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Arturo Beltrán Leyva, “El Barbas”, uno de los más importantes capos del Cártel de Sinaloa murió ayer en Cuernavaca, Morelos, durante un enfrentamiento a balazos con efectivos del Ejército y de la Secretaría de Marina en la principal zona residencial de la ciudad, informó anoche la segunda dependencia.

Las fuerzas federales realizaron un operativo de cinco horas que incluyó por lo menos tres balaceras con armas de alto poder y estallido de granadas.

Nacido en Badiraguato, Sinaloa, y de 51 años, Beltrán tenía desde hace varios años su residencia en Cuernavaca y operaba desde ahí distintas actividades de narcotráfico: a él se le atribuyen las ejecuciones de los jefes policiacos de la Secretaría de Seguridad Pública federal Roberto Velasco, Igor Labastida y Edgar Millán, entre muchas otras muertes de oficiales.

El operativo de la Armada, con apoyo del Ejército, que condujo a su muerte se realizó desde las 17:30 horas de ayer dentro del exclusivo complejo “Altitude”, ubicado en la Colonia Lomas de la Selva, en una zona céntrica de Cuernavaca.

Acciones de distracción sucedieron durante el operativo de la Marina: una ocurrió por parte de los pistoleros de los Beltrán Leyva quienes atacaron a balazos y granadas las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) del Estado y de la 24 Zona Militar.

Unos 400 uniformados de ambas corporaciones se desplegaron por tierra y aire para cercar la zona. La propiedad donde se encontraba Beltrán está en un complejo de cinco torres de más de 10 pisos de altura, dos amplias albercas y una cancha de tenis.

Desde helicópteros que sobrevolaban los edificios del lujoso condominio descendieron por soga decenas de marinos para ingresar a los departamentos en busca de presuntos delincuentes.

A todos los vecinos les solicitaron una identificación y posteriormente revisaron los apartamentos en busca de armas, dinero o drogas. Decenas de civiles que viven en esos condominios fueron trasladados a las canchas deportivas mientras se cumplía con el operativo.

Aunque oficialmente se había dicho que la acción militar pretendía detener a Edgar Valdés “La Barbie”, jefe de sicarios de los Beltrán, en realidad tenía el propósito de capturar a “El Barbas”.

Minutos después de las 21:00 horas, una camioneta oficial de la Armada partió a toda velocidad del conjunto de apartamentos con dos personas detenidas en su interior.

La salida del vehículo provocó la reacción de unos 20 sicarios que se encontraban ocultos e inició una primer balacera entre marinos y escoltas de “El Barbas”, que se encontraban sobre la calle Poder Legislativo.

A las 21:20 se registró otro ataque, pero ahora a fuego cruzado.

Los pistoleros dispararon a los marinos por las calles de Gustavo Gómez Azcarate y 5 de Febrero.

En tanto dentro del complejo habitacional se desataba otra balacera donde se presume murió Beltrán y cuatro de sus sicarios, quienes intentaron escapar a punta de balazos.

Uno de los sicarios se suicidó al verse rodeado por las Fuerzas Especiales de acuerdo con un comunicado de la Armada.

Durante los enfrentamientos, que duraron más de dos horas, también resultaron heridos tres elementos de la Armada por ataque con granadas.

Además las autoridades estatales y el Ejército reforzaron la seguridad en los penales para evitar una fuga masiva de reos.

Marcos Arturo Beltrán Leyva, apodado “El Barbas”, “El Botas Blancas”, “El Conejito”, “El Alfa”, era el mayor de un clan de 9 hermanos que tras la escisión que en este sexenio sufrió el Cártel de Sinaloa, se convirtió en uno de los capos más violentos de la década.

No sólo era originario del lugar donde nacieron grandes capos como Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca Carrillo “Don Neto”, sino también era compadre de Albino Quintero Meraz, cuñado de Juan José Esparragoza Moreno, “El Azul” y primo de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Beltrán es descrito por sus cómplices detenidos como un personaje ostentoso y sanguinario. Su principal jefe de sicarios, Sergio Villarreal “El Grande”, un tipo de casi dos metros de alto, consentía la autoridad del capo y se dirigía a él como “mi apá”.

De acuerdo con autoridades de Estados Unidos, probablemente era el narco con el mayor stock de cocaína en el continente, pues era cliente e intermediario de todas las organizaciones criminales colombianas, incluidas las FARC y las Autodefensas Unidas de Colombia.

En las investigaciones de la PGR, “El Barbas” aparece como el hombre que financió durante años la estancia en prisión y fuga de “El Chapo”, el 19 de enero de 2001, pero a partir de 2007 su primo se convirtió en su rival y entraron en una guerra.

