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Tag Archives: México

Una delegación de alto nivel de Estados Unidos encabezada por la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, visitará México el próximo martes para una reunión bilateral sobre la cooperación en la lucha contra el narcotráfico, anunció ayer el Gobierno de aquel país.

Clinton viajará acompañada del Secretario de Defensa, Robert Gates; la Secretaria de Seguridad Interna, Janet Napolitano; el director nacional de Inteligencia, Dennis Blair, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Michael Mullen.

Esta visita se anuncia cuatro días después del asesinato de tres personas vinculadas con el Consulado de EU en Ciudad Juárez.

“La reunión ha estado en preparación por varios meses”, dijo el vocero del Departamento de Estado, Philip J. Crowley, quien añadió que tanto Clinton como la Canciller mexicana, Patricia Espinosa, encabezarán el encuentro.

“Será una discusión interagencias dentro de la evolución de la Iniciativa Mérida que se enfocará en las metas compartidas de frenar el poder de las organizaciones de tráfico de drogas”, agregó Crowley.

En el encuentro, el segundo del Grupo Consultivo de Alto Nivel sobre la Iniciativa Mérida, participarán también la jefa de la Agencia Antidrogas (DEA), Michele Leonhart; el jefe de la Oficina de Aduanas y Control Migratorio, John Morton, y el asesor en Seguridad Interna de la Casa Blanca, John Brennan.

También viajan el director de la Oficina para el Control de Bienes Extranjeros del Tesoro, el subprocurador general de Justicia y un representante de la oficina del Zar Antidrogas.

“Este encuentro se da en un momento crítico y sensible para ambos países, en el que deben definir una estrategia integral contra el narcotráfico”, dijo Eric Olson, especialista en seguridad del Woodrow Wilson Center.

Algunas precisiones al articulo de Mario Vargas Llosa en elpais.com http://www.elpais.com/articulo/opinion/Estado/elpepuopi/20100110elpepiopi_11/Tes

“Hace algún tiempo escuché al presidente de México, Felipe Calderón, explicar a un grupo reducido de personas, qué lo llevó hace tres años a declarar la guerra total al narcotráfico, involucrando en ella al Ejército. Esta guerra, feroz, ha dejado ya más de quince mil muertos, incontables heridos y daños materiales enormes.”

Se le asigna a la lucha contra el narcotráfico una cifra de muertos (15 mil) sin mencionar que el fenómeno causa un numero similar de bajas aun cuando no se le combate. Seria interesante una comparación con la estadística de otros años y sexenios para que esta cifra cobrara relevancia.

“Esta política de Felipe Calderón que, al comienzo, fue popular, ha ido perdiendo respaldo a medida que las ciudades mexicanas se llenaban de muertos y heridos y la violencia alcanzaba indescriptibles manifestaciones de horror. Desde entonces, las críticas han aumentado y las encuestas de opinión indican que ahora una mayoría de mexicanos es pesimista sobre el desenlace y condena esta guerra…..Al narcotráfico no se le debe enfrentar de manera abierta y a plena luz, como a un país enemigo: hay que combatirlo como él actúa, en las sombras, con cuerpos de seguridad sigilosos y especializados, lo que es tarea policial.”

Estos dos párrafos están intrínsecamente ligados: ¿como puede un ciudadano calificar una guerra de ganadora o perdedora? ¿Como se puede evaluar una estrategia de largo plazo en 3 años? El narcotráfico tiene en la violencia un arma de propaganda y la utiliza para crear este sentimiento de zozobra del Estado. Este a su vez no puede mostrar sus cartas sin comprometer su misión. Es pues un caso de guerra asimétrica que es fértil a la especulación de los que viven de comentar y no de dar soluciones.

“Muchos de estos críticos no dicen lo que de veras piensan, porque se trata de algo indecible: que es absurdo declarar una guerra que los cárteles de la droga ya ganaron. Que ellos están aquí para quedarse. Que, no importa cuántos capos y forajidos caigan muertos o presos ni cuántos alijos de cocaína se capturen, la situación sólo empeorará. A los narcos caídos los reemplazarán otros, más jóvenes, más poderosos, mejor armados, más numerosos, que mantendrán operativa una industria que no ha hecho más que extenderse por el mundo desde hace décadas, sin que los reveses que recibe la hieran de manera significativa.”

