Skip navigation

Tag Archives: siedo

El jefe de la Policía Municipal, Francisco Velasco Delgado, fue separado de su cargo para facilitar las investigaciones en torno al asesinato del general Mauro Enrique Tello Quiñónez, ocurrido el martes pasado.
Al mismo tiempo, el funcionario fue trasladado a la ciudad de México para cumplir una orden de presentación que le giró la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO).

En medio de las sospechas contra elementos policiacos, luego de la ejecución del general, más de 60 elementos del Ejército tomaron el control de las instalaciones de Seguridad Pública municipales.

La sede policiaca fue cercada y el acceso quedó bajo control de militares, quienes revisaban identificaciones de los agentes y las armas en uso.

El gobernador de Quintana Roo, Félix González Canto, reconoció que la infiltración de grupos criminales en la policía de Cancún llegó “al extremo”, y anunció una “limpia total y a fondo” de la corporación, en la que coadyuvará la policía estatal.

Hace tres años la corporación de Cancún fue sometida a reestructuración y fue presentada como ejemplo del nuevo modelo de seguridad, con jornadas laborales de ocho horas, estímulos por desempeño y profesionalización.

Anuncios

Elementos del Ejército mexicano detuvieron a un importante cabecilla de La Familia, organización criminal que opera en al menos seis estados del centro y sur del país, y que tiene su sede en Michoacán.
En medio del hermetismo y la secrecía con la que las autoridades judiciales, en especial la SIEDO, han manejado hasta elmomento el caso, trascendió que se trata de al menos tres detenidos, entre ellos, presuntamente Nazario Moreno González, El Chayo, considerado como el tercero en la línea de mando del cártel.

Desde el mediodía de ayer, el Ejército realizó operativos desde Morelia hasta Lázaro Cárdenas e intensificó de manera significativa su presencia en carreteras y puntos de control, anticipando eventuales intentos de rescate y/o represalias de parte de los narcotraficantes.

El presunto capo y sus acompañantes habrían sido detenidos en la capital michoacana, durante un operativo realizado ayer en la madrugada por elementos de la 21 Zona Militar y de la Secretaría de Seguridad Pública del estado.

Anoche el capo habría sido trasladado a instalaciones de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) en la ciudad de México; sin embargo en Michoacán continuaba el operativo.

El Chayo, junto con Antonio Arcos, El Toñón, habrían asumido el control de las operaciones de La Familia tras la detención de quien era la cabeza visible del grupo, Carlos Rosales Mendoza, El Tísico.

La Subprocuraduría Especializada en Delincuencia Organizada encontró elementos para detener al zar antidrogas Noé Rodríguez Mandujano, por su probable participación en una red de corrupción oficial, que trabajaba entregando información sobre investigaciones y operaciones al cártel que encabezan .los hermanos Beltrán Leyva.

En un comunicado la Procuraduría General de la República informó que ayer Ramírez Mandujano se presentó voluntariamente a declarar ante el Fiscal de la Federación de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), en el marco de la “Operación Limpieza.

La dependencia agregó que el Ministerio Público de la Federación solicitará en las próximas horas la medida cautelar de arraigo, para continuar perfeccionando la indagatoria con los elementos de prueba previstos por la Ley.

“La investigación continúa desarrollándose y se siguen todas las líneas de trabajo que permitan identificar hechos probablemente constitutivos de delitos por parte de servidores públicos”.

El director general de Asuntos Policiales Internacionales de Interpol, Ricardo Gutiérrez Vargas, fue detenido y sujeto a un arraigo por la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) de la PGR.

La PGR informó este martes que su detención se deriva de las indagatorias iniciadas por la SIEDO contra servidores públicos que proporcionaron información a narcotraficantes, denominada “Operación Limpieza”.

El encargado de la Interpol en el País, dependiente de la Agencia Federal de Investigación (AFI), fue detenido el pasado domingo por estar implicado en la averiguación previa PGR/SIEDO/UIEDCS/241/2008.

