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Tag Archives: beltran leyva

Es nota vieja pero para los que preguntaban que paso en Tepoztlan…

ver tambien: http://elblogdelnarco.blogspot.com/2008/10/la-sombra-de-la-barbie.html

http://elblogdelnarco.blogspot.com/2009/12/las-fotos-de-la-barbie-o-el-texano-el.html

El texano llamado “La Barbie” es una misteriosa leyenda a quien se describe como un hombre de 32 años, bilingüe, galante con las mujeres, con una especial predilección por prendas Versace, lujosos automóviles y cliente de los principales clubes nocturnos.

Su nombre es Edgar Valdez Villareal, y es un lugarteniente del cártel de drogas de Sinaloa, según señalan autoridades mexicanas y estadounidenses. Un hombre clave que es despiadado en los enfrentamientos contra el cártel del Golfo por la supremacía del comercio ilícito de drogas en México.

Edgar Valdez
Las autoridades señalan que ha sido la pieza clave de la sangrienta guerra por el territorio que se lleva a cabo en Nuevo Laredo por el control de la ruta del narcotráfico, la Interestatal 35, hacia los Estados Unidos, y la persona responsable por extender la batalla hacia el centro y sur de México, incluyendo el estado de Guerrero y su meca turística, Acapulco.

Valdez fue acusado formalmente en el 2003 por una fiscalía federal para el distrito Louisiana por dos cargos de conspiración con intento de distribuir marihuana. La acusación formal fue originada por la Agencia para el Control de Drogas (DEA), dijo el agente especial de la DEA Steve Robertson en Washington.

“La Barbie, Edgar Valdez Villareal, es un fugitivo. … Es un traficante significativo. Y debido al hecho de que es lugarteniente de una de las principales organizaciones de México, es una persona importante”, dijo Robertson. “Definitivamente, queremos tenerlo en nuestras manos”.

El procurador general de México Daniel Cabeza de Vaca también enfatizó la importancia de Valdez en la jerarquía del narcotráfico.

“En Guerrero, existen dos grupos que están confrontados: El grupo Beltrán, cuyo principal operador es Edgar Valdez Villareal “La Barbie”– y el otro grupo es los Zetas, que es del cártel del Golfo”, dijo en una conferencia de prensa en enero. “Estos son los dos grupos que están peleando por el territorio”.

Cabeza de Vaca estaba haciendo referencia a una violenta pandilla dentro del cártel de Sinaloa, supuestamente dirigida por los hermanos Arturo Beltrán Leyva y Héctor Beltrán Leyva, que se supone son lugartenientes de Joaquín “El Chapo” Guzmán, jefe del cártel de Sinaloa.

Cabeza de Vaca dijo que Valdez estaba involucrado en el reciente aumento de violencia afín a las drogas en Acapulco.

“Con seguridad, el problema comenzó cuando fue encontrado en Acapulco trabajando efectivamente con Beltrán”, dijo Cabeza de Vaca en una entrevista con The Dallas Morning News.

Tarjeta clave en la violencia
Edgar Valdez Villareal nació el 11 de agosto de 1973, en Laredo. Debido a su cabello clara, piel clara y ojos azules, muchos lo llaman La Barbie, una referencia a la muñera estadounidense. También es conocido como El Güero y “El Comandante”.

Por cualquiera de sus nombres, es visto como una de las personas claves detrás de una cultura de violencia amplia y una creciente lista de víctimas.

Es el líder del escuadrón de Sinaloa responsable de aniquilar a los cárteles enemigos, orquestar secuestros y reclutar a operativos, incluyendo a oficiales de policía, personal militar y agentes federales, de acuerdo con la procuraduría general.

Esta dependencia ha vinculado a Valdez con la elaboración de un narcovideo hecho público en diciembre por The Dallas Morning News . Éste muestra el interrogatorio a cuatro hombres ensangrentados y amoreteados que se identifican como Zetas, ejecutores del cártel del Golfo. Al término del video, que mostró la fecha del 16 de mayo de 2005, uno de los hombres recibe un disparo en la cabeza.

El video y su divulgación–podrían ser parte de una estrategia de Valdez contra el cártel del Golfo, dijo el procurador general José Luis Santiago Vasconcelos, jefe de la oficina del crimen organizado de la procuraduría en México.

Las autoridades dijeron que Valdez también podría haberse visto motivado a torturar a los hombres por el asesinato en Nuevo Laredo de su hermano y un colega de Sinaloa, Armando Valdez Villareal, aparentemente por los Zetas. El video fue realizado probablemente en Acapulco, dijeron las autoridades.

Valdez no se ha dejado ver recientemente para abordar las acusaciones en su contra.