El argumento derrotista: “No hay que combatirlo porque es una guerra perdida al aprehender a uno surge otro.” Tampoco tiene bases claras. Si así fuera dejaríamos de perseguir todos los delitos patrimoniales y el homicidio con el argumento que “siempre habrá ladrones y siempre habrá asesinos” No creo que sea una opción debilitar al estado claudicando en una lucha que es ética y legal.

En febrero de 2009, una Comisión sobre Drogas y Democracia creada por tres ex-presidentes, Fernando Henrique Cardoso, César Gaviria y Ernesto Zedillo, propuso la descriminalización de la marihuana y una política que privilegie la prevención sobre la represión. Éstos son indicios alentadores. La legalización entraña peligros, desde luego. Y, por eso, debe ser acompañada de un redireccionamiento de las enormes sumas que hoy día se invierten en la represión, destinándolas a campañas educativas y políticas de rehabilitación e información como las que, en lo relativo al tabaco, han dado tan buenos resultados.”

El argumento de legalizar la mariguana y utilizar esos recursos en campañas educativas y políticas de rehabilitación es un absurdo, puesto que no se necesitan menos elementos para combatir el trafico de otras substancias ilícitas. ( Si se deroga un delito del código penal disminuye la fuerza policial?). Otro absurdo es pensar que los narcotraficantes van a convertirse de un día a otro en empresarios que pagan impuestos. Cuando mucho generaremos un monopolio que seguirá utilizando la violencia para conseguir grandes ganancias.

“De hecho, en países como Holanda, donde se han dado pasos permisivos en el consumo de las drogas, el incremento ha sido fugaz y luego de un cierto tiempo se ha estabilizado. En Portugal, según un estudio del CATO Institute, el consumo disminuyó después que se descriminalizara la posesión de drogas para uso personal.”

Amsterdam es el ejemplo erróneo. Si bien se conoce a Amsterdam como una ciudad que en su momento toleró el expendio de drogas en locales controlados la tendencia actual es del cierre de estos establecimientos. Las autoridades dicen que la tolerancia a las drogas les ha traído mal turismo, criminalidad y paradójicamente más violencia.

Miguel Ángel Beltrán Villegas, alias “Jaime Cienfuegos”, identificado como miembro del comité internacional clandestino de la guerrilla de las FARC, fue capturado en México y expulsado a Colombia, informó este viernes el director de la Policía colombiana, General Óscar Naranjo.

Beltrán Villegas fue señalado como un muy cercano asesor del extinto número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), “Raúl Reyes”, abatido por tropas colombianas durante un ataque a su campamento en Ecuador el 1 de marzo de 2008.

“Una persona solicitada por la justicia colombiana por concierto para delinquir con fines terroristas, pero adicionalmente solicitada mediante un mecanismo multilateral, circular roja, que produce la captura en México y su expulsión inmediata a Colombia”, explicó el oficial.

Por información de inteligencia, Beltrán Villegas fue ligado a la mexicana Lucía Morett, quien sobrevivió al ataque al campamento de “Raúl Reyes” en Ecuador.

“Un individuo relacionado con una nacional mexicana, la señora Morett, que ha sido objeto del conocimiento público por su presencia en el campamento de ‘Raúl Reyes'”, dijo Naranjo.

“Entre los dos hay una vinculación importante en todo este proceso de desmantelamiento de la estructura internacional de las FARC en el exterior”, precisó el oficial.

El director de la Policía explicó que Beltrán Villegas se había incrustado en círculos académicos de México y Centroamérica.

“Este individuo perteneció a grupos de académicos, estaba dedicado a la docencia, terminó siendo asesor criminal y terrorista del secretariado (cúpula) de las FARC. Había abandonado el país para incrustarse en grupos universitarios, no sólo mexicanos, sino centroamericanos, promoviendo la idea terrorista difundida por las FARC”, expuso.

“Por esa razón esta captura es de la mayor importancia y muestra el alcance de la inteligencia colombiana, mexicana y la cooperación entre los dos Gobiernos”, anotó.