Para abundar en las indagatorias en su contra, el Fiscal federal solicitó su arraigo, el cual fue concedido por un plazo de 40 días por el Juez Décimo Sexto de Distrito en el DF.

La Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) determinó retener por 48 horas al ex coordinador de seguridad regional de la Policía Federal Preventiva (PFP), Javier Herrera Valles, a quien investiga por la presunta recepción de pagos de grupos del crimen organizado.

Herrera Valles, quien ha criticado la gestión de Genaro García Luna al frente de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) desde hace 10 meses , fue detenido ayer por una orden de localización y presentación, confirmó la PGR.

“Javier Herrera Valles se reservó su declaración ante los hechos que motivaron su presentación, por lo cual el fiscal decretó su detención por un plano de 48 horas, que puede ampliarse otras 48 con el fin de ampliar elementos de investigación y que, al final del término constitucional de su retención, se determine su situación jurídica”, informó la PGR.

La familia del ex mando policiaco rechazó las acusaciones calificándolas de totalmente falsas y lamentando que Herrera Valles sea perseguido por “denunciar la corrupción y los malos manejos en la SSP”.

“Nosotros no somos delincuentes y nos está tocando el acoso, no por decir la verdad nos van a tratar así”, comentó Liliana Adame, esposa de Herrera Valle.

Eduardo Herrera, hijo del ex comisario y quien lo acompañaba al ser detenido, está por ingresar a las instalaciones de la SIEDO para entrevistarse con su padre mientras los abogados de la familia determinan la acción a seguir.

Policías Federales adscritos a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) detuvieron la mañana de este jueves al ex director de la Policía Municipal de Huixquilucan, Pedro Chávez.

Su aseguramiento se debe, según fuentes de la SIEDO y la ASE, a presuntos nexos con el crimen organizado, y ocurrió en calles del municipio de Tlalnepantla cuando Chávez circulaba en un vehículo particular.

La Agencia de Seguridad Estatal confirmó junto con la dependencia federal la detención del ex mando tras un operativo que se realizó cerca de la Avenida Presidente Juárez.

Chávez renunció a su cargo el 22 de septiembre pasado, a sólo 10 días de la ejecución de 24 hombres en La Marquesa.

Las investigaciones de la SIEDO en torno a la múltiple ejecución revelaron la participación de tres comandantes de la policía de Huixquilucan vinculados con el Cartel de Sinaloa.

Los tres agentes municipales que se encuentran arraigados por la PGR declararon haber participado en el operativo para levantar a los 24 hombres en distintos puntos de Huixquilucan.

El 11 de julio de 2008 una noticia que llegó desde Washington sacudió al gobierno mexicano. El cártel de los hermanos Arturo y Alfredo Beltrán Leyva había penetrado la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) hasta lo más alto de sus mandos operativos y de inteligencia desde cuando menos 2004.

En la embajada de México en Washington, un testigo protegido bajo el nombre clave Felipe desnudaba a los hombres de los Beltrán en la SIEDO. Prolijo en detalles, Felipe declaró como enviados de los Beltrán pagaban rentas mensuales a altos mandos de la SIEDO y cómo él mismo entró a trabajar a la embajada de Estados Unidos en la ciudad de México y entregó información de la DEA al cártel de los Beltrán Leyva.

La información que llegó de Washington a la PGR produjo una de las investigaciones más rápidas dentro de la dependencia, titulada Operación Limpieza, y que se presume es el ejercicio anticorrupción más importante en la lucha contra el crimen organizado, incluida la detención del zar antidrogas, general Jesús Gutiérrez Rebollo, y desmembramiento de una red al servicio del cártel de Juárez.

