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Tag Archives: Distrito Federal

Tras la muerte de Arturo Beltrán Leyva, en diciembre, las ejecuciones vinculadas al narcotráfico en el Distrito Federal y el Estado de México se han incrementado.

De acuerdo con un registro realizado por REFORMA, entre el 15 de diciembre y el 10 de marzo de este año se han contabilizado en el DF 46 asesinatos relacionados con el narco, mientras que en el Edomex van 91.

Un año antes, en el mismo periodo, se reportaron 31 narcoejecuciones en la capital del País, y 69, en el Estado de México.

Arturo Beltrán, conocido como “El Barbas” y “El Jefe de Jefes”, murió el 16 de diciembre en Cuernavaca, Morelos, durante un enfrentamiento con elementos de la Secretaría de Marina.

Desde entonces, Édgar Valdez Villarreal, “La Barbie”, disputa a los Beltrán Leyva el control de la zona metropolitana del Valle de México.

Especialistas en temas de narcotráfico y ex funcionarios coincidieron en que el incremento en las ejecuciones es un reflejo de esta lucha.

“Lo que está pasando es un reacomodo de fuerzas en la zona metropolitana. Luego de la muerte de Arturo Beltrán Leyva, están viendo quién se queda con las rutas del trasiego y el Aeropuerto (Internacional de la Ciudad de México)”, aseguró Gabriel Regino, ex subsecretario de Seguridad Pública del DF.

Explicó que, actualmente, el grupo que dominaba “El Barbas” se ha dividido en dos: La Empresa, que controlan Héctor Beltrán Leyva y Sergio Villarreal, alias “El Grande”, y otro encabezado por “La Barbie” y los sicarios conocidos como “Los Pelones”.

Edgardo Buscaglia, académico del ITAM y experto en temas de narcotráfico, afirmó que la Ciudad de México apenas comienza a recibir el impacto de los grupos de la delincuencia organizada.

“Son los primeros golpes que se muestran, pero, tarde o temprano, pasará lo mismo que ocurrió en las grandes ciudades, como Bogotá, Roma o Rusia y otros puntos, donde los grupos criminales operaban primero en las zonas rurales, y luego, ya en las grandes ciudades.

“Aunque los gobiernos lo nieguen, la Ciudad de México puede ser otra Ciudad Juárez”, alertó.

Ayer, una manta atribuida a Los Zetas fue hallada en un puente peatonal en el Eje 1 Norte, cerca de la Terminal de Autobuses de Oriente, en la Delegación Venustiano Carranza.

El mensaje, escrito con aerosol rojo, decía: “Venimos por la plaza y por los chivas. La tierra no es de quien la trabaja sino nuestra. No queremos rateros. Z”.

09 de Marzo de 2010, Ciudad de México.- Más de dos millones 800 mil dólares en billetes fueron asegurados por elementos de la Policía Federal en la Ciudad de México. En esta acción se logró la captura cuatro personas integrantes del Cártel Norte del Valle, que a su vez realizaban traslados de dinero en efectivo para diversos grupos criminales.

En un hecho inédito en el Distrito Federal, fueron encontrados cuatro hombres ejecutados junto con mensajes que los señalan como secuestradores.

Los cadáveres, con los ojos vendados, atados de pies y manos y con disparos en el cuerpo, fueron hallados ayer dentro de una camioneta con placas de Nuevo León en la Colonia Daniel Garza, en la Miguel Hidalgo.

Una fuente de la Policía Judicial del DF señaló que sólo uno de los ejecutados tenía el tiro de gracia, mientras que la versión de la Fiscalía de Homicidios de la Procuraduría capitalina es que las cuatro víctimas lo presentaban.

Junto a los asesinados fueron encontradas dos cartulinas escritas con plumón negro. La primera decía “JOB 38:15”, mientras que en la segunda se leía: “por secuestradores, atte el jefe de jefes”, de acuerdo con reportes de la Policía Investigadora del DF.

JOB 38:15 hace referencia a un versículo de la Biblia que dice: “Mas la luz de los impíos es quitada de ellos, y el brazo enaltecido es quebrantado”.

Además, las cuatro víctimas presentaban en la espalda otro escrito hecho con plumón que decía “por secuestradores”.

Alrededor de las 13:00 horas, los vecinos dieron aviso a las autoridades de que había una camioneta mal estacionada en General Sóstenes Rocha al cruce con Periférico y que se observaban unos bultos, dijeron policías preventivos del sector Tacubaya.

