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Archivo de la etiqueta: arellano felix

Agentes de la Policía Federal trasladaron a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) en la ciudad de México a Manuel Invanovich Zambrano Flores, alias “El Jimmy”, para ser investigado por su pertenencia al cártel de Tijuana y colaborar con la célula al mando de Fernando Sánchez Arellano, “El Ingeniero”.

En las próximas horas se determinará si es arraigado o se le consigna ante un juez federal.

Zambrano Flores, “El Jimmy”, señalado como operador del cártel de los Arellano Félix, figura en el tercer lugar de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) entre los más buscados en la lista de los miembros del Cártel de Tijuana.

Su captura, realizada en el marco del “Operativo Conjunto Tijuana”, se produjo en la zona norte de la ciudad de Tijuana, sobre la calle Coahuila, abordo de un vehículo marca Volkswagen, tipo Tuareg.

Al notar la presencia de la Policía Federal intentó darse a la fuga, lo que originó una persecución que culminó con su detención metros más adelante, donde además se le aseguraron 7 armas largas, calibre 7.62; tres armas largas, calibre .223, siete armas cortas de diversos calibres, 145 cargadores de diversos calibres, 3 mil 887 cartuchos de diversos calibres, equipo táctico y una identificación.

“El Jimmy” fue igualmente identificado como miembro del grupo de Gustavo Rivera Martínez, “El Gus” o “El P1″, quien fue capturado por la Policía Federal en los Cabos, Baja California, el 12 de marzo de 2008.

Investigaciones oficiales señalan que posterior a esta detención, Zambrano Flores ocupó el lugar de Rivera Martínez, quedando bajo su responsabilidad gran parte del trasiego de droga hacia los Estados Unidos y el manejo de las finanzas de la organización.

Zambrano Flores es considerado como parte de la nueva generación de narcotraficantes que opera en esta frontera, bajo el mando de Fernando Sánchez Arellano, alias El Ingeniero; además, es identificado como uno de los principales lugartenientes, responsable de operaciones de trasiego de droga y lavado de dinero para la organización.

Cabe señalar que la Drug Enforcement Administration (DEA) lo tenía identificado y existía una investigación en su contra por delitos relacionados con el tráfico de drogas.

Esta institución publicó un desplegado en donde se solicitaba información y en el que aparece la foto y nombre de Manuel Ivanovich Zambrano Flores como uno de los integrantes más importantes del cártel de los Arellano Félix.


Autoridades de la Marina, la Defensa Nacional y la Procuraduría General de la República (PGR) presentaron esta noche a José Filiberto Parra Ramos, alias “La Perra”, quien trabajaba para la organización que dirige “El Mayo” Zambada.

En una acción conjunta, autoridades de las tres instituciones lograron ayer su captura y la de tres personas más como resultado de la explotación de información de inteligencia.

Parra Ramos está en la lista de criminales buscados por la DEA y se caracteriza por ser un hombre sumamente violento y que era responsable del trasiego de droga, narcomenudeo y cobro de piso a comerciantes y empresarios en Tijuana, Baja California.

Las autoridades lo identifican como lugarteniente y uno de los principales operadores de Teodoro García Simental, alias “El Teo”, quién mantiene una disputa con Fernando Sánchez Arellano, alias “El Ingeniero”, por el control de las actividades ilícitas de la organización de los Arellano Félix.

En la presentación se resaltó que durante 2008 hubo 749 ejecuciones en Tijuana resultantes de esta disputa y en ellas “La Perra” participó activamente en las células del grupo delictivo del “Teo”.

Entre los detenidos están César Daniel Moncayo Estrada, Luis Fernando Gastelum Guerrero y Sergio Alberto Espinosa Cenicero, a quienes se les aseguraron dos armas largas, dos cortas, tres vehículos y droga.

Los presentados fueron puestos a disposición del fiscal de la SIEDO, ante quien rendirán su declaración ministerial.

Isaac Manuel Godoy Castro, uno de los principales operadores del Cártel de los Arellano Félix, fue detenido por elementos del Ejército en Tijuana, Baja California, junto a seis presuntos integrantes de su célula, informó hoy la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

Apodado “Dany” o “Martín”, Godoy Castro está catalogado como uno de los hombres más cercanos a Fernando Sánchez Arellano, “El Ingeniero”, actual líder del cártel de la droga.

La Sedena resaltó que el presunto narcotraficante figura en el cartelón que la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) emitió en enero de este año difundiendo los rostros de los nuevos líderes de la organización de los Arellano Félix, la cual actualmente disputa la plaza de Tijuana con el Cártel de Sinaloa.