En septiembre del 2004, compró un anuncio de página entera en el diario El Norte de Monterrey y en una carta abierta declaró que era simplemente un empresario. Pedía al presidente Vicente Fox justicia y dijo que había abandonado Nuevo Laredo porque la policía local le seguía pidiendo sobornos.

“Le pido que intervenga para solucionar la inseguridad, extorsión y el terror que existe en el estado de Tamaulipas, y, especialmente, en la ciudad de Nuevo Laredo”, decía en la carta.

Pero las autoridades describen una carrera que sacó a Valdez de Laredo, donde creció, hasta convertirse en un asesino profesional del cártel al sur de la frontera y, en cinco años, comandante de campo de lo que parece ser la campaña del “Chapo” Guzmán por la supremacía a nivel nacional.

Tal carrera no es del todo sorprendente, dijo Cabeza de Vaca.

“Algunos nacen en un lado de la frontera y algunos nacen del otro”, dijo a The Dallas Morning News. “… El hombre nació allá en Texas, pero es evidente que comenzó a trabajar aquí y quizás, probablemente, las relaciones que tuvo aquí fueron lo que lo llevaron a esos niveles de operación”.

‘Un semental con arma’
Amistades de Laredo, las cuales hablaron con este periódico bajo condición de anonimato por temor a represalias, recuerdan a Valdez como tranquilo e intenso, un pensador.

“Él es algo serio, tiene una presencia de mando que demanda respeto”, dijo un empresario que lo ha conocido por más de 15 años y que pidió su nombre no fuera usado.

El propietario de un bar de Laredo coincidió con esa descripción, y recordó el momento en que alguna vez Valdez llegó para detener una trifulca que empezó por un hermano. “Cuando La Barbie entró, todo el mundo se quedó callado”, dijo el propietario, quien solicitó anonimato. “El orden se restableció”.

“Este hombre es alto, güero, con ojos azules”, dijo otro comerciante, que también pidió que su nombre no fuera utilizado. “Es un semental con un arma. Es uno de esos hombres de clase que es como un imán para todas esas mujeres que creen que lo pueden cambiar”.

Valdez se casó con la hija de 18 años de un socio cercano, de acuerdo con un antiguo oficial policiaco del estado de Texas que también habló bajo condición de anonimato.

Mientras vivía en Laredo, Valdez hizo frecuentes incursiones a lo largo del Río Grande, dijeron las amistades que hablaron bajo condición de anonimato.

En los archivos de la corte federal mexicana obtenidos por The News , una mujer testificó haberse reunido con “un grupo de muchachos” en un bar llamado La Habana en Monterrey, Nuevo Laredo, en el 2000. Su testimonio formó parte de un caso que las autoridades estaban tratando de presentar contra 10 personas, incluyendo ocho miembros de la Agencia Federal de Investigación (AFI), sospechosos de colaborar con Valdez en sus esfuerzos por traficar drogas y eliminar a los rivales de cárteles en Acapulco.

“Después de que nos reunimos me di cuenta de que eran ‘pochos’, que significa que creo que son ciudadanos estadounidenses porque viven en ciudades fronterizas cerca de México, y hablan un inglés y español entrecortado, se visten bien, con ropa de marca versache (sic), fina, casual y tienen buenos autos, así que pueden ingresar a los mejores establecimientos de Monterrey, y también usaban vehículos blindados equipados con gases y cohetes”, testificó.

“… Me di cuenta de que siempre estaban acompañados por una persona a la que llamaban ‘El Negro’ que era un ex militar. Esta persona no salía con ellos a lugares, la función de esta persona era estar atento con el carro en marcha, y abrir la puerta a Edgar Valdez”.

Cobrador de cuentas de ‘Chapo’
Las autoridades de ambos lados de la frontera supieron de Valdez cuando se unió al cártel de Sinaloa en Nuevo Laredo como protegido de Arturo Beltrán Leyva, conocido como “El Barbas”, según documentos oficiales.

Bajo la tutela de Beltrán, se convirtió en el cobrador de cuentas del “El Chapo” Guzmán, a quien fue presentado en el 2001 por su cliente, aseguran las autoridades.

Al poco tiempo Valdez organizó un destacamento de seguridad para “El Chapo”, un grupo conocido como “Los Negros” que era la respuesta del cártel de Sinaloa a los Zetas, el grupo que sirve a Osiel Cárdenas, líder del cártel del Golfo, según documentos de la corte.

En el tiempo que ha trabajado para el cártel de Sinaloa, Valdez, junto a Los Negros, han operado en los estados mexicanos de Sinaloa, Tamaulipas, Nuevo León, Veracruz, Jalisco y Guerrero.

En agosto del 2003, un operario del cartel de Sinaloa testificó que conocía a “una persona de nombre Edgar Valdez, también conocido como ‘El Barbie’ o ‘El Tigrillo’, que vive en Nuevo Laredo y se le confía la compra de drogas en Colombia y la distribución de las mismas dentro de Estados Unidos”, según documentos de corte.