Los agentes reconocieron que acudieron al lugar hasta las 16:00 horas y que minutos antes ya había llegado ahí la Policía de Investigación con un agente del Ministerio Público, quien pidió una grúa para arrastrar la camioneta a la Fiscalía en Miguel Hidalgo.

Las víctimas tenían los bolsillos volteados y no se les encontró ninguna identificación.

Los peritos indicaron en sus reportes que la camioneta fue lavada perfectamente antes de ser abandonada y que los hombres tendrían por lo menos 24 horas de haber sido asesinados.

Fuentes de la PGJDF detallaron que expidieron un oficio de colaboración a la Procuraduría de Nuevo León.

“Estamos frente a una especie de ajusticiamiento, sobre todo por la clase de mensajes que se dejaron, muy del tipo religioso, y también valoramos la firma de las cartulinas, pues han aparecido en otros estados por otras ejecuciones”, comentó un mando de la PGJDF que tomó conocimiento del hallazgo.

En las últimas semanas, más de 10 personas han sido ejecutadas de manera similar en Guerrero, Morelos y el Estado de México.

Junto a las víctimas se han encontrado cartulinas firmadas por “el jefe de jefes”, en las que se señala que fueron asesinadas por dedicarse al secuestro.

Funcionarios de alto nivel de la Procuraduría capitalina señalaron que, hasta las 20:00 horas de ayer, las víctimas no habían sido identificadas y que el caso podría ser atraído por la Procuraduría General de la República.

¿Pura coincidencia?

Al mediodía, al rendir protesta como Alcalde de San Pedro, Nuevo León, Mauricio Fernández sorprendió al revelar que el capo “El Negro” Saldaña, quien lo había amenazado y a quien señaló como cabeza de los secuestros en ese Municipio, había amanecido muerto en el DF.

Cuatro horas después, las autoridades capitalinas encontraron a cuatro ejecutados en una camioneta con placas de Nuevo León y una cartulina en la que se leía: “por secuestradores, atte el jefe de jefes”.

El pasado 6 de octubre, Fernández dijo que en su gestión operarán equipos de “limpieza y trabajo rudo” para eliminar grupos criminales y puntos de narcomenudeo, por lo que tres días después recibió amenazas de muerte.

La Procuraduría capitalina busca a dos hombres que se llevaron del hotel donde se hospedaban, a las dos edecanes que días después aparecieron decapitadas.

Por medio de un video tomado con las cámaras del hotel ubicado en Avenida Revolución, la PGJDF cuenta con algunos detalles de los sujetos que fueron por las jóvenes, revelaron fuentes de la Fiscalía de Homicidios.

“Hay un video y testigos que señalan a dos hombres que fueron por ellas, el día 3 ó 4 de febrero, las esperaron en el estacionamiento, llegaron en un Honda, Accord, que tenía placas sobrepuestas de un vehículo Derby”, informó un comandante de la Policía Judicial cercano a las investigaciones.

Los informes con los que cuenta la PGJDF indican que al parecer los hombres eran conocidos de las víctimas, pues se saludaron con mucha naturalidad, aunque ninguno de ellos ingresó a la habitación que habían alquilado.

“Horas después uno de los hombres regresó al estacionamiento del hotel y traía las llaves del coche Altima blanco blindado, 2008, con placas de Jalisco, que era de una de las chicas y se lo llevó, al parecer ahí traían algo”, comentó el informante de la PGJDF.

El fin de semana fueron localizados los cuerpos de Miriam del Carmen Cárdenas Sandoval, de 32 años, y Arcelia Judith Aguirre Valenzuela, de 30, originarias de Jalisco y con residencia en Sinaloa.

Ambas fueron decapitadas y su cuerpos abandonados en el auto blindado, en la Delegación Álvaro Obregón.

La Policía encontró los cuerpos en la cajuela envueltos en cobijas. Las cabezas estaban en una hielera en el asiento trasero.

En el Servicio Médico Forense (Semefo) reportaron que las mujeres fueron decapitadas aún con vida y ésa fue la causa de muerte, además tenían huellas de golpes.

Fuentes de la PGJDF señalaron que la principal línea de investigación está relacionada con una venganza contra Hugo Ignacio Tinoco Gutiérrez, padrastro de una de las víctimas, quien es comisario de la Policía Federal asignado a Chiapas y con indicativo “Cobra”.

En tanto, Miguel Ángel Mancera, titular de la PGJDF señaló que aparentemente a las víctimas las venían siguiendo desde Jalisco y fue en la Ciudad de México donde las asesinaron.