Agregó que Godoy Castro fue capturado ayer durante un operativo junto a Óscar Díaz Ochoa, Jesús Alberto Padrón Barrera, Luis Kael García Cano Mercado, Julio César Calderón Rodríguez, Luis Antonio Mena Corona, y Francisco Antonio Rodríguez Felipe.

Los militares decomisaron al grupo un arma larga, cuatro armas cortas, 900 kilos de mariguana y cuatro vehículos.

El presunto operador de “El Ingeniero” y sus cómplices fueron trasladados a la Ciudad de México para su puesta a disposición ante la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) de la PGR.

Grupos armados ejecutaron a nueve hombres, dos de ellos agentes de la Policía Ministerial, en las últimas horas en esta frontera en hechos diferentes. Dos de las víctimas fueron decapitadas.

Uno de los ejecutados, identificado como Diego García Velasco, se encontraba en el cine de una céntrica plaza comercial donde varios hombres lo acribillaron. Peritos de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) encontraron ocho casquillos de dos calibres diferentes.

Dos sujetos decapitados fueron localizados en dos tambos que se hallaban en una calle de la delegación Mesa de Otay. Sus cabezas estaban sobre los contenedores, totalmente descubiertas, y entre los dos tambos había un letrero de advertencia dirigido a seguidores de la familia Arellano Félix.

En otro punto de la ciudad, en el fraccionamiento Mariano Matamoros ubicado al este de la ciudad, transeúntes reportaron el hallazgo de otros cuatro cuerpos, todos con disparos de arma de alto poder.

Más tarde, el agente ministerial Marco Cárdenas Carrasco murió acribillado a balazos por un grupo de hombres armados que lo persiguieron por varias calles de la delegación La Mesa cuando se dirigía a sus labores.

En la delegación La Presa, otro grupo de hombres disparó contra el jefe de Grupo de la Policía Ministerial en el fraccionamiento Mariano Matamoros.

Cabe mencionar que la tarde y noche del martes, otros dos agentes policíacos fueron atacados por comandos armados, pero no lograron darles muerte.

Con estos hechos las ejecuciones contabilizadas del 26 de septiembre a la fecha se incrementó a 204. Es el lapso más cruento de que se tiene memoria en esta frontera.

En el año, el número de homicidios creció a 575, según datos de la Procuraduría General de Justicia de Baja California.

Aunque autoridades nacionales e internacionales consideran que está por extinguirse el cártel de Tijuana con la detención de Eduardo Arellano Félix, “El Doctor”, han surgido nuevos nombres de quienes presuntamente controlan al grupo y se les da seguimiento.
Por primera vez aparece en los archivos judiciales la fotografía de Enedina Arellano, una de las hermanas considerada la administradora del negocio, y surgen los nombres de dos sucesores de la segunda generación.

También comienzan a incluirse en los expedientes de la Secretaría de Seguridad Pública la fotografía y el nombre de Luis Fernando Sánchez Arellano, “El Alineador”, hijo de Alicia Arellano y aunque no hay una imagen que se haya hecho públic, también está Ismael Zamora Arellano, “El Ingeniero”, hijo de Enedina.

Estas tres figuras aparecen relacionadas con el tráfico de drogas y lavado de dinero, y las autoridades buscan acusaciones directas por colaborar en los negocios ilegales de la familia, luego de los golpes al grupo en los últimos seis años.

Durante ese periodo murió Ramón Arellano y fueron detenidos Francisco Javier “El Tigrillo” y Benjamín, considerado este último hasta 2002 líder de la banda.

Por el momento no aparece el nombre ni la fotografía de Alicia María que sería la segunda de las hermanas Arellano Félix involucrada en la mafia, situación que es investigada. Sin embargo su hijo Luis Fernando, “El Alineador”, que no era conocido por su apodo, ya está en la base de datos con una imagen que se difunde.

Según los detalles de esta información nueva, se presume que a partir de la captura de Francisco Javier, “El Tigrillo”, quien se encuentra preso en San Diego, California, la dirección del cártel estaba destinada a “El Alineador” bajo la asesoría de “El Doctor”.

Lo anterior, porque la muerte de Ramón, también llamado “El Cadete Mon”, desestabilizó a la organización.

Este golpe ocurrido en febrero de 2002 fue tan grave que llevó a la captura de Benjamín al mes siguiente, quien hasta ahora se encuentra preso en el penal de máxima seguridad del Altiplano, en Almoloya, estado de México.