En el 2003, las autoridades de EU y México emitieron una orden de aprehensión contra Valdez acusándolo de tráfico de cocaína. Al Ortiz, jefe de sección interino de la sección de empresas delictivas del FBI, describió a Valdez como un despiadado traficante del cártel de Sinaloa cuyo principal rival del cártel del Golfo es el igualmente peligroso: Humberto Lazcano Lazcano.

Es considerado el principal activo y jefe de sicarios de Arturo Beltrán Leyva en Nuevo León y Tamaulipas [y] fue reclutado en el 2001, según un documento preparado por el Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para Combatir el Delito.

El centro es una unidad de la oficina del procurador general que reúne información. El documento está fechado el 3 de febrero de 2005.

Este mismo documento sostiene que en el 2003, Valdez ayudó a sobornar a un alto funcionario de la AFI, Domingo González Díaz, para que diera protección al cártel de Sinaloa y un grupo afiliado, el cártel de Juárez y su afamado líder, Vicente Carrillo Fuentes.

“Dos testigos declararon que en marzo del 2003 viajaron al Distrito Federal con el sicario Edgar Valdés [sic] Villareal ‘La Barbie’ para entregar a González la cantidad de 1.5 millones de dólares, dinero que serviría para hacer que González actuara como intermediario para despedir al comandante de la AFI en Nuevo Laredo, Tamaulipas, y poner en su lugar a alguien que protegiera la organización criminal de los Carrillo Fuentes y expulsara a la banda de asesinos conocidos como los Zetas”, de acuerdo a los documentos.

Domingo González Díaz abandonó su trabajo en la AFI y desapareció en el 2004. Aún lo busca la oficina del procurador general.

Un misterio su paradero
Autoridades policiales mexicanas recientemente ubicaron las supuestas actividades de Valdez en Acapulco, un lugar de vacaciones que por lo general es relajado y recientemente ha sido escena de enfrentamientos mortales entre los cárteles.

El mes pasado hubo un tiroteo en el centro de la ciudad que dejó a cuatro presuntos narcos muertos y cuatro policía lesionados.

Cabeza de Vaca, el procurador general, dijo que en Nuevo Laredo el grupo dominante del crimen organizado fue por mucho tiempo el cártel del Golfo y que el cártel de Sinaloa estaba tratando de desplazarlo.

“En Acapulco es exactamente lo opuesto. Era un lugar en el que los Beltrán del cártel de Sinaloa tenían una fuerte presencia, y hay un intento del grupo armado del cártel del Golfo, es decir, los Zetas, por controlar el territorio”.

Nadie sabe con certeza dónde vive ahora Valdez o donde está. Aún tiene familiares en el área de Laredo, según autoridades policiales.

“Esta lucha es tanto por la carretera Interestatal 35 como por su propio patio trasero. Es su hogar y aquí están sus inversiones, sus amigos, su familia”, afirmó el oficial.

Las autoridades de ambos lados de la frontera indican que la I-35, que atraviesa Laredo, es una de las principales arterias que usan los traficantes para transportar drogas de Latinoamérica a los EU. Esta autopista, que se extiende 1,500 millas desde el Río Grande atravesando Dallas hasta llegar a Minnesota, se ha convertido en la ruta predilecta de los traficantes en un negocio de narcotráfico valuado en los 40,000 millones de dólares, según expertos.

“Creo que en un mundo perfecto (a Valdez) le gustaría regresar y retirarse en algún momento. Pero eso no sucederá pronto, si es que sucede”, expresó.

De hecho, las autoridades mexicanas tienen otros planes para Valdez y otros personajes del cártel, incluyendo su conocido líder Guzmán.

“Son un tipo distinto de criminales que hemos estado intentando encontrar. Tenemos operaciones importantes que buscar y detenerlos a todos”, señaló Cabeza de Vaca.

“Estamos investigando, compartiendo información con los Estados Unidos e intentando encontrarlo”.

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Ejército detuvo ayer a un ex policía élite del Estado que desde hace un mes operaba como el nuevo capo del Cártel de los Beltrán Leyva y que había tomado el control del Municipio de San Pedro.

Omar Ibarra Lozano, de 25 años de edad, fue detenido en posesión de armas, droga y una narcolista donde aparecen 33 policías sampetrinos que recibían hasta 5 mil pesos quincenales a cambio de protección.

Hasta ahora, San Pedro era el único Municipio del área metropolitana en el que los agentes no habían sido señalados como integrantes de narcolistas que le daban protección a la delincuencia organizada.