Una de las versiones más socorridas para explicar esta escisión, es que los Beltrán acusaron a “El Chapo” de haber informado al Gobierno sobre el paradero de su hermano Alfredo “El Mochomo”, capturado en enero de 2008.

Al capo hoy occiso se le atribuyen las ejecuciones de Edgar Millán, jefe de la Policía Federal; el comandante Igor Labastida Calderón y el inspector Roberto Velasco, del área de Operaciones, todas ellas ocurridas el año pasado, después de la detención de “El Mochomo”.

Antes de caer en el enfrentamiento con la Armada, el mando policiaco que había estado más cerca de lograr su captura fue Edgar Bayardo, de quien logró escapar el 7 de mayo de 2008 en Cuernavaca. Bayardo fue ejecutado el 1 de diciembre pasado en un Starbucks de la colonia Del Valle.

Libra Beltrán tres operativos

Desde 2008, el presunto capo Marcos Arturo Beltrán Leyva, “El Barbas”, ha escapado al menos en tres ocasiones de operativos federales y es el líder del narcotráfico que más cerca ha estado de ser capturado, de acuerdo con investigaciones ministeriales y policiales.

El 21 de enero de 2008, cuando el Ejército aprehendió en Culiacán a su hermano Alfredo Beltrán Leyva, “El Mochomo”, la Policía Federal simultáneamente ingresó a la casona de Escarcha 32, en Jardines del Pedregal, en el Distrito Federal, en busca del sinaloense.

Edgar Enrique Bayardo del Villar, ex comandante de la Policía Federal y testigo protegido ejecutado apenas el 1 de diciembre, declaró que la casa ya estaba vacía cuando entraron, pese a que tenían la certeza de que Beltrán se había alojado en el inmueble desde diciembre de 2007.

Bayardo afirmó que desde un mes antes habían montado un dispositivo para detener a “El Barbas” en ese domicilio, pero que el operativo dio marcha atrás por orden de Gerardo Garay, entonces jefe de la Policía Federal y quien actualmente es procesado por narcotráfico.

Sin embargo, la Policía Federal nunca estuvo tan cerca de detener al capo como el 7 de mayo de 2008, cuando Jesús Zambada García, “El Rey”, rival de los Beltrán, informó al comandante Bayardo que esa noche “El Barbas” sostendría una reunión en el Hotel Motel Rosales, del kilómetro 95 de la autopista a Cuernavaca.

Jesús Zambada Reyes, hijo de “El Rey”, también testigo protegido y quien murió por ahorcamiento el pasado 20 de noviembre, confirmó a la SIEDO que ese operativo se realizo con datos proporcionados por su padre.

“Mi papá le daba direcciones (a Bayardo) para que fuera a reventar los domicilios proporcionados; por ejemplo, la persecución en Cuernavaca para atrapar a Arturo Beltrán Leyva, en donde logró escapar”, dijo entonces.

Encabezados por el entonces jefe de la Policía Federal, Edgar Millán, y Bayardo, los agentes tuvieron esa noche un enfrentamiento con sicarios de los Beltrán que culminó con 9 personas detenidas y 2 muertos.

Al término del operativo, Millán regresó a su departamento en la Colonia Guerrero, donde al abrir la puerta lo esperaba un sicario, quien lo asesinó.

Desde entonces, “El Barbas” no volvió a tener contratiempos hasta que el jueves 10 de diciembre cuando se presume que huyó del aeropuerto de Huejotzingo, en Puebla. Algunas versiones incluso sospechan que pudo estar acompañado de su hermano Héctor “El H” Beltrán Leyva.

Cercan Puebla y Morelos

El “paseo” de “El Barbas” por Puebla, a bordo de camionetas de lujo y escoltado por hombres armados hasta con granadas, activó diversos operativos del Ejército en ese estado y en Morelos.

El pasado 10 de diciembre, tras cuatro balaceras, versiones extraoficiales validaron la presencia de Beltrán Leyva en Cholula, por quien la PGR ofrece 30 millones de pesos a quien dé informes verídicos sobre su paradero.

Fuentes militares confirmaron que los Generales de Brigada Leopoldo Díaz y Roberto García, comandantes de las Zonas Militares 24 y 25, respectivamente, acordaron un trabajo de coordinación para cercar a la estructura criminal en ambas entidades.

Mandos de la Marina consultados indicaron que la investigación sobre la estructura de los Beltrán Leyva ya tiene un antecedente, aunque no precisaron la estancia de “El Barbas” en Puebla.

“La investigación existe desde finales de noviembre. Nace de una serie de homicidios ligados al crimen organizado en Acapulco y con envíos de droga desde las costas de Guerrero.

“El viernes pasado (11 de diciembre) se detuvo a la gente que estuvo en ese lugar como parte de nuestra investigación de inteligencia. Si había o no gente más importante es un asunto que se investigará”, dijo un mando naval.

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