La estructura familiar de los Arellano Félix se integra por 11 hermanos, siete hombres y cuatro mujeres, todos sobrinos de Miguel Angel Félix Gallardo, famoso narcotraficante de los años 70 y 80.

Además este último es considerado el verdadero fundador del cártel del Pacífico o de Sinaloa, que hoy comanda Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, junto con Ismael “El Mayo” Zambada e Ignacio “El Nacho” Coronel.

De los siete hombres de la familia, Francisco Rafael, el primero de los Arellano Félix, fue detenido en 1993 y recibió una sentencia de 11 años de prisión, y solicitado en extradición por Estados Unidos.

Sin embargo, logró amparos y suspensiones provisionales en contra de la extradición que lo mantuvieron en México, por lo que su cautiverio en el vecino país del norte sólo duró unos meses y el 4 de marzo de 2008 logró su libertad total, según el expediente de la Secretaría de Seguridad Pública.

El segundo de los hermanos que cayó fue Ramón, quien murió durante una balacera en Mazatlán, Sinaloa, el 10 de febrero de 2002 por presuntas pugnas con los sicarios de “El Chapo” Guzmán Loera.

Este deceso generó una verdadera crisis interna en la familia, originaria de Sinaloa, pero asentada en Tijuana, Baja California, a raíz de su separación del cartel de Sinaloa por diferencias con el propio Guzmán Loera y su entonces principal socio Héctor Luis “El Güero” Palma Salazar, quien permanece preso en el Altiplano.

Los Arellano Félix se han caracterizado entre los principales capos de México como una familia numerosa y muy unida. Después de la pérdida de Ramón, un mes después sufrió la detención de Benjamín, el 9 de marzo de 2002, quien se encuentra también en el penal de La Palma, bajo la amenaza de ser extraditado a Estados Unidos.

Antes del sábado pasado, la captura más reciente de los Arellano Félix era la de Francisco Javier, “El Tigrillo”, quien fue capturado a bordo de un yate en aguas internacionales frente a las costas de San Diego, California, el 14 de agosto de 2006.

No obstante, la detención de Eduardo, “El Doctor”, ocurrida el pasado 25 de octubre en Tijuana, Baja California, es parte de la estrategia contra el cártel.

Este sujeto era buscado por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), que ofrecía cinco millones de dólares de recompensa por él y era buscado por la Interpol en más de 180 países, aunque no había orden de aprehensión contra él en México.

¡Se fue el ingeniero! Salió de la ciudad Fernando
Sánchez Arellano, el dirigente del cártel de los
hermanos Arellano Félix, según se afirmó la
tarde del miércoles anterior.
La detención de su tío Eduardo Arellano Félix, los
repetidos “golpes” en contra de su organización y
la caída, el martes de Giovanni Rivera Téllez
Girón (a) “la hamburguesa”, lo dejaron inerme y
sin recursos, y ante la alternativa de ser
aprehendido o muerto, decidió poner tierra de por
medio, dicen las fuentes, que afirman que “al
ingeniero ya no se le ve en Tijuana”.
No se sabe si su salida es una huída del “campo
de batalla” o si se replegó para reorganizarse y
“defender la plaza”, sin embargo se comenta que
al “caer” Eduardo Arellano Félix, “recogieron
todas sus cosas de una casa que tenía en Real
del Mar y se fue”.
Es más, se dice que en esa operación que se
llevó a cabo en el fraccionamiento “Pedregal”
cerca de la rampa “Buena Vista” se esperaba
capturarle. Se tenían informes de que ahí estaría,
pero algo sucedió y se escapó”.
En el mencionado fraccionamiento, se dijo, hay
otras dos casas que les pertenecen y por lo tanto
“cuando no estaban en una, se encontraban en la
otra y no esperaban que llegaran las fuerzas
federales, aunque el ingeniero tuvo suerte y se
les fue”.
En su lugar, se dice que ha quedado Armando “El
mando” o “el gordo” Villarreal, quien tiene la
encomienda de “mantener” al cártel, sin embargo,
los analistas establecen que esto es un error del
“ingeniero” porque “no se puede manejar la
organización a control remoto, porque siempre
quien queda tiene el gusanito de quedarse al
frente o no faltará quien lo “ponga” (lo delate)
porque ya no está mandando en los hechos”.
De igual forma consideran que Sánchez Arellano
deberá regresar a esta ciudad, como último
recurso para retomar el control de la organización
o para morir, ya que en cualquier otra parte del
país corre peligro; no lo quieren los otros grupos
y sólo aquí estaría en su terreno”. De tal forma,
establecen los analistas que Arellano Félix debe
“defenderse o morir”.