Al presentarlo en los primeros minutos de hoy, los militares aseguraron que Ibarra es apodado “El 34”, porque era el número que tenía asignado cuando formó parte del grupo especial SWAT de Seguridad Pública del Estado.

Trascendió que Ibarra ya había sido ligado al menos a tres ejecuciones y habría confesado a los militares el cobro de protección a antros y restaurantes de San Pedro, a los que exigían pagos de hasta 100 mil pesos mensuales.

Uno de los atentados en los que el capo presuntamente estaría vinculado, de acuerdo a las investigaciones federales, sería el crimen en el 2006 del abogado Julio Vargas, ex socio de la litigante Raquenel Villanueva.

Además de Ibarra, también fue detenido César Niño García, alias “La Borrega”, su supuesto cómplice.

Los detenidos fueron presentados esta madrugada en las instalaciones de la Séptima Zona Militar, junto con la mariguana, cocaína, armas y granadas que les fueron aseguradas.

De acuerdo a un comunicado de la Sedena, Ibarra fue detenido al mediodía cuando circulaba por la Avenida Garza Sada en un automóvil Lincoln, en el que se dirigía a un gimnasio ubicado en Plaza La Silla.

Al ser revisado, establece el informe, al capo le encontraron dos paquetes de mariguana que pesaron 5.75 kilos, una subametralladora calibre 9 milímetros, dos granadas, balas y cargadores para la subametralladora y de armas calibre .380 y .25.

En una maleta del ex policía, los soldados encontraron la lista con los nombres de 33 policías municipales de San Pedro, entre ellos cuatro mujeres, que presuntamente recibían dinero del grupo delictivo para protección.

El informe militar también indica que Ibarra delató a Niño García, quien aparentemente operaba una narcotiendita en San Pedro.

Al ser detenido, los soldados le aseguraron a “La Borrega” tres bolsas de mariguana, 58 gramos de cocaína en piedra y al menos cuatro pastillas psicotrópicas.

También le incautaron una subametralladora 9 milímetros y un cargador con ocho cartuchos hábiles, de acuerdo al reporte.

La detención de “El 34” se suma a otras capturas realizadas a los principales operadores de los Beltrán Leyva en el Municipio de San Pedro.

El 24 de marzo, Héctor Huerta Ríos, “La Burra”, quien fue durante años el líder del Cártel en San Pedro, fue detenido en el Centrito Valle, en un lote de autos ubicado en Río Grijalva, entre Río Mississippi y Río de la Plata.

El 18 de mayo, en un nuevo operativo militar, los soldados detuvieron a Rodolfo López Ibarra, “El Nito”, de 33 años, junto con otros 12 cómplices, a cuatro días de haber llegado como nuevo cabecilla de los Beltrán Leyva en sustitución de “La Burra”.

De acuerdo a fuentes militares, “El 34” formaba parte de la organización de los Beltrán Leyva desde el 2005 y habría sido reclutado por su hermano Manuel, quien junto con otro hermano, Israel, integraron el polémico y desaparecido grupo especial conocido como URE (Unidad de Reacción Extrema) de San Pedro.

El Comandante de la 27 Zona Militar, Daniel Velasco Ramírez, informó que en el enfrentamiento registrado en Acapulco el fin de semana murió “El Comandante Magaña”, quien al parecer comandaba una célula de la organización de los Beltrán Leyva.

“Se tiene información en el sentido de que el grupo de delincuentes presuntamente pertenece a una célula de la organización de los Beltrán Leyva. Asimismo, entre los sicarios fallecidos se encuentra un civil que al parecer comandaba a esta célula y a quien conocían como el Comandante Magaña”, afirmó Velasco Ramírez.

En conferencia de prensa en las instalaciones de la Zona Militar, indicó que en el choque entre militares y sicarios murieron 17 personas, entre ellas 13 criminales, dos militares y dos civiles.

El Comandante militar explicó que cinco agresores fueron detenidos, 9 militares resultaron heridos, además de que fueron asegurados 11 vehículos.

De los dos civiles muertos, se detalló que eran padre e hijo.

Ayer, mediante un boletín, la Secretaría de la Defensa Nacional indicó que en el enfrentamiento habían muerto 16 sicarios y dos soldados. Posteriormente se informó que una mujer había muerto a causa del choque.

Hoy, también se presentó el armamento asegurado, que contiene 39 armas largas, 13 armas cortas, 20 granadas, 196 cargadores y 7 mil 287 cartuchos útiles de diversos calibres.

La Secretaría de Seuridad Pública federa (SSP) informó sobre la captura de ocho presuntos integrantes del cártel de los Beltrán Leyva en el puerto de Acapulco.

A través de un comunicado, la dependencia señaló que los detenidos presuntamente trabajaban bajo las órdenes de Edgar Valdez Villareal, alias “La Barbie”, lugarteniente y jefe de sicarios de esta organización delictiva.