Una de las dos mujeres decapitadas y encontradas ayer dentro de un automóvil en la Delegación Álvaro Obregón estuvo vinculada sentimentalmente con Tomás García Cruz, “El Tom”, a quien las autoridades de Jalisco acusaban de narcotraficante y secuestrador, quien fue ejecutado hace una década.

De acuerdo con fuentes de la Procuraduría General de Justicia del DF (PGJDF), las víctimas fueron identificadas como Miriam del Carmen Cárdenas Sandoval, de 32 años de edad, y Arcelia Judith Aguirre Valenzuela, de 30. Eran originarias de Jalisco y vivían en Sinaloa.

A los 23 años de edad, Cárdenas Sandoval fue pareja sentimental de “El Tom”, ejecutado en 1999, y cuyo cuerpo apareció en un basurero de Tlajomulco de Zúñiga.

El 27 de agosto de ese mismo año, la mujer fue detenida por el secuestro de nueve familiares del narcotraficante Manuel Salcido Azueta, “El Cochiloco”, y 2 días más tarde fue dejada en libertad tras pagar una fianza de 30 mil pesos, debido a que sólo se le acusó por encubrimiento, delito considerado como no grave en el Código Penal de Jalisco.

Tanto ella como Aguirre Valenzuela eran modelos o edecanes, viajaron a principios de febrero a la Ciudad de México y se hospedaron en el Hotel Ambos Mundos, ubicado sobre Avenida Revolución, en Tacubaya.

Según la PGJDF, familiares de las víctimas acudieron al Centro de Apoyo a Personas Extraviadas y Ausentes (CAPEA), el 5 de febrero, pues perdieron contacto con las mujeres.

Ayer, sus cadáveres decapitados fueron descubiertos dentro de un automóvil Nissan Altima blindado, color blanco, modelo 2008, con placas JGH-3942, del Estado de Jalisco, y que fue abandonado aproximadamente hace una semana en Ferrocarril de Cuernavaca Jacobo Callot, Colonia Santa María Nonoalco.

Las cabezas estaban recubiertas con cinta canela, al interior de una hielera de fibracel que estaba colocada en el piso de los asientos traseros.

Los cuerpos tenían fracturadas y encintadas las muñecas y tobillos, envueltos en cobertores, que a su vez estaban recubiertos con el mismo tipo de cinta.

Tras las primeras indagatorias, policías judiciales determinaron el vehículo no contaba con reporte de robo y pertenecía a Cárdenas Sandoval, aunque estaba a nombre de Miguel Ángel Chávez Galicia, con domicilio en Lomas de Tonalá, en el Municipio de mismo nombre, indicó de manera extraoficial una fuente de la Procuraduría General de Justicia de Jalisco.

Los investigadores indicaron que, hace 8 días, las modelos y un hombre dejaron abandonado el Altima en el estacionamiento del hotel.

Dos días más tarde, el automóvil fue recogido por otro sujeto, del cual no se proporcionaron características.

La PGJDF presume que la ejecución podría ser un ajuste de cuentas entre narcotraficantes, debido a la saña con que fueron privadas de la vida y por el automóvil en el que fueron encontradas, por lo cual podrían pedir la colaboración de la Procuraduría General de la República (PGR).

“Es un situación vinculada con delincuencia organizada, no es un homicidio normal, ni el tipo de vehículos de cualquier delincuente común.

“Los cuerpos presentaban avanzado estado de descomposición y las cabezas estaban en una hielera para conservarse mejor, por eso creemos que los asesinos querían que las autoridades las identificaran, esto es un mensaje de narcos”, comentaron funcionarios de la PGJDF.

Con el fin de inhibir la violencia derivada del narcotráfico, el Ejército reforzará su presencia militar con 6 mil efectivos en seis estados norteños y tres del sur.

Se trata de Sinaloa, Baja California, Chihuahua, Michoacán, Durango, Nuevo León, Chiapas, Guerrero y Veracruz.

Esta fase militar de fin año implica apoyo, relevo y rotación de los Batallones en los distintos operativos que sostiene la Secretaría de la Defensa Nacional en contra del narcotráfico, indicaron fuentes castrenses.