¿El fin del cártel?
La Drug Enforcement Administration (DEA) de
Estados Unidos, prácticamente dio por cerrado el
capítulo de los Arellano Félix en Tijuana, tras la
detención de Eduardo, alias “El Doctor”, sin
embargo no todos están de acuerdo con esta
tesis.
Aunque consideran que el cártel como tal, ya no
es de los Arellano, porque los hermanos que lo
manejaban están detenidos y en el caso de
Ramón, muerto, afirman que la organización que
se mantiene aquí, se deriva de ellos y como “jefe”
sigue un sobrino, hijo de su hermana Alicia.
Tras la captura de Eduardo Arellano, arreciaron
de nueva cuenta las ejecuciones y en tan sólo
cinco días, 23 personas fueron asesinadas en la
zona Costa, como parte de esta “guerra” entre
grupos del cártel.
. Unas de las más recientes ocurrieron el martes
pasado en dos establecimientos de autopartes
(yonkes), ubicados en el bulevar Díaz Ordaz. En
esos lugares fueron asesinados: Porfirio Carrillo
Quiroz, de 27 años; Alfonso Antonio Ochoa
Castillo, de 42; José Alejandro Hernández
Cuevas, de una edad aproximada de 35-40 años
y Honorio Salvador Moreno Hernández, de 35 a
40.
Por “fuentes” directas y mensajes enviados,
se pudo saber que las víctimas, trabajaban
para un individuo del cártel, conocido con el
apodo de “El Bebo”, el cual logró salvar la vida.
Los mensajes aseguran que este individuo es la
“conexión” entre Raydel López Uriarte “El
Muletas” y Fernando Sánchez Arellano “el
ingeniero”, sin embargo aseguran que el segundo
ordenó su muerte, ya que presume que está
colaborando con “El Teo”, su enemigo declarado.
“Parece que quiere hacer su mini-cartelito en
Tijuana, ahora que el último de los brothers
Arellano cayó al bote”, dice un mensaje que
además advierte que “la carnala mala (Enedina)
no se va a quedar con los brazos cruzados”. Se
afirma también que El Bebo “era el mayor surtidor
de armas al cártel” en tanto que los negocios de
auto-partes han sido “pantalla”.

Lo que queda del cártel
Pero al margen de esos “ajustes de cuentas”
que continúan y no obstante que se han hecho
importantes detenciones que han llevado a
decretar la “muerte” de la organización criminal
de los hermanos Arellano Félix, aún hay
“piezas” que se suponen clave en este cártel y
que inclusive han sido señaladas por las
autoridades estadounidenses.
En el póster que la autoridad norteamericana
hizo circular en su momento, estableciendo
millonarias recompensas por los “cabecillas”
del cártel, por fin se puso la palabra
“capturado” sobre la fotografía de Eduardo. No
obstante eso, aún quedan otros dos
“personajes” que han sido buscados durante
años y que hasta el momento han logrado
librar la acción de la justicia y mejor para ellos,
la muerte.
Estos son: Manuel Aguirre Galindo, alias “El
Caballo” y Edgardo Leyva Escandón. Por
ambos se siguen ofreciendo hasta dos millones
de dólares, igual que como ocurrió con los
casos de: Ismael y Gilberto Higuera Guerrero;
Efraín Pérez Pazuengo y Jorge Aureliano Félix,
además de Gustavo Rivera Martínez, el P!,
aunque sobre la foto de éste no se ha puesto
la leyenda de “capturado”. Según la DEA, por
los cuatro primeros mencionados, si se
pagaron las recompensas.
De “el caballo” se dice que ha estado alejado
de la cuestión operativa, aunque sigue siendo
uno de los financieros, líderes morales de la
organización y parte importante en las
negociaciones con los narcotraficantes
colombianos.
Por lo que respecta a los hermanos Arellano,
pese a que se anunció que “cayó” el último de
los varones buscados por la agencia
norteamericana, esa misma autoridad
estadounidense, mantiene en sus páginas,
datos de los otros dos restantes:
Sobre Carlos Alberto, nacido en 1995 se indica
que existe una acusación bajo el número #CR
890439 JLI-05, radicada en San Diego
California en 1989 por conspiración,
importación y distribución de sustancias
ilegales, así como lavado de dinero. Se
desconocen mayores datos de este hombre,
según los informes en poder de la autoridad.
Se afirma que él coordinaba las operaciones
de importación de los narcóticos a los Estados
Unidos.
Sobre Luís Fernando, también se menciona
que opera los negocios de la familia y es
utilizado para lavar el dinero procedente de las
operaciones de droga de la organización de los
hermanos. Sin embargo se establece que
actualmente no hay orden de captura sobre
ninguno de los dos.
Por lo que respecta a Enedina, el miércoles 23
de agosto de 2006, el entonces Procurador
General de la República dijo que el lavado de
dinero por parte de la organización Arellano
Félix “efectivamente tiene que ver con Enedina.
Es la línea principal, dijo. Es la operadora
financiera del cártel; es la gente que ha
manejado y es una investigación que también
se tiene con la DEA y con el Departamento del
Tesoro de los Estados Unidos, por más de un
año”.
También entonces anunció acciones en contra
del cártel, algunas más contundentes
“independientemente de las acciones
rutinarias, policíacas y de seguimiento que se
están dando en Tijuana” y explicó que tendrían
que ver, con esa línea del lavado de dinero,
cuyo blanco era Enedina.