Felipe narró cómo después de servir en la Interpol entró a laborar a la embajada de Estados Unidos en México, tras lo cual la banda le solicitó nombres y teléfonos de los agentes de la DEA en México, así como información de uno de los 15 fugitivos más buscados por autoridades de EU, según la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIDCS/241/2008 a la que se tuvo acceso.

Uno de los antecedentes más remotos sobre esta corrupción e infiltración del narco en la SIEDO, que dio origen a las sospechas, se dio la noche del 20 de enero, cuando durante la captura de Alfredo Beltrán Leyva, El Mochomo, el Ejército le encontró entre sus documentos un oficio de investigación dirigido a quien era uno de los principales mandos de la SIEDO, Miguel Colorado, donde se le pedía checar domicilios en Sinaloa. Uno era el sitio donde fue detenido el menor de los Beltrán Leyva. Esa sospecha se fortaleció con la indagación y declaración de testigos protegidos en México y EU, a lo largo de seis meses.

El 2 de julio, Felipe confesó que a través de uno de los hombres más cercanos a Colorado González, José Antonio Cueto López —un ex miembro de la extinta Policía Judicial Federal señalado como enlace entre el cártel de los Beltrán y la SIEDO—, “me asignaron como encargado de la oficina de Interpol, en el aeropuerto por recomendación de Cueto”.

Ahí, fue contactado por el cártel de Sinaloa. Aceptó que cuando ocupó ese puesto “le dijeron que a cambio de dinero, entretuviera a su gente en su oficina” cuando se lo indicaran los narcos. Comentó que por uno de esos favores recibió 15 mil dólares, que repartió con Cueto López, el hombre al que ese cártel contactó para llegar hasta el corazón de la SIEDO.

Tras dejar la Interpol, ingresó a la embajada de Estados Unidos en México, donde su labor era, relató, “investigador criminal” y su trabajo era captar información de todas las autoridades mexicanas en los tres niveles de gobierno y tratar de construir una red de contactos para acceder a información en tiempo real. Durante el tiempo que laboró en la misión diplomática “se reunió con Cueto López entre 10 y 15 veces, varias con el enviado de los Beltrán Leyva, un hombre apodado El 19, por la falta un dedo de la mano”.

A finales del año pasado, Felipe recibió 30 mil dólares por informar a los Beltrán de las investigaciones de Estados Unidos para detener a Craig Petties, uno de los 15 hombres más buscados por el gobierno de ese país por introducir cocaína, y que fue arrestado por el Ejército el 11 de enero en Querétaro.

Se pactó que recibiría cada mes una cantidad similar por informar de las investigaciones de la DEA sobre el cártel y que se le pidió obtener los teléfonos de los agentes estadounidenses “porque queremos escucharlos”.

En su testimonio Felipe aseguró que “nunca le entregué documentación con logotipos oficiales de la embajada a El 19”, ni le proporcionó información sobre personas o ciudadanos que trabajan en la embajada y sólo fue una vez cuando recibió el pago por parte de El 19.

Sin embargo, de acuerdo con el también testigo protegido Jennifer, él fue quien le pidió personalmente a Cueto López en septiembre del año pasado información de los trabajos de la DEA en México en contra del cártel de Sinaloa, específicamente en contra de Édgar Valdez Villarreal, La Barbie —de origen estadounidense y jefe de sicarios del cártel—, y de Arturo Beltrán Leyva, El Barbas. De inmediato, Cueto López le dijo a Jennifer que tenía un “contacto” dentro de la embajada.

A mediados de ese mes, Cueto López y Jennifer se entrevistaron con el “contacto” del primero dentro y que resultó ser el ahora testigo Felipe. “Le pregunté si sabía para quién trabajaba yo y él me dijo que sí, que era para el cártel de Sinaloa”, reveló Jennifer.