Detalla que derivado de trabajos de inteligencia, elementos de la Policía Federal tuvieron conocimiento que en el centro nocturno “BAR XXXOTICAS”, ubicado en Aguas Blancas número 6, de la colonia Miguel Alemán, trabajaban varios sujetos armados.

Entre los capturados está Sergio Castillo Díaz de León, de 46 años, subgerente del bar y quien le reportaba directamente a Edgar Valdez Villareal la Barbie.

Los otros capturados fueron: Pedro Valdez Moreno, de 31 años; Francisco Cárdenas Serrano, de 50 años; Joel Alberto Campos Estrada, de 22 años; Jorge de Jesús Aguirre Carbajal, de 21 años; Jesús Antonio López Miranda, de 24 años; Mario Ríos Galeana, de 55 años, y un menor de 16 años.

Líneas de investigación arrojan que el “BAR XXXOTICAS”, presuntamente es propiedad de Edgar Valdez Villareal (a) “La Barbie”, el cual adquirió a través de prestanombres.

En el lugar se aseguraron: cuatro fusiles de asalto AK-47, un revólver Smith & Wesson, calibre .45 milímetros, siete equipos de radiocomunicación, tres dosis de cocaína, una granada de fragmentación, diversos cartuchos útiles, cargadores varios, un radio de comunicación, cuatro teléfonos celulares, y documentación diversa.

Reportes de inteligencia señalan que Edgar Valdez Villareal, alias “La Barbie” opera principalmente en el Estado de México, Guerrero, Morelos, Nuevo León y el Distrito Federal.

Los detenidos, las armas y demás objetos asegurados, fueron trasladados a la ciudad de México y puestos a disposición del Agente del Ministerio Público federal adscrito a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO).

El Ejército mexicano capturó en Nuevo León a 13 miembros del cártel de los Beltrán Leyva que habían llegado a la región en un avión particular con armas y droga para sustituir a un capo detenido en días pasados, informó una fuente oficial.
La Secretaría de la Defensa Nacional informó en un comunicado de que los detenidos eran encabezados por Rodolfo López Ibarra, alias El Nito, quien llegó en una avioneta Cessna procedente de Acapulco, en la costa del Pacífico mexicano.

El delincuente, según Defensa, dijo que en Acapulco asistió “a un bautizo organizado por Arturo Beltrán Leyva, de quien recibió instrucciones respecto a las actividades que debería realizar como nuevo encargado de la plaza” de San Pedro Garza García, municipio del área conurbada de Monterrey.

Junto con López Ibarra fueron capturadas 12 personas y una menor de edad, a quienes se les decomisó la avioneta, dos camionetas (una de ellas blindada), 14 armas largas y cortas, alrededor de 30 mil dólares y más de 40 mil pesos (equivalentes a 3 mil dólares), así como 19 kilos de mariguana y 560 gramos de cocaína.

También se les decomisó una manta con un escrito donde se amenazaba al presidente de México, Felipe Calderón, advirtiéndole que no se meta con los Beltrán Leyva porque “eso es muy sagrado: Respete o aténgase a las consecuencias”.

López Ibarra confesó al Ejército que acababa de participar en una reunión de los miembros del cartel de los Beltrán Leyva en Nuevo León “con la finalidad de imponer su autoridad entre los demás integrantes de la organización delictiva”.

Después de esa reunión, que se celebró el pasado 14 de mayo en un restaurante del municipio de San Pedro Garza, dos miembros de esa organización que no quisieron someterse al nuevo capo fueron tiroteados y actualmente se encuentran heridos en un hospital.

El presunto jefe criminal buscaba sustituir a Héctor Ríos Huerta, alias La Burra, quien fue capturado por el Ejército el pasado 24 de marzo.
Los cárteles del Golfo, de los Beltrán Leyva y de Sinaloa mantienen una disputa por el control de la plaza de Monterrey, por su cercanía con la frontera de Estados Unidos y porque es un centro financiero para el lavado de dinero.

La pugna entre esos cárteles ha dejado en todo el país más de 2 mil 300 asesinatos violentos en lo que va del año, según cifras extraoficiales.

En una planta deshidratadora de chiles propiedad de Cándido y David Monreal, hermanos del senador Ricardo Monreal Ávila, el Ejército decomisó 14.5 toneladas de mariguana. Ahora se investiga el vínculo de ambos con el enervante.

La incautación se realizó el 22 de enero en la planta San Felipe, ubicada en la comunidad Río Florido, en Fresnillo, Zacatecas. Ahí se detuvo a integrantes de la banda delictiva de “Los Zetas”, quienes secaban y empaquetaban la mariguana.