¡Se fue el ingeniero! Salió de la ciudad Fernando
Sánchez Arellano, el dirigente del cártel de los
hermanos Arellano Félix, según se afirmó la
tarde del miércoles anterior.
La detención de su tío Eduardo Arellano Félix, los
repetidos “golpes” en contra de su organización y
la caída, el martes de Giovanni Rivera Téllez
Girón (a) “la hamburguesa”, lo dejaron inerme y
sin recursos, y ante la alternativa de ser
aprehendido o muerto, decidió poner tierra de por
medio, dicen las fuentes, que afirman que “al
ingeniero ya no se le ve en Tijuana”.
No se sabe si su salida es una huída del “campo
de batalla” o si se replegó para reorganizarse y
“defender la plaza”, sin embargo se comenta que
al “caer” Eduardo Arellano Félix, “recogieron
todas sus cosas de una casa que tenía en Real
del Mar y se fue”.
Es más, se dice que en esa operación que se
llevó a cabo en el fraccionamiento “Pedregal”
cerca de la rampa “Buena Vista” se esperaba
capturarle. Se tenían informes de que ahí estaría,
pero algo sucedió y se escapó”.
En el mencionado fraccionamiento, se dijo, hay
otras dos casas que les pertenecen y por lo tanto
“cuando no estaban en una, se encontraban en la
otra y no esperaban que llegaran las fuerzas
federales, aunque el ingeniero tuvo suerte y se
les fue”.
En su lugar, se dice que ha quedado Armando “El
mando” o “el gordo” Villarreal, quien tiene la
encomienda de “mantener” al cártel, sin embargo,
los analistas establecen que esto es un error del
“ingeniero” porque “no se puede manejar la
organización a control remoto, porque siempre
quien queda tiene el gusanito de quedarse al
frente o no faltará quien lo “ponga” (lo delate)
porque ya no está mandando en los hechos”.
De igual forma consideran que Sánchez Arellano
deberá regresar a esta ciudad, como último
recurso para retomar el control de la organización
o para morir, ya que en cualquier otra parte del
país corre peligro; no lo quieren los otros grupos
y sólo aquí estaría en su terreno”. De tal forma,
establecen los analistas que Arellano Félix debe
“defenderse o morir”.