La Procuraduría General de la República (PGR) detuvo en la ciudad de México a Miguel Ángel Soto Parra, uno de los fundadores del grupo de sicarios que inicialmente era el brazo armado del cártel del Golfo, pero se convirtió en una organización independiente conocida como Los Zetas, la cual dirige Heriberto Lazcano Lazcano, El Lazca.

De acuerdo con la información dada a conocer por la dependencia federal, Soto Parra apoyó las actividades de Osiel Cárdenas Guillén (ex jefe del cártel del Golfo, extraditado a Estados Unidos en enero de 2007), y antes de involucrarse en actividades de tráfico de drogas, fue miembro de la Policía Judicial Federal en Tamaulipas.

También existe un registro de la Secretaría de la Defensa Nacional que ubica a Soto Parra como militar de mayo de 1994 al mismo mes de 1999, y tras solicitar su baja voluntaria de las fuerzas armadas, se sumó al grupo que organizó y dirige hasta la fecha El Lazca.

Soto Parra, cuyo nombre y fotografía aparecen desde hace cinco años en la página web de la PGR, está en la lista de los delincuentes más buscados por las autoridades federales de México.

En ese contexto, la PGR dio a conocer que el miércoles fue presentado ante la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), toda vez que elementos de la Agencia Federal de Investigación adscritos a ese órgano de la PGR cumplimentaron la orden ministerial en la colonia Villas de Coyoacán, Distrito Federal.

En la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIDCS/011/2009 se imputa a Soto Parra delincuencia organizada, delitos contra la salud y los que resulten, pues de acuerdo con fuentes oficiales era uno de los hombres más importantes de la estructura de Heriberto Lazcano, que tiene presencia en al menos 15 estados.

Hasta el momento la PGR no ha dado a conocer mayor información acerca de las actividades que el detenido realizaba en la ciudad de México.

En una paupérrima vecindad con once cuartos vivían más de 22 albañiles que fueron “levantados” por un grupo de hombres armados que se hicieron pasar por policías federales, con siglas de la Agencia Federal de Investigación (AFI), el 9 de septiembre.

Esto ocurrió tres días antes de la aparición en un paraje de La Marquesa de los 24 cuerpos de personas ejecutadas, y con el tiro de gracia.

Autoridades locales revelaron hoy que este operativo, realizado por sicarios que portaban insignias de la AFI en chalecos y camionetas oscuras, fue realizado la madrugada del 9 de septiembre en la colonia El Olivo, a una cuadra de Bosques de las Lomas.

En la calle Jacaranda, el miedo se refleja en la mirada de los habitantes de esta barranca, ubicada junto a la vialidad de Hueyatlaco.

De aquí, más de una veintena de albañiles que alquilaban pequeños cuartos desde hace cuatro años, fueron “levantados” durante la madrugada de ese día.

“Eran como las 4:30 de la mañana cuando a patadas abrieron las puertas y gritando groserías decían que eran policías”.

Autoridades municipales dijeron este lunes que la Procuraduría General de la República (PGR) realizó dos operativos previos al “levantón” en El Olivo, uno de ellos en Tecamachalco y el otro en Bosque de la Herradura, “por lo que pensamos que este último también era un operativo oficial”.

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Hallan tres cadáveres encajuelados en Las Lomas

Los cadáveres de tres personas sin identificar fueron hallados este lunes dentro de una camioneta estacionada en calles de la colonia Bosques de las Lomas, informó la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF).

Los hechos ocurrieron en el cruce de Avenida de los Ahuehuetes y calle Ocote, en la referida colonia de la delegación Cuajimalpa, cuando vecinos del lugar reportaron un aroma desagradable procedente de una camioneta Ford Windstar color plata, matrícula 927-VAM.

Al lugar llegaron primero elementos de la Policía Bancaria e Industrial (PBI) que confirmaron que en la parte trasera del vehículo había tres cuerpos sin vida, al parecer todos ellos hombres con bolsas en la cabeza y acompañados de un mensaje.

Minutos más tarde la zona fue acordonada por agentes judiciales y personal de la Fiscalía Central para la Investigación de Homicidios, quienes tomaron conocimiento de los hechos.

La camioneta fue remolcada a la 26 Agencia Investigadora del Ministerio Público, donde iniciará la averiguación previa correspondiente para determinar la identidad de los occisos y las causas de su muerte.

Hasta el momento, las autoridades presumen que el móvil del triple homicidio sería un ajuste de cuentas ligado al crimen organizado.