A finales de 2007, el Ejército movilizó a 30 mil efectivos en las acciones antinarco en los estados de Durango, Sinaloa, Chihuahua, Michoacán, Guerrero, Tamaulipas, Sonora, Coahuila, Guerrero y Zacatecas.

Para 2008, los operativos se fortalecieron con más de 40 mil efectivos, más los que participaron en 46 operaciones de alto impacto.

Para 2009 la cifra de efectivos en contra del crimen organizado alcanzará los 46 mil elementos.

Actualmente, el Ejército reporta Operativos Conjuntos contra el crimen organizado en Sinaloa, Durango, Chihuahua, Michoacán, Guerrero, Nuevo León y Tamaulipas, además de la ciudad de Tijuana.

Paralelo a esas acciones encabeza diversas operaciones de reacción en la búsqueda de capos de los distintos cárteles de droga que operan en el País.

El Ejército, reporta además un despliegue, de manera permanente, de un promedio mensual de 2 mil 500 efectivos para resguardar 132 instalaciones estratégicas de Pemex y la Comisión Federal de Electricidad, la Comisión Nacional del Agua, Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), así como las casetas de peaje a cargo de Caminos y Puentes Federales.

También destaca el incremento y reorganización de escuadrones aéreos al pasar de 2 a 16, acciones que debilitan al narcotráfico en sus formas de operación, de acuerdo con el instituto armado.

La lucha antinarco de la Sedena en todo el País comprende por vía terrestre, 12 Regiones Militares, 45 Zonas Militares y 23 Guarniciones. La vigilancia aérea, a cargo de la Fuerza Aérea, se compone por 4 Regiones Aéreas, 18 Bases Aéreas, 16 escuadrones y más de 400 aeronaves para intercepción y reconocimiento.

No obstante en los últimos días se ha recrudecido la ola de violencia en todo el País.

Tan sólo el domingo en San Luis Potosí, Baja California y Guerrero se registró la muerte de 15 personas en diferentes acciones al estilo del crimen organizado.

Los días 24 y 25 de diciembre, 11 personas fueron ejecutadas en distintos municipios de Sinaloa. El 23 de diciembre los cuerpos de ocho personas ejecutadas fueron hallados dentro de bolsas de plástico en un camino de terracería ubicado entre los municipios de Tuxtla Chico y Frontera Hidalgo, Chiapas, en la zona fronteriza con Guatemala.

El 21 de diciembre el crimen organizado se cobró cuatro vidas en Ciudad Juárez y un día antes, en Guerrero, ocho militares y un ex jefe policiaco fueron decapitados en Chilpancingo en una de las más sangrientas ofensivas del narcotráfico contra las fuerzas del orden.

Cárteles del narcotráfico que están en guerra acordaron en diciembre pasado una tregua indefinida que ha tenido alcances nacionales y que se ha reflejado en una baja en balaceras, enfrentamientos, matanzas y ajustes de cuentas, revelaron fuentes extraoficiales.

En el acuerdo de cese al fuego, al parecer participaron representantes de las organizaciones criminales que dirigen Ismael Zambada, el Mayo, Joaquín Guzmán Loera, el Chapo, Arturo Beltrán Leyva, los hermanos Arellano Félix y los Carrillo Fuentes.

El pacto involucra entonces a los cárteles de Sinaloa, Tijuana, Juárez y de los Beltrán Leyva —que se escindió desde este año de la organización del Chapo—. Estos tres últimos mantienen una guerra en contra de Guzmán y Zambada, que se ha expresado en forma sangrienta desde el 30 de abril en Culiacán y otros municipios de esta entidad, extendiéndose a todo el país.

El primer acercamiento fue en un privado de un exclusivo restaurante de mariscos de Culiacán, en la capital sinaloense, un día después de que fue arrojada al menos una granada a la fachada del cuartel provisional que tiene el Ejército Mexicano en la ciudad de Navolato, el 10 de diciembre de 2008.