¿El fin del cártel?
La Drug Enforcement Administration (DEA) de
Estados Unidos, prácticamente dio por cerrado el
capítulo de los Arellano Félix en Tijuana, tras la
detención de Eduardo, alias “El Doctor”, sin
embargo no todos están de acuerdo con esta
tesis.
Aunque consideran que el cártel como tal, ya no
es de los Arellano, porque los hermanos que lo
manejaban están detenidos y en el caso de
Ramón, muerto, afirman que la organización que
se mantiene aquí, se deriva de ellos y como “jefe”
sigue un sobrino, hijo de su hermana Alicia.
Tras la captura de Eduardo Arellano, arreciaron
de nueva cuenta las ejecuciones y en tan sólo
cinco días, 23 personas fueron asesinadas en la
zona Costa, como parte de esta “guerra” entre
grupos del cártel.
. Unas de las más recientes ocurrieron el martes
pasado en dos establecimientos de autopartes
(yonkes), ubicados en el bulevar Díaz Ordaz. En
esos lugares fueron asesinados: Porfirio Carrillo
Quiroz, de 27 años; Alfonso Antonio Ochoa
Castillo, de 42; José Alejandro Hernández
Cuevas, de una edad aproximada de 35-40 años
y Honorio Salvador Moreno Hernández, de 35 a
40.
Por “fuentes” directas y mensajes enviados,
se pudo saber que las víctimas, trabajaban
para un individuo del cártel, conocido con el
apodo de “El Bebo”, el cual logró salvar la vida.
Los mensajes aseguran que este individuo es la
“conexión” entre Raydel López Uriarte “El
Muletas” y Fernando Sánchez Arellano “el
ingeniero”, sin embargo aseguran que el segundo
ordenó su muerte, ya que presume que está
colaborando con “El Teo”, su enemigo declarado.
“Parece que quiere hacer su mini-cartelito en
Tijuana, ahora que el último de los brothers
Arellano cayó al bote”, dice un mensaje que
además advierte que “la carnala mala (Enedina)
no se va a quedar con los brazos cruzados”. Se
afirma también que El Bebo “era el mayor surtidor
de armas al cártel” en tanto que los negocios de
auto-partes han sido “pantalla”.

Lo que queda del cártel
Pero al margen de esos “ajustes de cuentas”
que continúan y no obstante que se han hecho
importantes detenciones que han llevado a
decretar la “muerte” de la organización criminal
de los hermanos Arellano Félix, aún hay
“piezas” que se suponen clave en este cártel y
que inclusive han sido señaladas por las
autoridades estadounidenses.
En el póster que la autoridad norteamericana
hizo circular en su momento, estableciendo
millonarias recompensas por los “cabecillas”
del cártel, por fin se puso la palabra
“capturado” sobre la fotografía de Eduardo. No
obstante eso, aún quedan otros dos
“personajes” que han sido buscados durante
años y que hasta el momento han logrado
librar la acción de la justicia y mejor para ellos,
la muerte.
Estos son: Manuel Aguirre Galindo, alias “El
Caballo” y Edgardo Leyva Escandón. Por
ambos se siguen ofreciendo hasta dos millones
de dólares, igual que como ocurrió con los
casos de: Ismael y Gilberto Higuera Guerrero;
Efraín Pérez Pazuengo y Jorge Aureliano Félix,
además de Gustavo Rivera Martínez, el P!,
aunque sobre la foto de éste no se ha puesto
la leyenda de “capturado”. Según la DEA, por
los cuatro primeros mencionados, si se
pagaron las recompensas.
De “el caballo” se dice que ha estado alejado
de la cuestión operativa, aunque sigue siendo
uno de los financieros, líderes morales de la
organización y parte importante en las
negociaciones con los narcotraficantes
colombianos.
Por lo que respecta a los hermanos Arellano,
pese a que se anunció que “cayó” el último de
los varones buscados por la agencia
norteamericana, esa misma autoridad
estadounidense, mantiene en sus páginas,
datos de los otros dos restantes:
Sobre Carlos Alberto, nacido en 1995 se indica
que existe una acusación bajo el número #CR
890439 JLI-05, radicada en San Diego
California en 1989 por conspiración,
importación y distribución de sustancias
ilegales, así como lavado de dinero. Se
desconocen mayores datos de este hombre,
según los informes en poder de la autoridad.
Se afirma que él coordinaba las operaciones
de importación de los narcóticos a los Estados
Unidos.
Sobre Luís Fernando, también se menciona
que opera los negocios de la familia y es
utilizado para lavar el dinero procedente de las
operaciones de droga de la organización de los
hermanos. Sin embargo se establece que
actualmente no hay orden de captura sobre
ninguno de los dos.
Por lo que respecta a Enedina, el miércoles 23
de agosto de 2006, el entonces Procurador
General de la República dijo que el lavado de
dinero por parte de la organización Arellano
Félix “efectivamente tiene que ver con Enedina.
Es la línea principal, dijo. Es la operadora
financiera del cártel; es la gente que ha
manejado y es una investigación que también
se tiene con la DEA y con el Departamento del
Tesoro de los Estados Unidos, por más de un
año”.
También entonces anunció acciones en contra
del cártel, algunas más contundentes
“independientemente de las acciones
rutinarias, policíacas y de seguimiento que se
están dando en Tijuana” y explicó que tendrían
que ver, con esa línea del lavado de dinero,
cuyo blanco era Enedina.

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