Le expuse, agregó, qué era lo que tenía que hacer; es decir, proporcionar información sobre operativos y en general cualquier información relacionada con los integrantes del cártel de Sinaloa. Aceptó trabajar para la organización y solicitó un pago de 50 mil dólares mensuales. Se consultó a líderes del cártel sobre la conveniencia del monto y a las 20:00 horas vino una contrapropuesta: 30 mil dólares por todo trabajo. Se aprobó el pago.
Ese día en Cuajimalpa, Jennifer entregó los primeros 30 mil dólares en 15 paquetes, cada uno de 2 mil dólares, pagos que se prolongaron hasta enero pasado. “Cerramos el trato y le entregué un radio Nextel, aunque dijo que no lo iba poder introducir a la embajada porque tenía miedo de que pudieran escuchar alguna conversación y que él me hablaría todos los días al salir de su trabajo”, narró.

Un ejemplo de la colaboración que dio Felipe al cártel de Sinaloa fueron los datos entregados en noviembre de 2007. “Me entregó información por escrito de la DEA con teléfonos, fotografías y direcciones de un fugitivo de nombre Craig Petties”, contó.

Esa información tenía fotografías del acusado, datos de los domicilios que eran investigados, números de radios y teléfonos que investigaba la DEA y los marshalls, ya que era uno de los 15 fugitivos más buscados por EU. Los Beltrán habían infiltrado con éxito a uno de los suyos en la embajada.

El hombre de los Beltrán en la embajada era un eslabón de la cadena que se entrelazaba con los de la SIEDO. Fernando Rivera le informaba al cártel de los operativos de la PGR y del Ejército en su contra; Miguel Colorado conducía las indagaciones sobre el cártel y evitaba que llegaran a buen puerto; ambos tenían el apoyo de José Antonio Cueto que manejaba la labor de intermediario entre policías, fiscales y narcotraficantes. Se cerraba así el círculo perfecto de la corrupción.

La Procuraduría General de la República (PGR) descubrió y actuó en contra de células de funcionarios y jefes de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) que trabajaban para la organización criminal de los hermanos Arturo y Alfredo Beltrán Leyva, que infiltraron ese organismo, la Oficina de la Policía Internacional (Interpol) y la embajada de Estados Unidos en México, y que pusieron en riesgo varias de las más importantes investigaciones en contra del crimen organizado en este sexenio y la vida de posiblemente decenas de personas que lo combaten.

Documentos obtenidos muestran cómo la penetración en los más altos niveles dentro de la lucha contra el crimen organizado en México, desde al menos 2004, dejó al descubierto nombres de militares, agentes y fiscales antimafia, y la identidad y acciones de agentes de la DEA en México. La investigación, denominada por la PGR como Operación Limpieza, se inició a principios de agosto pasado como resultado de declaraciones de testigos protegidos, y se tejió rápidamente para neutralizar a los presuntos responsables dentro del gobierno federal, detener a media docena de funcionarios y jefes policiales de la SIEDO, y minimizar el daño al combate al crimen.

Los documentos de la PGR establecen que los funcionarios y agentes federales trabajaban para el cártel de los Beltrán Leyva, aunque de acuerdo con las declaraciones de algunos testigos protegidos, contenidas también en los documentos, los empleados de la SIEDO podrían haber prestado sus servicios a varias de las principales organizaciones criminales del narcotráfico.

Entre los funcionarios que se encontraban asalariados por el cártel de los Beltrán están el coordinador general técnico de la SIEDO, Miguel Colorado González, y el director general adjunto de Inteligencia en la Coordinación Técnica de la misma, Fernando Rivera Hernández. El viernes pasado, un juez federal ordenó la detención con fines de extradición de Miguel Colorado a Estados Unidos, cuyo gobierno lo reclama tras haberlo acusado el pasado jueves ante una corte federal del Distrito de Columbia de haber aprovechado su puesto oficial para apoyar a un cártel a producir y distribuir cocaína.