Horas después de este atentado, que ocurrió durante la madrugada, miles de efectivos militares “tomaron” las calles de Navolato y realizaron un fuerte operativo. Aparentemente hubo un encontronazo verbal entre el comandante de la Novena Zona Militar, Noé Sandoval, con el alcalde Fernando García Aguirre, quien aparentemente salió regañado por el oficial.

Versiones de organismos de seguridad de la entidad indican que luego de este ataque llegó a Culiacán, a la Base Aérea ubicada junto al aeropuerto de Bachigualato, el secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván, quien encabezó en estas instalaciones y en la Novena Zona Militar, reuniones con los mandos regionales de la Sedena.

Al titular de la Sedena, señalan las fuentes, se retiró de Culiacán alrededor de las 16:00 horas.

En el primer encuentro participaron representantes de todas estas organizaciones, pero de segundo nivel.

El siguiente y último encuentro se realizó cerca de dos días después, pero con representantes de primer nivel de cada uno de los capos, en las instalaciones del Nuevo Altata.

De estos encuentros tuvo conocimiento la Sedena y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), instancias que montaron discretos operativos y se mantuvieron informados de los avances de estas negociaciones.

A su vez, la Secretaría de la Defensa Nacional retiró recientemente efectivos militares que estaban adscritos al operativo Culiacán-Navolato, iniciado a principios de mayo para combatir la criminalidad, el tráfico de drogas y armas, y las ejecuciones relacionadas con el narco.

Fuentes cercanas a este operativo señalan que dos de cinco batallones ya no están operando en Culiacán, además de que fue enviado a otra región del país el Sexto Regimiento Blindado, cuyas unidades tipo Hummer, artilladas, desfilaban por la capital sinaloense.

Además, al menos un centenar de agentes de la Policía Federal, de cerca de 250 que estaban adscritos a este operativo, también fueron retirados. La ausencia de estos elementos y de militares en Culiacán, ya no se diga en Navolato y Mazatlán, es evidente.

Uno de los argumentos planteados por los capos de las organizaciones criminales que participaron en la tregua es que se han olvidado del mercado y del negocio local de la droga para priorizar las ejecuciones y enfrentamientos entre bandas contrarias. “Ellos descuidaron el negocio y son otros los que lo están operando y no precisamente con la autorización de los jefes”, señaló una fuente.

Uno de los acuerdos es que seguirán las ejecuciones que ya estaban “pendientes” y que son secuela de otros casos de “ajustes de cuentas”, pero no habría asesinatos adicionales.

Las partes pactaron además hacer una revisión del acuerdo el 30 de enero, aunque se desconoce la sede de este tercer encuentro.

Otras versiones indican que el acuerdo es frágil y pudo haberse roto con el homicidio de Faustino Meza Ontiveros, el 7 de enero de 2009, hermano de Raúl Meza Ontiveros, conocido como el M6, quien era pariente y operador de Javier Torres Félix, el JT, del cártel de Sinaloa, detenido por el Ejército en el 2004 y extraditado en el 2008 a Estados Unidos.

Faustino Meza fue sorprendido por al menos dos sicarios, quienes le dispararon a corta distancia, por la avenida Aldama, a pocos metros del bulevar Leyva Solano, para luego rematarlo en el interior de un establecimiento comercial, en este sector.

Sin embargo, las ejecuciones y las escandalosas balaceras del 24 y 31 de diciembre tuvieron una baja sensible. El mes terminó con poco más de 140 asesinatos, una de las más altas del año, pero la tendencia apuntaba a que serían al menos 160.

Las últimas matanzas, antes de este acuerdo, fueron las de San Ignacio, a principios de diciembre, en las cercanías de Coyotitán: fueron fusilados 13 jóvenes. Días después fueron 11 en Rosario, en un supuesto enfrentamiento.

Después, los días transcurrieron prácticamente sin sobresaltos, hasta que en tres ataques, entre el 6 y el 7 de diciembre, sumaron seis asesinatos, incluido el de Meza Ontiveros y tres más por la avenida Obregón, en la Lombardo Toledano. Pero estos homicidios, señalaron los observadores de la cotidianidad culichi, fueron parte de la llamada “normalidad”.