La Agencia Especializada en Delitos contra la Salud de la PGR indaga actualmente los vínculos de la familia Monreal con la droga decomisada, de acuerdo con la averiguación previa PGR/ZAC/128/II/CS/2009.

La propiedad, de más de 6 mil metros cuadrados, se localiza sobre la carretera Fresnillo-Sombrerete y fue embargada en 2003 por el Gobierno estatal que encabezó Ricardo Monreal entre 1998 y 2004.

Posteriormente, la misma Administración adjudicó la planta a los hermanos Cándido y David Monreal Ávila –este último, actual Alcalde de Fresnillo– y, el 15 de enero de 2004, les otorgó el título de propiedad.

Como copropietaria de la planta aparece María de Jesús Monreal Pérez, hija del entonces Gobernador.

El decomiso de enero se concretó casi dos meses después de una llamada anónima al 089 de la Procuraduría estatal que reportaba un intenso movimiento de camionetas en la planta deshidratadora y la presencia sospechosa de hombres armados.

“En una desidratadora (sic) de chile que se ubica sobre la carretera federal salida a Sombrerete de propiedad del señor Cándido Monreal se han visto movimientos de personas que no son habitantes del lugar así como mencionó que el trabajo ya terminó en las labores de desidratación y mas sin embargo se sigue observando mucho movimiento así como señala que se rumora que se trata de los Z así como desconoce si el propietario les presta el lugar o lo tienen amenazado”, señala la denuncia recibida el 28 de noviembre de 2008.

A partir de esa acusación, se abrió la averiguación PGR/ZAC/I2008F.
El 13 de diciembre de 2008, la PGR citó a Cándido Monreal, quien declaró que la bodega deshidratadora San Felipe era de su propiedad y no mencionó o reclamó que haya habido gente ocupando ese lugar.

El decomiso de la droga se realizó un mes después: el 22 de enero.
De ese operativo, la Secretaría de la Defensa Nacional reportó que la mariguana se encontraba en 432 bultos; que había cajas con semilla de la droga, básculas, moldes para confeccionar paquetes, un camión torton y tres pick-ups, y que detuvo a Reynaldo Piña Reséndez, de 48 años y originario de Vicente Guerrero, Durango, y a Jorge Cervantes Rodríguez, de 25, de El Mezquital, Durango.

La Procuraduría General de la la República (PGR) descartó que entre los 14 presuntos integrantes del Cártel de los Beltrán Leyva detenidos la semana pasada en Cuernavaca, Morelos, se encuentre Alberto Pineda Villa, “El Borrado”, uno de los narcotraficantes más buscados por el Gobierno de México.

En un comunicado, la dependencia informó que la persona detenida el 6 de mayo, que se sospechó era “El Borrado”, es en realidad Salomón Pineda Villa, “El Salo”, quien se hacía llamar Juan Carlos Hernández González.

La identidad fue confirmada mediante documentos y pruebas periciales.

“El Salo”, junto con sus padres Salomón Pineda Villa, “Don Salo” o “Don Salomón”, y Leonor Villa Ortuño, serán arraigados por la PGR por su presunta responsabilidad en los delitos de delincuencia organizada, contra la salud, portación de armas de fuego sin licencia, y los que resulten.

También serán sometidos a la medida cautelar de 40 días librada por el Juzgado Primero Federal Penal Especializado en Cateos, Arraigos, e Intervención de Comunicaciones, los otros 11 detenidos, entre ellos Conrado González Moreno; Luis Javier Torres González, “Ponchito”; Rafael Segovia López, “Don Rafa”; Quintín Diego Rogel y Humbertina Villa Ortuño, entre otros.

Los indiciados fueron detenidos por elementos de la Policía Federal el pasado 5 de mayo en la Colonia Vista Hermosa en Cuernavaca, en posesión de diversas armas, cartuchos, cargadores, y aparatos de comunicación.

Según las investigaciones de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), esta célula de los Beltrán Leyva se encargaba de enviar armas a otros miembros de la organización delictiva que operan en Guerrero y Michoacán.

El comisionado de la Policía Federal Preventiva, Rodrigo Esparza Cristerna, informó hoy que indagan si entre 10 hombres que fueron capturados ayer en Morelos se encuentra el principal operador de los Beltrán Leyva en ese Estado, a quien se le conoce como “El Borrado”.

En conferencia de prensa, señaló que presumen que uno de los detenidos es esta persona y están realizando distintos análisis para determinar su verdadera identidad.

En la víspera, señaló, la Policía Federal llevó a cabo un operativo en Cuernavaca, en el domicilio ubicado en Avenida Reforma 298 en la Colonia Vistahermosa, donde fueron encontradas varias personas fuertemente armadas.