Rivera Hernández, quien era el encargado de coordinar los operativos que ejecutaban la propia PGR y la Secretaría de la Defensa Nacional, fue arraigado el 4 de agosto, y el 15 de octubre un juez federal le dictó un auto de formal prisión. Hoy se encuentra internado en el penal de máxima seguridad de Puente Grande, en Jalisco, donde seguirá su proceso y donde también se encuentra encerrado Alfredo Beltrán Leyva, El Mochomo, uno de los líderes del cártel que dirige su hermano Arturo.

Consultada el viernes pasado sobre la Operación Limpieza y las consignaciones, la PGR declinó confirmar o desmentir la información. “No podemos dar ninguna información hasta el momento procesal oportuno, pero ni el procurador general de la República, Eduardo Medina Mora, ni la subprocuradora de la SIEDO, Marisela Morales, tolerarán actos de corrupción”, dijo escuetamente Fernando Castillo, vocero de la PGR. La embajada de EU, inquirida sobre el caso y la probable quiebra de sus protocolos de seguridad, reiteró que por política no podrían realizar comentario alguno.

Un grupo de presuntos integrantes del Cártel del Golfo fue detenido hoy en el Distrito Federal por policías de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO).

De acuerdo con los primeros informes, serían 7 los sujetos que fueron detenidos alrededor de las 17:00 horas en un operativo en la esquina de Liverpool y Niza, en la Colonia Juárez de la Delegación Cuauhtémoc, a unas cuantas cuadras de la Secretaría de Seguridad Pública del DF.

Al lugar llegaron varios elementos de la SIEDO para detener a los presuntos integrantes de dicho grupo criminal.

Durante el dispositivo, se detuvo a un hombre que, al parecer, portaba un uniforme policiaco del que no se dieron mayores características y que tenía algunas credenciales falsas.

Los detenidos fueron trasladados a las instalaciones de la SIEDO.

La Procuraduría General de la República identificó como supuestos integrantes de “Los Zetas”, brazo armando del Cártel del Golfo, a los siete individuos detenidos esta tarde en un restaurante de la Zona Rosa.

Los detenidos fueron identificados con los nombres de Pedro Morquecho Morales, Gastón Morquecho Morales, Rogelio Pérez Santiago, Hugo Enrique Santiago Avilés, Víctor Fernández Lastra, Rafael Melgarejo Reyes, y Gustavo Palacios González.

La PGR indicó que la detención se llevó a cabo debido a que una denuncia anónima refirió que en un restaurante de la Ciudad de México estarían reunidos integrantes de “Los Zetas”.

Los detenidos se encuentran en las instalaciones de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), rindiendo su declaración.

La captura de los sospechosos se llevó a cabo en el restaurante de mariscos Los Arcos, ubicado en la esquina de Liverpool y Niza, en la Colonia Juárez, de la Delegación Cuauhtémoc.

Los Zetas, brazo armado del Cártel del Golfo, fueron quienes llevaron a cabo los ataques con granadas ocurridos el 15 de septiembre pasado en Morelia, Michoacán, que dejaron 8 muertos y 106 lesionados, informó Marisela Morales Ibáñez, titular de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO).

La funcionaria detalló que fueron detenidos el miércoles pasado en Apatzingán, Michoacán, Julio César Mondragón Mendoza, Juan Carlos Castro Galeana y Alfredo Rosas Elisea, quienes confesaron ante el Ministerio Público haber arrojado los artefactos explosivos durante la conmemoración del Grito de Independencia.

Los sospechosos, dijo Morales, fueron ubicados gracias a una denuncia anónima que se recibió en la Subprocuraduría, por lo que personal ministerial se trasladó al inmueble del Municipio y los trasladó a la Ciudad de México.

La subprocuradora afirmó que hay otras cuatro personas, de las que no reveló su identidad, bajo arraigo y sujetas a investigación.

Sobre los tres detenidos, Morales comentó que solicitarán a un Juzgado de Distrito que conceda un arraigo para que el Ministerio Público federal pueda integrar debidamente la averiguación previa.