La recaptura del líder del cártel de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera, alias el Chapo, y quien hace ocho años se fugó del penal de Puente Grande, Jalisco, es prioritaria para las autoridades de México y Estados Unidos.

Informes de las autoridades federales señalan que este capo, que actualmente tiene 51 años, se hace acompañar por personas con dos perfiles: expertos en el manejo de armas de alto poder y especialistas en logística de huidas para colocar “muros” de protección en vehículos y equipos de comunicación.

Reportes de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) indican que antes y después de evadirse, Guzmán Loera fue apoyado por Juan José Esparragoza, alias el Azul, y por Ismael el Mayo Zambada.

Desde su fuga se ha dedicado a recomponer sus alianzas y a recuperar lo que considera sus territorios, con lo cual comenzó una nueva y más violenta etapa de ejecuciones entre los cárteles de la droga en México.

Ante ese reacomodo, el Chapo Guzmán ha fortalecido a sus grupos de sicarios conocidos como Los Chachos, Los Negros, Los Texas y Los Lobos, a quienes se les atribuye un gran número de ejecuciones en diferentes entidades del país.

Actualmente el área de influencia del cártel encabezado por ese capo abarca Sinaloa, Sonora, Durango, Tamaulipas, Zacatecas, Nayarit, Jalisco, Colima, Guanajuato, Nuevo León, México, Baja California, Quintana Roo, Guerrero, Chiapas, Morelos y el Distrito Federal.

A Guzmán se les atribuye su participación en la balacera de la discoteca Christine, ocurrida en Puerto Vallarta, Jalisco, en 1992; en el homicidio del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, en mayo de 1993 en Guadalajara, y en la ejecución de Rodolfo Carrillo Fuentes, en septiembre de 2004 en Culiacán.

Además, una corte en Estados Unidos lleva un proceso en su contra por cargos de conspiración para importar cocaína y las autoridades de ese país ofrecen cinco millones de dólares por información que permita su detención.

Las labores de inteligencia para recapturar al líder del cártel de Sinaloa se han intensificado y son apoyadas por declaraciones ministeriales de integrantes de ese grupo ya detenidos y por datos que obtiene la PGR de testigos protegidos en Estados Unidos y México.

Debido al intercambio de información entre ambos países y la estrategia del gobierno del presidente Felipe Calderón contra el crimen organizado, está latente la recaptura del Chapo Guzmán, considerado uno de los narcotraficantes más violentos y peligrosos de los últimos años.

El último reporte del Departamento de Justicia de Estados Unidos reveló que 17 mil 200 millones de dólares en efectivo ingresaron a México tan sólo en los dos últimos años, como resultado de las operaciones de lavado de dinero realizadas en ese país.
El reporte advierte que México y Colombia son los principales destinos de los recursos del narco que opera en EU y que “el blanqueo de dinero obtenido de la droga es una industria globalizada”; son organizaciones transnacionales con presencia en varios países.

Barry McCaffrey, ex zar Antidrogas de Estados Unidos, urgió a detener los “cientos de millones de dólares” que son regresados como contrabando a México, ya que con esos recursos, los cárteles de las drogas adquieren más poder y fuerza. Alertó que México está en emergencia nacional.

El informe elaborado por el Centro de Inteligencia Nacional de Drogas (NDIC), señala que en estas operaciones ilegales “el contrabando de efectivo es un método utilizado por los traficantes para mover las ganancias de la venta de drogas procedentes de áreas de mercado de Estados Unidos a los destinos en el extranjero, en particular, México y Colombia”.

En el documento destaca que los narcotraficantes mexicanos y colombianos lavan dinero por sumas estimadas entre los 18 mil millones y 39 mil millones de dólares anuales, que perciben por sus operaciones de venta y distribución de droga al mayoreo.

“Una gran parte se contrabandea a granel fuera de los Estados Unidos en la frontera sudoeste”, detalla el informe del NDIC.

Los recursos blanqueados en México, se informa, son enviados a países como Panamá o Colombia. Sin embargo, se reconoce que en los últimos años el gobierno mexicano ha emprendido acciones legales contra casas de cambio utilizadas por los cárteles de la droga, que aunado a un mayor control de las operaciones de las instituciones bancarias en Estados Unidos, han repercutido negativamente en las actividades criminales de estas organizaciones

México y Paquistán son dos naciones que el Departamento de Defensa de Estados Unidos considera como susceptibles de presentar conflictos súbitos que hagan necesaria la intervención de tropas estadounidenses.