“Una vez en el lugar, elementos de la Policía Federal sitiaron el inmueble y al ingresar detuvieron a Salomón Pineda Bermúdez, de 73 años, y a Leonor Villa Ortoño, de 59 años. Un hijo de ellos acredita en la estructura criminal como ‘El Borrado’, del cual se investiga su identidad, ya que las identificaciones que portaba al momento de su captura, todas son falsas”, indicó.

“De acuerdo con información de inteligencia, ‘El Borrado’ es el principal operador de Arturo Beltrán Leyva en la región”.

Los diez hombres detenidos y cuatro mujeres, a quienes se les aseguraron siete armas cortas y seis armas largas, fueron presentados en el Centro de Mando de la Policía Federal en Iztapalapa.

Esta organización delictiva, aseguró el comisionado, es responsable de traficar mensualmente ocho toneladas de cocaína, principalmente a Estados Unidos.

El cártel de los Beltrán Leyva dio la orden de limpiar Jalisco de integrantes de Los Zetas. Esa es la instrucción que recibieron aquí las células de esa organización, según confesiones de detenidos que forman parte de investigaciones de la Procuraduría General de la República (PGR). Ello implicaría romper el pacto no escrito que puso freno, a principios de 2008, a la violenta pugna entre ambos grupos criminales y que se extendió por varios estados del país, pero principalmente en Guerrero, Michoacán, Nuevo León y Tamaulipas.

El endeble acuerdo entre los Beltrán Leyva y Los Zetas, pactado, según el testigo protegido David, en Morelos a inicios de 2008 por Sergio Villarreal, El Grande, y Heriberto Lazcano Lazcano, El Lazca, no fue mencionado ni una sola vez por el comando integrado por 18 hombres que fue detenido el 13 de noviembre en Tonalá, Jalisco. Ellos formaban parte de un grupo mayor que recibió la orden de “reventar” las tienditas administradas por gente ligada a los sicarios del cártel del Golfo y eliminar a éstos.

Para esta acción de limpieza en Jalisco, los Beltrán Leyva presuntamente han reclutado gente en diferentes entidades de la República y a la cual emplea como sicarios y vendedores de droga por pagos que oscilan entre los 3 mil y 4 mil pesos a la semana, de acuerdo con el contenido de la averiguación previa PGR/SIEDO/UEITA/ 144/2008 a la que se tuvo acceso.

Uno de ellos, Abraham Esquivel Rodríguez, El Capi, originario de Nueva Italia, Michoacán, dijo a fiscales de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) que su jefe, Raymundo Reyes, El R, los instruyó para reunirse el día en que fueron arrestados para atacar a un grupo de Los Zetas y evitar que se metan en Guadalajara.

Las versiones sobre esta posible nueva ruptura entre los Beltrán Leyva y Los Zetas provienen también de otros de los 18 hombres detenidos, los duranguenses, Simón López Moreno y Leandro Saúl Carranza. El primero, advirtió que en realidad con el evitar que entren Los Zetas a Jalisco “le estamos haciendo un favor a la gente de Guadalajara, porque no vamos a permitir que vendan ice (un tipo de droga sintética). El otro, reveló que Raymundo Reyes, el jefe de la organización, es un hombre que está en contra de la presencia de Los Zetas en Jalisco.

La captura del comando

Cerca de las 14:20 horas de aquel jueves 13 de noviembre, la central de radio de la Policía de Tonalá emtió un reporte. “Los ocupantes de tres vehículos van escandalizando y se dirigen a la maxipista, favor de verificar reporte”, dijo la voz del radioperador.

Los motociclistas de las unidades M-27 y M-24 les dieron alcance y marcaron el alto al conductor de la camioneta Suburban que iba al frente de los vehículos reportados.

No hizo caso a los señalamientos de los oficiales y éstos iniciaron su persecución hasta darles nuevamente alcance en el cruce de las calles Tonaltecas y Zapata. “Soy base 14”, dijo ostentándose como policía el chofer de la unidad a los motociclistas, quienes le pidieron una identificación de la corporación a la que presuntamente pertenecía.

El sospechoso no mostró credencial alguna y sí junto con quienes lo acompañaban en la Suburban advirtió: “No la hagas de pedo, ya hice las llamadas”. Los ocupantes de los otros vehículos comenzaron a bajar. Ante ello, los oficiales también llamaron a su base y pidieron refuerzos.

En la zona se encontraban varias patrullas que de inmediato acudieron al lugar y así en igualdad de circunstancias los ocupantes de los vehículos decidieron retraerse y subir de nuevo a las tres camionetas —las otras dos eran una Toyota y una Oldsmobile— para esperar el desenlace de ese encuentro.

Uno de los jefes policiacos que llegó al lugar observó el movimiento del grupo de hombres y se puso en alerta. Ordenó que se rodearan los vehículos y se revisara a cada uno de los sujetos que iban en los tres vehículos, mientras pedía más apoyo.