La Familia se mudó al estado de México y al Distrito Federal. La carta de presentación de este grupo criminal vinculado a Los Zetas son ejecuciones y decapitaciones, venta de protección y corrupción policial, control de la distribución de drogas y narcomenudeo, amenazas y secuestros o levantones.

Reclutadores, por menos de 6 mil pesos mensuales, de indocumentados guatemaltecos y salvadoreños, de integrantes de pandillas y bandas de asaltantes de cada sitio donde llegan, o bien de desempleados y hasta ex policías, la presencia y violencia de sus miembros ya se dejó sentir en la capital y en Edomex.

La estrategia de los de la llamada Familia de Michoacán es similar a la de sus cómplices Los Zetas, esta última aliada a los hermanos Beltrán y con quienes integran uno de los cárteles más peligrosos y violentos en México, según datos de la Procuraduría General de la República (PGR) y de la Procuraduría de Justicia del estado de México (PGJEM) a los que tuvo acceso EL UNIVERSAL.

Así, una avanzada de ellos identifica objetivos. Luego un grupo armado amenaza y somete a policías locales, lo mismo que a narcomenudistas; luego se asientan en casas de seguridad y siguen con empresarios, comerciantes y aquellos que serán extorsionados.

Una parte de cómo actúa ese grupo la revelan Luis Osvaldo González Zepeda, Francisco Carlos Velásquez y Manuel Gómez Martínez, miembros del grupo detenidos en Toluca, estado de México, y ahora bajo arraigo en el DF según el expediente PGR/SIEDO/UEIDCS/239/2008.

La casa de seguridad

La noche del 9 de julio, la Policía Federal recibió una llamada anónima. Se denunció que en la calle Lago Monitora, colonia Seminario Sayula, de Toluca, se reunían hombres armados. Antes de medianoche, un destacamento de agentes federales llegó al sitio. Hallaron la casa y, al salir de ella dos autos —una camioneta Liberty roja y un auto Jetta gris—, les marcaron el alto.

Ninguno de los autos hizo caso. Tras la persecución la policía sometió a los ocupantes del Jetta, Luis Osvaldo González Zepeda, Francisco Carlos Velásquez y Manuel Gómez Martínez o Pedro Flores Solórzano, quienes llevaban armas R-15, cartuchos, granadas y ropas con insignias de la AFI.

Cada uno de ellos portaba una mica con las claves de comunicación de La Familia de Michoacán, aparatos de comunicación y droga. Las primeras investigaciones los señalan como “cobradores” y sicarios; uno llevaba un cuaderno con fechas, apodos, cobros o adeudos de sus “clientes” en la venta de droga. Uno de los detenidos, Francisco Carlos Velásquez, narró cómo llegó al grupo criminal tres meses atrás. “Soy de Michoacán, y hace tres meses en Apatzingán, conocí a El Chiquilín. Me dijo que era integrante de la La Familia de Michoacán, y que necesitaban gente”. Este hombre, aseguró que en el grupo al que pertenecía casi todos eran de Apatzingán.

Otro de ellos, Manuel Gómez Martínez o Pedro Flores Solórzano, también originario de Apatzingán, dijo que su amigo Daniel, El Ratón, fue quien le propuso unirse a La Familia y trasladarse a Toluca o el Distrito Federal para custodiar casas y armas, además de estar atento a la salida o entrada del grupo operativo para avisar de algún problema.

La droga y los sicarios

El Chiquilín, El Franky, Puli, Raúl, Tasmania, El Perico, El Ratón son, entre otros, los apodos del grupo de sicarios que tenía en Toluca La Familia de Michoacán. Ninguno pudo ser detenido porque al momento del operativo de la Policía Federal estaban fuera de la casa de seguridad. El Ratón era el encargado también de llevar la droga a la casa se seguridad.

Los sicarios contaban con armas largas, granadas, cartuchos de todo tipo, pistolas, chalecos pantalones, camisolas o playeras con las insignias de la AFI.

En esa casa contaban con todo el instrumental necesario para preparar la droga. Desde los cortes que le hacían hasta su pesaje en básculas de precisión. Cada gramo que salía de toda la droga que se preparaba ahí tenía que ser reportada.

Ellos saben que en diferentes partes del estado de México funcionan células de La Familia de Michoacán, por eso se les sometió a arraigo. Se trata de agotar todos los recursos para lograr obtener mayor información sobre las intenciones de esta organización criminal que ha desatado además una ola de terror en esa entidad y en el Distrito Federal.