Un informe del Comando Conjunto de las Fuerzas de Estados Unidos (USJFCOM, por su sigla en inglés) plantea que ante un escenario de caos en México, provocado por el narcotráfico y el crimen organizado, Estados Unidos estaría obligado a dar una respuesta a esta situación, dadas las consecuencias para su seguridad interna.

La referencia sobre este escenario se encuentra plasmada en el informe Joint operating environment 2008, confeccionado por el Comando Conjunto de las Fuerzas de ese país.

El informe es realizado para estimular la reflexión y marcar las tendencias sobre el ambiente en el que combatirán las fuerzas armadas dentro de 25 años.

El escenario de que México y Paquistán son naciones que podrían vivir un “colapso rápido”, se encuentra considerado en el capítulo denominado Estados débiles y fallidos, dentro del reporte del USJFCOM.

“Hay una dinámica en la literatura de los Estados débiles y fallidos que ha recibido relativamente poca atención; nos referimos al fenómeno del “colapso rápido”, señala el informe.

Y agrega: “En términos de los peores escenarios para la Fuerza Conjunta, y de hecho para el mundo, dos naciones grandes e importantes son consideradas en relación con un colapso rápido y repentino: Paquistán y México.

“Algunas formas de derrumbe en Paquistán conllevan la posibilidad de una guerra civil y sectaria sostenida, violenta y sangrienta, y un refugio seguro aún más grande para extremistas violentos, y el asunto de qué pasaría con sus armas nucleares”, detalla el documento.

“La posibilidad mexicana podría parecer menos viable, pero el gobierno, sus políticos, su policía y su infraestructura judicial están todos sometidos a una agresión sostenida y presiones de pandillas criminales y cárteles de la droga. La forma que tome ese conflicto interno en los próximos años tendrá un impacto trascendental en la estabilidad del Estado mexicano. Cualquier derrumbe de México a una situación de caos demandaría una respuesta estadounidense, basándose simplemente en las graves implicaciones para la seguridad interior”, advierte.

En diciembre pasado, en entrevista con el diario The Washington Times, el presidente George Bush advirtió de una guerra inminente con los cárteles de la droga, “donde la primera línea de la lucha será México”, y dijo que su sucesor en la Casa Blanca, Barack Obama, necesitará enfrentar “a los cárteles de la droga en nuestro propio vecindario”.

Los cárteles mexicanos son la más grande amenaza en el tráfico de drogas para Estados Unidos porque controlan la mayoría del mercado estadounidense y han establecido una variedad de rutas de trasiego, avanzadas capacidades de comunicación y fuertes nexos con pandillas de ese país.

Así se revela en el reporte 2009 sobre amenaza de las drogas en EU del Centro Nacional de Inteligencia sobre Narcóticos del Departamento de Justicia.

La “Cosa Nostra”, tradicional mafia italiana, tiene presencia en 19 ciudades de 13 estados de la Unión Americana, mientras que los cárteles mexicanos están en 230 ciudades de unos 40 estados, e incluso tienen como aliados a los italianos, se agrega.

Los cárteles de Sinaloa, Juárez, Tijuana y el Golfo, se señala, tienen estrechas relaciones con pandillas de California y Texas, entre ellas “18th Street”, “Latin Kings”, “Bandidos”, “Mara Salvatrucha”, “Bloods”, “Mongols”, “Norteños” y “Florencia”.

Las bandas mexicanas utilizan desde internet, tecnología satelital y teléfonos celulares hasta radios de alta frecuencia con comunicación encriptada. Para ello han instalado bases de comunicación cerca de la frontera de México con EU, desde donde coordinan sus operaciones ilícitas, advierte el informe.

“Los reportes de inteligencia señalan que una gran mayoría de la cocaína disponible en el mercado del narcotráfico en EU es abastecida por los cárteles mexicanos a través de la frontera”, agrega el reporte.