Los minutos que siguieron fueron de tensión, ya que aunque no encontraron a simple vista nada anormal en las unidades, los sospechosos cayeron en contradicciones sobre el destino al que iban. Unos dijeron que a un bautizo, otros que a visitar familiares y algunos más que iban de paso rumbo al norte del país.

La revisión inicial había concluido, pero uno de los jefes policiacos no estaba convencido de que no llevaran nada. Pidió que le mandaran la unidad canina. Alrededor de 10 minutos después llegó el perro policía conocido como Tigre, especialista en olfatear explosivos, armas y droga. Primero revisó la camioneta Oldsmobile y encontró en un doble fondo detrás de una puerta una pistola 9 milímetros, luego fue a la Toyota y encontró una más con silenciador.

Finalmente, en la Suburban ubicó en un doble fondo nueve fusiles R-15 y un AK-47 bañado en oro con sus cargadores. Granadas de fragmentación y una pistola más, además de municiones.

Los cuatro ocupantes de otro vehículo que se encontraba en la zona también fueron detenidos. “Ya los atoraron, vénganse todos, con cuidado porque hay ya mucha policía, a ver que hacemos acá”, prevenía el hombre que aparentemente iba al mando de ese grupo y que al ser escuchado por otros policías, igualmente fue detenido.

Iban por “Los Zetas”

A la vista el arsenal que llevaban y el número de ellos, la policía municipal de Tonalá optó por llamar antes que a nadie al Ejército. Ya totalmente asegurados, los detenidos dijeron en sus declaraciones de todo.

Desde que iban a un bautizo ese jueves, que eran ordeñadores de vacas del rancho El Guayabo, en Durango, braceros que regresaban a México por la crisis y hasta despachadores de farmacias en Reynosa, Tamaulipas. Al final, también aceptaron que fueron contratados para “limpiar” Jalisco de Los Zetas.

El duranguense Simón López Moreno fue explícito: “Yo venía a ayudar para reventar los puntos y casas de Los Zetas, la junta que tendríamos ese jueves era para que nos dieran información de dónde estaban operando las tiendas de Los Zetas. Mi función era poner a la gente, ver cuántos llegaban, salían o se quedaban en cada tiendita”.

Ricardo Serna Sánchez, originario de Mazatlán, Sinaloa, aceptó que él era el chofer encargado de mover a los sicarios. Todos trabajamos para Raymundo Reyes, quien es de Culiacán. Íbamos, dijo, a una reunión para detectar y ubicar a Los Zetas, que son nuestros contrarios.

José Arturo Maldonado González, otro de los detenidos, aceptó igualmente que su jefe y a quien apodan El R es gente de los Beltrán Leyva.

A leader of the drug cartel run by the Beltran Leyva brothers and two of his henchmen were arrested in southern Mexico in an operation staged by the army, the Defense Secretariat said.

Adrian Rivera Garcia is considered a key player in the “Beltran Leyva organization’s operational and drug transportation capabilities in the La Montaña region of Guerrero state,” the Defense Secretariat said.

Rivera Garcia, known as “El Primo Rivera,” was arrested along with Israel Arriaga and Benito Morales in the city of Tlapa de Comonfort on Tuesday.

The Defense Secretariat said Rivera Garcia was suspected of being a member of “Los Primos,” a gang involved in “drug trafficking, auto theft, kidnappings and running extortion rackets against businessmen.”

The suspects were carrying 2.5 kilos of cocaine, two AK-47 assault rifles, spare ammunition clips, other arms and 122,590 pesos (some $9,150) in cash at the time of their arrest.

The suspects were turned over to the SIEDO organized crime unit of the Attorney General’s Office for processing.

Experts say that Mexico’s most powerful drug trafficking organizations are the Tijuana cartel, which is run by the Arellano Felix brothers, the Gulf cartel and the Sinaloa cartel. Two other large drug trafficking organizations, the Juarez and Milenio cartels, also operate in the country.

The Sinaloa organization is the oldest cartel in Mexico and is led by Joaquin “El Chapo” (Shorty) Guzman, who was arrested in Guatemala in 1993 and pulled off a Hollywood-style jailbreak when he escaped from the Puente Grande maximum-security prison in the western state of Jalisco on Jan. 19, 2001.

Guzman, considered extremely violent, is one of the most-wanted criminals in Mexico and the United States, where the Drug Enforcement Administration has offered a reward of $5 million for him.

The Mexican press, citing analysts, has reported that Guzman has been waging a battle for control of the Sinaloa cartel with the Beltran Leyva brothers.

Since taking office in December 2006, President Felipe Calderon has deployed more than 30,000 soldiers and federal police to nearly a dozen of Mexico’s 31 states in a bid to stem the wave of violence unleashed by drug traffickers.