Mexicali y participó en el atentado al ex secretario de seguridad Manuel Díaz Lerma y actualmente opera en Tijuana.
Este documento que obra en poder de ZETA y ha sido mencionado en ediciones anteriores, contiene 194 nombres y 107 alias o apodos, con datos adicionales como ocupación, estado de origen y cuál es su supuesta participación en la organización criminal.
El material oficial contiene datos relevantes de grupos criminales que continúan operando, como Alonso Cano Camargo y otros tres hombres identificados, sólo por apodos, “El Talibán”, “La Barredora” y “El Travieso”. Además mencionan a Mario Zambrano “El Júnior”, sobrino del detenidos Adolfo Zambrano “El Sami” (13 de marzo) y del mismo grupo, a Ramón Barraza Perea “El Piro”, que es almacenista, y a un policía municipal apodado “La Prima”.
En cuanto a Félix Rodríguez Meza “El Gordo”, lo relacionan con las actividades del grupo delictivo encabezado por Francisco Cázares Beltrán “El Quemado”, detenido en mayo de 2006. Los datos revelan que trabaja criminalmente con Ángel García Herrera (a) “El Tata”.

Según la PGR: Miembros de la banda
El reporte de la Procuraduría General de la República incluye nombres de personas denunciadas como parte del cártel Arellano Félix, en escalafones menores:
Refugio Cota Ávila “El Tío”, Roberto Martínez Morales “El Jorge”, traficante de marihuana y cuidador de casa Tijuana, Santiago Coronel “El Chago”, Sara Camarena Torres, Paulino Iribe Burgos “El Chemino o Mino”, ayudante de albañil, Cristhopher Armando Ramírez Cruz “Angel”, acapulqueño, cuidador de casas. Daniel Verdugo Miranda “El Buches”, trabaja como chofer. Dunia Carolina de los Santos Rodríguez. Edgar Rogelio Casillas “El Parral”, trabaja como empleado, Fernando Ávila Valenzuela “El Charly”, Jesús Alonso Zapién Varela “El Poncho”, agente de seguridad privada, José Luis Soto “El Chepe”, Juan Pablo Pérez Hernández, “El Martín”, supuesto perito, no fue localizado en las nominas del estado ni en la municipal de Tijuana. Mario Rodríguez “El Compa”. Miguel Mendívil Navarro “El Paletas”. Juan Salvador Cárdenas Terrazas “Juanillo”, agricultor que actualmente cuida casas, y Lauro Ochoa.

Más decomisos del ejército

Esta semana, elementos de la Segunda Región Militar efectuaron dos importantes decomisos de droga.
334 kilogramos de cocaína fueron localizados en un retén militar ubicado en Benjamín Hill, Sonora, la tarde del lunes 19 de mayo. Los 180 paquetes de droga se encontraron dentro de cajas de nopales que eran transportadas en un camión de carga procedente de Tlalnepantla, Morelos, con destino final a la ciudad de Tijuana.
El conductor del camión, Javier Fernando Magdalena Álvarez, originario del Distrito Federal, fue detenido; se le incautaron 9 mil 830 dólares en efectivo.
Asimismo, la mañana del jueves 22 de mayo aproximadamente una tonelada de marihuana fue descubierta dentro del contenedor de un camión de carga ubicado en los patios de la planta Sharp de Playas de Rosarito.
Alrededor de las 10 de la mañana, un grupo de soldados encontró los paquetes de droga en uno de los camiones cargados con televisores. El estupefaciente fue trasladado bajo un fuerte resguardo a las instalaciones militares de Tijuana en el mismo camión de carga donde fue hallado.
De acuerdo con el representante legal de Sharp Rosarito, Marco Antonio Esponda, el vehículo pertenece a una compañía de transporte local, por lo que Sharp se deslinda de toda responsabilidad.

Droga, armas e indocumentados en camiones

Con armas de grueso calibre y haciéndose pasar como agentes federales, un comando de encapuchados secuestró a los conductores de un camión de pasajeros de la línea de Autotransportes Guasave.
Los hechos se registraron el domingo 18 de mayo sobre la carretera de cuota Mexicali-Tijuana, cuando los conductores de la unidad se dirigían a la Central de Autobuses de Tijuana.
Aún cuando se presume que el camión de pasajeros trasladaba una carga importante de droga, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) no ha investigado estos hechos.
Además, funcionarios de la dependencia reconocieron que hasta el momento no se ha revisado el interior del vehículo, mismo que fue abandonado en una de las calles de la colonia Garita de Otay.
Tras detener el autobús y plagiar a los choferes, los encapuchados asaltaron a los pasajeros e hicieron varias maniobras al interior de la unidad, según informó un testigo a la Policía Municipal.
Personal de la empresa de Autotransportes Guasave también dio a conocer que, tras el incidente, los dos conductores del camión aparecieron con vida, “pero con bastantes golpes en el rostro y cuerpo”.
Por su parte, elementos del Ejército Mexicano han detectado que trabajadores y choferes que laboran en diferentes líneas de autobuses de pasajeros en el noroeste del país se encuentran coludidos con los cárteles de la droga que operan en los estados de Sinaloa, Sonora y Baja California.
De acuerdo con informes militares, dichas organizaciones utilizan los camiones de pasajeros para el trasiego de los enervantes provenientes del sur del país, cargamentos que tienen como destino Estados Unidos.
Entre las empresas detectadas por personal de la milicia se encuentran: Autobuses Elite, Tufesa, Norte de Sonora y Autotransportes Guasave.
Lo anterior se desprende de los decomisos y detenciones que ha realizado el Ejército Mexicano en los diferentes retenes ubicados en las carreteras de Sonora.
De igual forma, investigaciones de la Procuraduría General de la República (PGR) advierten que las organizaciones criminales que confluyen en la entidad han utilizado las líneas de autobuses para transportar armas al centro y sur del país.
Incluso, tras la captura de tres operadores del Cártel Arellano Félix en la ciudad de México, ocurrida luego de la detención del ex director de la Policía Municipal de Mexicali, Antonio Carmona Añorve, dichos sujetos reconocieron que desde la capital de Baja California recibían armas que eran transportadas al Distrito Federal en los compartimentos de carga de los autobuses de pasajeros.
No sólo eso. Fuentes policiacas consultadas por ZETA advirtieron que dos líneas de autobuses que operan en la región se encuentran coludidas con grupos dedicados al tráfico de indocumentados. Los choferes de los camiones se encargan de transportar a los migrantes y dejarlos en los puntos de mayor cruce, como son la parte alta de La Rumorosa y las inmediaciones de la Laguna Salada.

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